Valentía. ¡Honrando la energía femenina!

Mujer Feliz

Este es un post rápido. Un post de homenaje, de reconocimiento y de conmemoración. El mundo entero, de manera consciente hoy ha concentrado su mirada sobre la mujer. Todos los días convivimos con mujeres a nuestro alrededor, ellas están ahí otorgando su energía constantemente y nosotros (hombres y mujeres) la hemos dado por sentado, y pocas veces, como hoy, nos detenemos a hacer consciencia de ella.

Hoy hice ese ejercicio de manera consciente: me conecté con mi experiencia con ellas, desde que inicié mis estudios de psicología y conviví en sus conversaciones, en sus elementos poderosos, en sus miedos, en sus iras y en sus tristezas. Me hice partícipe… o mejor, me hicieron participe de su universo, me permitieron una mirada maravillosa a un mundo que desde mi energía masculina, fue curioso pero nunca incómodo.

En todas sus historias, sus preocupaciones, sus quejas, sus aspiraciones y realidades, me fui encontrando siempre con un rasgo principal: ¡Su Valentía! Una determinación incomparable, una capacidad para pasar a la acción y organizar sus ideas en pro de sus objetivos. Con plena claridad (consciente o inconsciente) que nuestra cultura se la ponía difícil. Ser estudiante, ser mamá, ser profesional, ser ama de casa, ser… ser… una incontable lista de “Deber-ser” que un mundo machista les exigía. Moverse entre un rol y otro y, a veces, hasta enfrentarse entre ellas mismas por no encajar en lo que se supone que una mujer debe ser. Una cultura que le decía cuál es la forma de ser bella, cuál es la forma de hablar, cuál es la forma de ser valiosa. Constantemente lidiando con estas creencias y obstáculos, navegando entre lo que guiones que cumplen y lo que eligen. Siempre conectadas con la consciencia y con el deseo de transformación.

Valientes siempre al enfrentarse a este mundo que aún tiene rasgos machistas con tonos bastante sólidos. Valientes siempre al salirse de las expectativas de los otros, valientes al empoderarse en sí mismas, soltando los guiones culturales, defendiendo su ideales de libertad, valor y excepcionalidad más allá de los kilos, los salarios, los ideales mercantiles de la belleza y los estándares de una cultura que les exige pero no las escucha. Valientes al arreglárselas siempre para enamorarnos con su autenticidad.

Este no es sólo un post para honrar la maravillosa energía femenina. Es también un llamado a mis congéneres a renunciar a las narrativas y las prácticas machistas. Dejemos de lado el juicio por su vestir. Acabemos con la discriminación laboral y deportiva. Acojamos su esencia no sólo como mujeres, sino también como seres humanos que nos acompañan en nuestro transcurrir como especie. Deja de sentirte dueño de tu pareja, no te sientas amenazado por estas valientes, ella no compiten contigo, sólo quieren alguien con quien compartir la aventura de la vida. No creas que ella te necesita para ser feliz. No creas que su amor se mide por la cantidad de veces que se acuesta contigo o la forma en que te prioriza. Más allá de asegurar tu virilidad con el dinero, los regalos y los detalles, cambia la forma en que tratas a las mujeres y respeta su campo de acción, no mates esa autenticidad que te enamoró.

Caballeros, rompamos el discurso de nuestros congéneres y apuntemos a la equidad en medio de nuestra maravillosa diferencia.

Y finalmente, hombre… ¡Sí tú, hombre! Acoge tu energía femenina, reconcíliate con tus caderas bailando, con tu capacidad de abrigar y cuidar. También reconcíliate con tu vulnerabilidad y tu capacidad de recibir. RECONCÍLIATE CON TU VALENTÍA. Nada más poderoso que dejar de temer a perder tu virilidad a través de la ternura, la caballerosidad, el respeto, la equidad y la confianza.

Hoy levanto la mano y digo. ¡Me comprometo a seguir honrando TU VALENTÍA mujer!