¡Tu actitud es un virus; es contagiosa!

No soy amigo de las generalizaciones. En realidad creo que es un hábito lingüístico que es recomendable evitar. Aún así una de las pocas generalizaciones con la que me siento cómodo es que todo lo que hacemos habla se nosotros y tiene poder en los demás. Así es, nuestros comportamientos; equivocaciones, pasiones, respuestas automáticas son parte de nuestro ser y dan un mensaje de quienes estamos siendo en ese instante (que probablemente sea como somos frecuentemente). De otro lado, frecuentemente olvidamos el poder que tenemos, pues cada cosa que hacemos impacta nuestro sistema circundante. Estamos generando un impacto constante en aquellos que nos rodean. ¿Has probado salir a la calle, sonreírle a todos y contar las personas que sonríen de vuelta? ¡Es fascinante! Ahora, ese poder se traduce en cómo contagias con tu actitud. Siempre invito a mis consultantes a hacerse cargo de su actitud preguntándoles lo siguiente: ¿Si tu acción fuese un virus, cómo sería el mundo? Es una pregunta que me hago constantemente y es un interesante faro para mis acciones. ¡Llévate esta pregunta y obsérvate! Nos vemos la semana entrante.Lee, resuena y comparte.

¡Respuestas automáticas! Una gran fuente de autoconocimiento.

Mi respuesta automática el ver una hoja en blanco ya sea en físico o en un computador, es escribir algo o dibujar algo.

Hace unos días, estaba caminando por la calle, en un día muy soleado y noté que había una persona en una bicicleta muy pintoresca; de muchos colores y con banderas, haciendo mucho ruido porque tenía unos parlantes a todo volumen con música Hard Rock. Una de mis reacciones automáticas cuando eso pasa es observar a las otras personas (eso me dice que siempre me encuentro fascinado por la vida y las personas). En ese sondeo visual que hice, vi toda una galería de reacciones automáticas: unos se reían, otros bailaban con la música, otros miraban feo al sujeto que, por cierto, ni por enterado se daba de las reacciones.

Cada persona reacciona de modos diferentes hacia lo que pasa en la vida. ¿Cuál es tu primer pensamiento en la mañana? ¿Cuál es tu primera reacción cuando te dan una mala noticia? ¿Cuál es tu respuesta automática a un halago? ¿Qué es lo primero que haces, piensas, sientes o dices cuando alguien propone una idea diferente a tu pensamiento en redes sociales? ¿Cómo reaccionas cuando te sorprenden?

Desde hace unos años he dicho que el primero en responder es el cuerpo, es decir, los gestos y la postura que tomo cuando un estímulo se presenta. A veces, el cuerpo está acompañado de alguna frase o algún sentimiento instantáneo.

Observar mis reacciones automáticas es un excelente camino para el autoconocimiento. En ellas encontramos rastros de nuestras creencias, de nuestros valores, de nuestros aprendizajes más antiguos. A veces, hablan de nuestra personalidad o de nuestra forma de organizar la información en nuestro interior.

Al ver que una viejita va caminando y se cae ¿Cuál es tu primera reacción? Unos con una energía más servicial responderán ayudándola a levantarse, otros un poco más temerosos quizá simplemente le preguntan como está y le piden que no se mueva, otros seguirán su camino derecho, algunos gritarán por ayuda; quizá alguien con entrenamiento en primeros auxilios la acompañe y siga el paso a paso recomendado… y la lista puede continuar.

Nuestras reacciones automáticas, constantemente hablan de nosotros. Presta atención a tus reacciones automáticas y pregúntate ¿Qué dice esta reacción de mi? Nota qué reacciones te gustan y qué reacciones no te gustan. Nuestras respuestas espontáneas y automáticas salen sin guión y sin ensayo, por eso son una fuente confiable de información sobre nosotros mismos.

En consulta veo constantemente cómo las reacciones automáticas aparecen primero, antes que una respuesta ensayada. Siempre recuerdo el día que le pregunté a una mujer cómo era su relación con su madre; automáticamente, en cuestión de milésimas de segundo, se aclaró la garganta, levantó los hombros y se rascó el cuello dejándolo un poco rojo, Luego de eso dijo: “Bien, es una relación normal”. Le confronté sobre cómo su cuerpo reaccionó con la pregunta y me dice: “Bueno, en realidad es que no me gusta hablar de ella, me cuesta trabajo decir un montón de cosas que no me gustan de ella porque es mi madre y considero que no sería justo quejarme de sus malas actitudes”.

Nuestras respuestas automáticas, muchas veces dicen incluso aquello que no nos atrevemos a decir. 

¿Cuál es tu respuesta automática al leer este artículo?

¡Nos vemos la semana entrante!

¡El incalculable valor del tiempo!

¡El tiempo! Es un personaje que nos acompaña todo el tiempo… valga la redundancia. No podemos escapar del tiempo y el siempre está a nuestro lado. Queramos o no, es un tema realmente importante en nuestra cotidianidad.

En mi trabajo, el tiempo es un personaje altamente importante. Los seres humanos usualmente vivimos en el pasado, nos conectamos frecuentemente con él para recordar momentos hermosos y vivir la nostalgia o nos concentramos en aquellos momentos fuertes de nuestra vida para recolectar aprendizajes y, también, en muchas ocasiones, nuestras experiencias pasadas son nuestra excusa para nuestros comportamientos actuales. En otras ocasiones vivimos en el futuro, llenos de expectativas y con muchos planes, lo cual muchas veces nos trae ansiedad gracias a la incertidumbre de si todo va a salir como esperamos o no.

Es por eso que yo siempre hago una invitación a VIVIR EL INSTANTE. Conectarte con el aquí y el ahora. Y es en ese Aquí y Ahora, donde notamos la existencia del tiempo como un regalo. No sólo como el regalo de estar vivos y de tener la dicha de estar experimentando ese instante, sino la oportunidad de recibir el regalo del tiempo de los otros.

¿Te has preguntado cuando recibes un meme de algún amigo sobre un tema en particular porque este amigo sabía que lo disfrutarías, qué tuvo que hacer esta persona para dedicarte esos segundos? Tuvo que hacer un pequeño alto en su cotidianidad y compartirlo. Ese pequeño detalle es un gran regalo.

¿Te has preguntado por todo el tiempo que invierte una persona en tí en esas interminables conversaciones por WhatsApp? ¡Bueno, es tiempo de su vida que está dedicando para compartirlo contigo. ¡Y claro, tu también compartes tiempo de tu vida para esa persona!

Es por eso que hoy traigo esta reflexión. ¿En qué y quienes inviertes tu tiempo? ¿Qué tanto tiempo inviertes en ti mismo?

No dedicar tiempo a sí mismos, es una de las actitudes más frecuentes en la vida de mis consultantes. Noto personas estresadas, ansiosas, molestas y con un ánimo muy bajo precisamente por que están siendo arrastrados por la cotidianidad. Con la sola indicación de retomar sus pasatiempos y dedicarse tiempo a sí mismos, estas personas le devuelven el brillo a su vida.

Por otro lado, el tener consciencia de tu manejo del tiempo, hará que tus interacciones con los demás sean más conscientes y tu presencia en esos instantes sea verdadera. ¡Inevitablemente te harás más atractivo!

Así que hoy te reto a reflexionar sobre el tiempo que te dedicas a ti mismo y en qué estás usando tu tiempo. Pregúntate un par de veces el día ¿Esto que estoy haciendo en este instante, este tiempo que estoy invirtiendo, qué utilidad tiene para mi felicidad? 

¡Gracias por pasar por acá y dedicar el tiempo de leer!

Lee, Resuena y Comparte.

Iron Man y su Armadura. El síntoma como aliado en nuestra estrategia de adaptación.

Mientas escucho la maravillosa banda sonora de la película Iron Man 2, compuesta por John Debney y luego de haber completado el contemplativo dibujo del señor Stark observando de manera reflexiva su casco, me adentro en una metáfora interesante de uno de los personajes de los cómics más famosos y, al mismo tiempo, enigmático en su propia psicología. Tony Stark, también conocido como Iron Man.

Este súper héroe, creado en marzo de 1963 (hace 54 años), por Stan Lee, Jack Kirby, Don Heck y Larry Lieber, no gozaba de mucha atención por parte de la cultura pop hasta que Marvel Studios hace su lanzamiento en el 2008, con la película Iron Man dirigida por Jon Favreau, dando inicio el Universo Cinematográfico de Marvel. La película pone a Iron Man en los ojos de todo el universo y grandes y chicos empezamos a prestarle más atención a este interesante personaje.

Como seguramente has leído en este blog, las metáforas y los súper héroes roban mi atención constantemente. Siempre he creído que los súper héroes son idealizaciones de lo humano y que lo que pasa en estos universos ficticios son creaciones que hablan de nuestros más profundos miedos, necesidades y anhelos. Creo que a la mayoría de los seres humanos, en nuestros momentos de ansiedad, dolor o estrés, nos gustaría tener un súper poder. Hasta las madres: Mi mamá a veces decía cuando estaba molesta: “me gustaría salir volando de acá o poderme desaparecer”.

La metáfora que traigo hoy, tiene el interés de mostrar cómo, en realidad, estos súper héroes y súper poderes, no son más que proyecciones de lo humano y que tienen una intención bien interesante de acompañarnos como un recurso en nuestra vida cotidiana, para soportarla, vivirla y aprender de ella.

Tendré como referencia la representación cinematográfica de Iron Man en este post, pues es la  más cercana que todos tenemos.

Anthony Stark, mejor conocido como Tony, es un magnate que se dedica al negocio de las armas a nivel mundial y al mismo tiempo, una de las mentes más brillantes del universo Marvel. En un viaje de negocios, el señor Stark es secuestrado por un grupo terrorista, con la demanda de que no será liberado hasta que construya una de sus más recientes y letales creaciones. En el proceso del rapto, Tony es herido gravemente cerca al corazón, unas esquirlas quedan peligrosamente cerca al mismo, lo que hace que genere una estrategia, a través de un reactor nuclear para mantener las esquirlas lejos de su corazón y mantenerse con vida.

Al mismo tiempo, Tony se rehusa a crear el arma para los terroristas. En cambio, lo que hace es crear un traje, o mejor dicho, una ARMADURA que le permite escapar del grupo terrorista. Al regresar del cautiverio, Tony decide parar el negocio de las armas y dedicarse a la innovación tecnológica en otros frentes. Y claro, elige crear una armadura más sofisticada, al inicio como una curiosidad científica y luego como una estrategia para hacerle frente a las amenazas que se presentan en su cuidad y en el planeta. A medida que avanzan las películas, tanto las de Iron Man como las de Avengers, vemos como sus armaduras van adquiriendo más y más modificaciones hasta llegar a tener armaduras específicas para las diferentes situaciones.

Ahora, llevando esta metáfora al mundo cotidiano y a la psicología humana, mi opinión, es que todos nosotros tenemos armaduras. Es decir, todos nosotros desarrollamos una estrategia para solucionar algo en el pasado y esta nos funcionó tan bien, que empezamos a usarla para el resto de las cosas y generalizamos la experiencia, de tal forma que empezamos a usar esta armadura para todo. En el caso de Tony es muy explícito: tuvo la necesidad de enfrentarse a una situación de alto estrés que le exigió buscar los recursos (internos y externos) a la mano, dando lugar a la armadura.

Ahora bien, en ese momento surgió lo que llamamos en la psicoterapia gestáltica: un un ajuste creativo. Una estrategia de adaptación a la situación presente que, poco a poco, se convierte en una herramienta para poderla usar en el resto de situaciones de estrés o de exigencia de recursos. A veces estas armaduras pueden acompañarnos por el resto de la vida de manera adaptativa y ser excelentes herramientas de trabajo, como el orden, la rigidez, el perfeccionismo, la sensibilidad y cualquier rasgo de personalidad.

En otras ocasiones, esta armadura, al convertirse en la única forma de responder a las situaciones exigentes del entorno, es ya una respuesta ensayada, no adaptativa. En ocasiones vemos a Tony Stark vistiendo la armadura en otras situaciones: en fiestas, en presentaciones en vivo, incluso en momento de tristeza e ira, la armadura se convierte en el refugio de Tony. El magnate de la tecnología, poco a poco se sobreidentificó con su armadura. A tal punto que esto le reta en su relación de pareja y en otros ámbitos de su vida, como lo vemos en Iron Man 3. En esta última película, su sobre identificación con Iron Man, llega a un punto en donde la línea entre su vida personal y su vida de héroe colapsan y la armadura es tan importante para Tony que empieza a crear miles de versiones de la misma. Y eso es algo que hacemos con frecuencia, cuando tenemos una estrategia útil, la convertimos en una respuesta ensayada y tendemos a generalizarla para la mayoría de situaciones en la vida y la editamos un poco, sin embargo, en esencia sigue siendo la misma “armadura”.

Uno de mis consultantes es un hombre que consulta porque tiene un muy mal genio. Es impulsivo, grita, rompe cosas y le cuesta manejar la ira. Consultó porque empezó a reaccionar con ira por pequeñeces, sus relaciones empezaron a convertirse en grandes tormentas llenas de discusiones y agresiones. Su armadura era el Mal Genio era la protagonista. Esta armadura se la puso desde muy pequeño, cuando notó que, a través del mal genio, en la adolescencia, podría frenar el maltrato físico de su padre. A través de esta armadura, puedo andar por la vida defendiéndose de los abusos de parejas, jefes, compañeros de estudio y de trabajo y siempre tuvo una gran habilidad para poder reclamar cuando le pasaban cosas que le parecían injustas. Fue modificando la armadura y en ocasiones eran disertaciones en redes sociales de crítica política, en otras ocasiones eran creaciones intelectuales importantes y en otras la capacidad de que en su casa nadie le dijera nada para evitar su disgusto. Hasta cierto punto, esta armadura le fue muy útil en su camino. ¡Como para Tony!.

A medida que se iba generalizando esta estrategia para las situaciones exigentes, empezó a encontrarse con que no era del todo funcional, que estaba dañando a otros con sus reacciones exageradas, estaba cerrando puertas, perdiendo amigos y, la razón por la que consultó, perdió a su pareja. ¡En ese momento la armadura dejó de ser totalmente útil y también se convirtió en un síntoma!.

En psicología le llamamos síntoma a algo que afecta el funcionamiento cotidiano de una persona y la trae malestar. En el momento en que nuestras armaduras dejan de ser funcionales, las empezamos a ver como síntomas. Lo que en un momento fue una estrategia de adaptación, se convierte más adelante, también en un obstáculo para la solución de los diferentes problemas.

En el caso de este consultante, el camino fue darse cuenta precisamente de esto: que la ira no era la única estrategia con la que contaba. No necesariamente era renunciar a las utilidades de la ira, sino aprender a usarla y sí entender que la armadura no es la única estrategia posible. Aprendió a manejar la ira como una estrategia para poner los límites, sin necesidad de usar la agresión o el maltrato. Y, al mismo tiempo, entendió que existen otras estrategias u otras armaduras diferentes. Así como también otros súper poderes.

En resumen. Algunas experiencias de nuestra vida, nos invitan a crear ciertas armaduras que se convierten en nuestras estrategias preferidas y conocidas. Algo así como pilotos automáticos de respuesta frente a las situaciones exigentes. Con el paso del tiempo, estas respuestas automáticas suelen generalizarse, empezando a crear dificultades en nuestra vida cotidiana pues estas armaduras no pueden ser solución para todo. Así las cosas, nos vemos obligados a reinventarnos, no necesariamente con la necesidad de renunciar a esa armadura si aún nos sirve para algo, y sí con la necesidad de encontrar nuevas formas para responder a las exigencias de nuestra vida.

¿Y tú, sabes cuáles son tus armaduras?

¡Un placer tenerte de vuelta!

Lee, disfruta, resuena y comparte.

¡Hasta la próxima!

 

Patrones de Lenguaje Atractivo.

Lenguaje atractivo

Uno de los grandes y más poderosos presupuestos de la psicología de corte sistémico es el Axioma Nº 1 de Paul Watzlawick en cuando a comunicación se refiere: ES IMPOSIBLE NO COMUNICAR. Más adelante, los creadores de la Programación Neurolingüística (PNL) lo incluyeron como una de sus premisas fundamentales para el desarrollo de las diferentes estrategias y técnicas de dicha disciplina.

Luego de estar súper breve introducción histórica de este poderoso pensamiento, debo confesar que cuando escuché esta frase por primera vez, me pareció algo obvio, algo lógico y extremadamente básico. Mi sensación era algo así como “¡Vamos, es lógico, no tiene nada de interesante o profundo!  Pues bien, en ese instante, mis primeros semestres de estudiante de psicología, no consideraba importante nada de esto. Era de esos sujetos que decía que las apariencia no es importante, que no deberían valorarte por como te ves, por como te mueves, por como eliges los colores de las paredes de tu cuerpo, etc.

Con el paso del tiempo, me encontré con un concepto bastante importante: discurso. Cuando leemos esa palabra en lo primero que pensamos es en alguien parado en un estrado diciendo unas palabras, posiblemente un político o una persona influyente. Bueno, al menos esa era mi imagen para ese entonces. Lo que aprendí es que todas las prácticas tienen discursos insertados, mensajes e intenciones que quieren ser expuestas al mundo exterior, ya sea de manera consciente o inconsciente. Como siempre, los ejemplos son mejores para explicar las cosas.

Un consultante que tuve hace unos años, tenía un patrón bastante particular: quejarse constantemente. Era su modus operandi de casi todas sus actividades. En las redes sociales, al entrar a un lugar nuevo, al hablar de sus reacciones, incluso al hablar de sí mismo, constantemente estaba quejándose, encontrando las cosas malas que habían a su alrededor, en sus familiares, amigos, en los servicios que contrataba. A donde fuese encontraba una falla. (¡Eso sí, era un excelente auditor! profesión que desempeñaba laboralmente). Como discurso, no sólo estaban sus palabras, también estaban sus prácticas como investigar cada situación nueva a la que se iba enfrentar: por ejemplo cuando conocía una nueva chica, de inmediato se iba a sus redes sociales y encontraba cuanta cosa para quejarse encontraba de su ciudad natal, de los post que hacía, etc. ¡Era un detector de fallas infalible!. Sus gestos siempre eran gestos de sospecha: entrecerrar los ojos, hacer un gesto como si algo le oliera mal, y la quijada arriba. Todo su ser enviaba un discurso coherente. Obviamente, su cotidianidad estaba repleta de problemas, dificultades en sus relaciones y siempre se quejaba (¡Claro!) de que no se sentía atractivo hacia las mujeres (¡obvio también se quejaba de las mujeres!).

Con esta historia, lo que quiero decirte es que cada cosa que haces, dices, opinas, resistes. Como usas tu ropa, como usas tus redes sociales, la forma en que eliges qué televisión ver, la música que escuchas, etc. Todo esto envía un mensaje de ti, de tus creencias y de tus actitudes hacia la vida.

Mi intención con este post, además de generar la reflexión y que te observes detenidamente sobre que es lo que estás constantemente proyectando, es compartir una serie de tips que te ayuden a generar patrones de lenguaje atractivo. Algunos gestos, actitudes y hábitos en el lenguaje (verbal y no verbal) que puedan ayudarte en la configuración, no sólo de una personalidad atractiva, sino de un SER atractivo.

  1. Renuncia a la necesidad de quejarte. Aprovechando la historia de nuestro amigo más arriba. Es evidente que si sueles estar quejándote todo el tiempo disminuyes las probabilidades de proyectarte como alguien con quien las personas quieren estar. No he leído estudios al respecto, sin embargo, desde mi experiencia como terapeuta en seducción y pareja, te puedo decir que aquellas personas con quienes he trabajado que tienen este patrón de queja, al eliminarlo de sus vidas, la magia empieza a aparecer y sus relaciones cambian satisfactoriamente y el círculo social se amplía.
  2. Elimina el “no” y el “pero”. Este es uno de los retos más grandes del lenguaje. Seguramente si lees más arriba, podrás encontrar uno que otro “no” y uno que otro “pero”. Mi recomendación es que trates de eliminar este par de palabras de tu lenguaje hablado y escrito. Puedes poner límites a través de afirmaciones y puedes expresar tu punto de vista prescindiendo de la palabra pero. Una buena forma de empezar a entrenarlo es a través de los medios escritos: el chat, los correos electrónicos, tu diario.
  3. Dile adiós a las generalizaciones. Quizá es algo difícil de notar  en tu propio lenguaje o en el lenguaje de otros, sin embargo es uno de los hábitos más frecuentes. Palabras como “todos”, “siempre”, “nunca”, “nadie”, “ninguno”, entre otras, son palabras que generan un poco de malestar a nivel inconsciente entre nuestros interlocutores. Imagina esta frase: “SIEMPRE que salgo a conocer gente, TODOS me miran raro y NUNCA logró conocer nuevas personas. NADIE se interesa en mi”. Ahora, cámbiala por: “EN OCASIONES, cuando salgo a conocer gente, ALGUNAS PERSONAS, me miran raro, A VECES NO logro conocer nuevas personas, ALGUNAS PERSONAS no se interesan en mí”. ¿Cuál se siente mejor o peor? ¡Seguro has notado la diferencia!.
  4. Volumen y velocidad. Presta atención a los tonos de tu voz. Simple y sencillo: que te escuchen bien y que no exista la necesidad de preguntarte “¿Cómo, qué dijiste?”. Si te lo están preguntando mucho, no estás vocalizando o no tienes un volumen suficiente (¡o la otra persona está sorda!). En cuanto a la velocidad, trata de no hablar muy rápido, no querrás que la persona se canse al tratar de seguirte el paso; claro, el opuesto: hablar lento puede resultar aburrido también. La formula que considero es el antídoto para esto es que tu tono y ritmo, esté siempre acompañado de significado, es decir, que las palabras que estás usando, sean coherentes y congruentes con los tonos. En otras palabras, que la emoción se alcance a notar en lo que dice.
  5. Concéntrate en el instante. Estar presente para tu interlocutor es quizá el patrón de lenguaje más poderoso. Estar escuchando, realmente lo que te están diciendo. Muchas veces cuando salimos con alguien nuevo, estamos aplicándole nuestros juicios, imaginando como serán las siguientes horas de la cita (o como queremos que sean). Desconéctate de la expectativa, desconéctate de tus diálogos internos y presta total atención a la persona que tienes al frente y lo que está pasando con tus sentidos. Piensa en esas personas con quienes te gusta estar… notarás que siempre están ahí, presentes, con su propio estilo sí, y presentes.
  6. Sé natural, evita fingir. Actualmente parte de mi labor es comercial, tengo que visitar clientes y ofrecer mis servicios a las organizaciones. En este camino, me encuentro con todo un abanico de personalidades y formas de ser. Hay un tipo de personas que he notado con cierta frecuencia, me gusta llamarles: “los postizos”. En sus lenguaje no verbal, se notan incómodos al fingir sus gestos, los tonos de la voz se ven poco naturales y sus palabras suenan a guión. No hay congruencia entre los tonos y las palabras y sus ojos delatan que están tratando de elegir demasiado bien las palabras. Mi recomendación al respecto es: encuentra comodidad contigo misma/0. No trates de parecer algo que no eres. La naturalidad es uno de los rasgos más valorados en el mundo de la seducción.
  7. Renuncia a los resultados. El mundo de la seducción está muy permeado por la expectativa, cuando salimos a conocer nuevas personas, queremos volver con un resultado: un nuevo número telefónico, una nueva amiga, una nueva cita. En el tiempo que llevo asesorando los procesos de búsqueda de pareja o ampliación del círculo social, he notado que a más expectativas, menos resultados. Disfruta el encuentro, el camino y recibe lo que llega. Poco a poco empezarán a verse resultados, sin forzarlos.

Me gustaría saber cómo se mueve tu vida si elige aplicar al menos uno de estos patrones. Coméntalo en el blog o en nuestras redes sociales.

¡Un abrazo!

Los Obstáculos de la Seducción. Sesión 04: LA TRAMPA DE LA QUÍMICA

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¡Que alguien te gusta no significa que tiene que pasar algo con esa persona!Este es el pensamiento central del post de esta semana. Una idea un poco curiosa y algo retadora y que es un elemento fundamental para entrenar tu inteligencia emocional en lo referente a las relaciones interpersonales.

Recuerdo un consultante que tuve hace algunos años, quien se sentía muy atraído por una de sus compañeras de trabajo. Ella tenía novio y eso a él lo mortificaba, se sentía muy mal porque no encontraba la forma de lograr seducirla, pues ella, aunque también parecía tener interés en él, aunque no daba señales de querer intentarlo con él. Sin embargo, en pocas semanas el compartir tiempo, espacio, anécdotas, historias hizo que se empezara a generar cierta complicidad y la química se incrementara. Ella dejó a su novio y se hicieron pareja rápidamente. Una relación que nació de la química, todo era una maravilla. Luego de un tiempo, unos días después, él se empezó a mostrar celoso, engreído y malgeniado, por su parte ella sólo quería salir con él cuando fuesen a lugares exclusivos y que los familiares y amigos de él, nunca estuvieran.

Quizá estás pensando que el error fue de él por intentar presionar las cosas sin conocerla o de ella por dejar a su novio intempestivamente y dejarse llevar por la química. Que se debieron conocer un poco más para poder empezar a salir y hacerse pareja. Bueno, eso es lo que usualmente la gente piensa que es la trampa de la química. Sin embargo, la trampa de la química no consiste en ello. Pues no está mal que te arriesgues y te lances al agua en la seducción y, en el camino, aparezcan esas cosas que no viste durante la conquista. Creo que eso es normal. La verdadera trampa de la química, se evidencia en la siguiente parte de la historia.

Lo curioso de esta relación de pareja es que tanto él como ella, no entendían de donde provenían las discusiones y el malestar, estaban como en una especie de negación de los defectos del otro. Ambos tenían una percepción de que no eran felices en esa relación, sin embargo, no querían dejarse pues había un gusto y atracción física muy fuertes. Ambos negociaban en su contra al dejar que pasaran esas cosas e incluso permitían los abusos de una u otra parte.

La trampa de la química tiene dos partes. La primera, en hacer una asociación entre gusto y posible pareja. La segunda, cuando en el transcurrir de la relación (si se da) se obvian las dificultades o no se establecen límites sólo por el hecho de que sientes atracción por la otra persona.

Lo que quiero decir es: La química no lo es todo. Sí, debe estar, aunque no necesariamente es el primer paso, esta también se puede construir. Recuerdo en este instante algún estudio en el que demostraban como los hombres, cuando se encontraban cerca a una mujer hermosa por la que sentían atracción física, disminuían su desempeño en la solución de problemas lógico-matemáticos.  Estoy seguro que no necesariamente pasa sólo con los hombres, pues nuestro cerebro tiene mecanismos diferentes cuando está bombardeado por esas hormonas que se disparan por el gusto, minando los centro cerebrales que se encargan de la toma de decisiones, el sentido común y el cálculo de riesgos o consecuencias a largo plazo. Así que, aunque la química es una gran herramienta de seducción, puede convertirse en un obstáculo si la conviertes en la única.

Así las cosas, mi recomendación para no caer en la trampa de la química es muy sencilla. Date cuenta, haz consciencia de que esa persona te gusta y nota como tus decisiones, en ese instante, depende de tu estado de alegría y excitación. Una vez lo haces intenta hacer el esfuerzo de calcular los riesgos y si son costosos o no. En el caso de nuestros amigos del caso que les conté, al inicio los riesgos no eran muy costosos, pero luego cuando se hicieron novios, se volvió realmente costoso en términos emocionales para ellos. Sin embargo, en el caso de que estés casado, que tengas pareja o que puedes hacer daño al caer en la trampa de la química, te servirá mucho hacer consciencia de cuando la química está presente y siempre pensarla como una herramienta.

No te niegues las experiencias, pero sí se congruente al aceptarlas. Quizá la química no es un obstáculo para que generes atracción en otros, pero mal manejada puede ser un obstáculo para tu salud emocional y ello desemboca a largo plaza en una disminución muy considerable en tu atractivo.

¡Nos vemos la semana entrante!

Gracias por pasar, por leer hasta acá y por no resistirte al impulso de compartir este contenido.

INTENSAMENTE (Inside Out) ¡Una guía de inteligencia emocional y transformación!

Intensamente

Si eres un lector de este blog y del trabajo de Dr. Phyloel, no se te hará para nada extraño que este post haya nacido. Como un ser apasionado por el mundo de las emociones y de la psicología, no puedo dejar pasar la oportunidad de escribir mis impresiones sobre esta película y, claro, una que otra interpretación interesante que, a pesar de ser mi mera opinión basada en mi modelo de mundo, la pongo a tu servicio en caso de que te pueda ser de utilidad, como ya ha sido en varios de mis procesos de coaching y psicoterapia. Estoy seguro además, que no será el único artículo de este estilo escrito sobre la película.

La película a la que me refiero es la más reciente producción de Pixar Animation Studios en asocio con Walt Disney que en inglés es titulada como INSIDE OUT, en latinoamérica como INTENSAMENTE y en España como DEL-REVÉS. Que narra la historia de Riley una niña de 11 años (preadolescente) que se enfrenta a un cambio significativo en su vida, ya que su familia decide mudarse de Minnesota a San Francisco, lo que implica que Riley deje atrás a su mejor amiga, sus pasatiempos, su escuela y su cotidianidad en la antigua ciudad y se enfrente al cambio y la adaptación. En su mente habitan 5 personajes principales: Alegría, Tristeza, Ira, Desagrado y Temor. Quienes a medida que avanza la película van ejerciendo ciertas influencias en el comportamiento y emociones de Riley.

ATENCIÓN, A PARTIR DE ESTE MOMENTO EMPIEZA UNA ZONA DE SPOILERS. SI NO HAS VISTO LA CINTA, PUEDES ENCONTRARTE CON MUCHA INFORMACIÓN QUE SERÁ REVELADA. ¡TU DECIDES! 

En primer lugar, me gustaría empezar por el nombre de la película. Creo que las traducciones son afortunadas, aunque pueden sesgar nuestra experiencia. Por ejemplo, para los espectadores españoles, Del-Revés, nos puede dar una impresión diferente a la de una INTENSA-MENTE. En portugués, por ejemplo, el título se traduce al español como Mente-Divertida y en francés el título traduce algo así como Viceversa. Lo que me plantea una primera pregunta y es ¿realmente qué significa Inside Out?

La expresión Inside Out puede entenderse de dos formas: una de ellas es cuando tomas una camiseta y la volteas, quiere decir que la volteas de revés, y ves su otra cara, lo cual me parece interesante en términos de interpretación de la película, es como si el título nos invitara a mirar la cara interna de nuestra mente. Hay una segunda interpretación del idiom Inside Out y es el que está relacionado con un alto conocimiento de algo, es el equivalente al español de cuando decimos: “Raúl conoce esta ciudad al derecho y al revés”.

Personalmente me siento más cercano a esa traducción. Mi sensación personal con la película fue un intento de conocer nuestra mente al derecho y al revés. Claro, esto no es del todo posible, sin embargo considero que es un excelente comienzo y que se puede explotar mucho más esta metáfora sobre los “personajes de nuestra mente”. Tengo la expectativa de que sigan con la historia de Riley y su adolescencia.

Ahora bien, la película ofrece una infinidad de metáforas altamente poderosas en torno a nuestra vida emocional, a la relación entre las emociones y la memoria, los sueños y muchos otros temas alternos que pueden ir apareciendo dependiendo de los ojos del espectador. Quiero con este post, plasmar aquellos elementos que causaron una gran impresión en mi y que considero serán importantes para incluir en nuestro repertorio de creencias sobre nuestra propia psicología. 

LA UTILIDAD DE LAS EMOCIONES Y SUS EXPRESIONES CORPORALES. 

En el pasado, en los diálogos sobre las emociones, habíamos tocado este tema. Aunque creo que la película, nos muestra con gran claridad la función que tienen nuestras emociones plasmadas en estos personajes. A continuación las utilidades de las emociones y como fueron plasmadas en la película. Además de ello, me parece altamente poderoso que si observamos la corporalidad de cada uno de los personajes, podemos hacer consciencia de cómo nuestro cuerpo responde frente a cada emoción. Una herramienta que te pueda ayudar mucho para darte cuenta de qué emoción estás experimentando y, al mismo tiempo, ayudarte a cambiar de estado emocional.

Ira: La utilidad de la ira, en esencia es la defensa y el ataque. En la película, esto se muestra de una manera magistral, mostrándonos cómo Ira, reaccionaba cuando se enfrentaba a los ataques de otros o cuando las expectativas no eran acorde a lo planeado. En esencia, la ira nos acompaña cuando nos sentimos atacados y, por lo tanto, nos defendemos de ese ataque como es normal. Usualmente lo hacemos a través de la agresión, como cuando Ira quema la ventana en el momento en que se siente atacado. Muchas veces la ira nos motiva a la acción con el fin de lograr ese estado deseado que teníamos antes del ataque; razón por la que la Ira esa quien lidera el escape de Riley nuevamente hacia Minnesota. La expresión emocional de la ira está caracterizada por una mirada aguda, una voz gruesa y ronca, cuello ancho y hombros arriba, así como movimientos rígidos y poco fluidos. Literalmente una postura no verbal de ataque, preparado para la lucha cuerpo a cuerpo. 

Alegría: La alegría es una de las emociones más útiles en términos prácticos, pues nos mantiene en un estado de bienestar que potencia nuestras habilidades de comunicación, de acción, de aprendizaje y nos llena de recursos para actuar en el ambiente. La sombra de la película y como se muestra en ella, es que muchas veces, una sobredosis de euforia y felicidad puede callar nuestras demás emociones, rechazarlas y querer silenciarlas. En la película Alegría se caracterizó por evitar a toda costa de que Riley experimentara frustración y dolor, lo cual hizo que Tristeza estuviese totalmente aislada del grupo e incluso llegara a sentirse inútil. El lenguaje no verbal de alegría es de una mirada enfocada y tranquila, una sonrisa de oreja a oreja, movimientos fluidos y eficaces, tono de voz mediano y volumen alto de la misma. Un lenguaje no verbal de recursos y vínculo. 

Temor: La película claramente nos muestra como temor es un personaje bastante útil, quien tiene una gran misión: ¡Estar alerta! Ser precavido, calcular los riesgos y orientar la acción. Cuando temor subía la intensidad, se convertía en el rector de la conducta y muchas veces terminaba bloqueando la acción o provocando la huida. Creo que el momento cumbre donde se vio con más fuerza esto es cuando Riley, en una de las escenas finales de la película saluda a un chico quien al interior de su mente está dominado por la alerta de “atención, chica a la vista” y el exceso de temor bloqueó su respuesta y, literalmente, no dijo nada. (muchos de los que estamos en el camino de la seducción, nos encontramos identificados con esta escena). El lenguaje no verbal de temor es bastante llamativo: mirada con ojos bien abiertos, movimientos rápidos y cuidadosos, voz aguda. Una conducta corporal típica de los estados de alerta.  

Desagrado: En la película, desagrado se muestra como un personaje que cumple una misión: bloquear la entrada de lo desagradable y agradar. Sus momentos protagónicos de la película son cuando se le ofrecen ciertos alimentos poco agradables a Riley; el instante en que la niña entra a su nueva habitación y ve un panorama poco alentador, sin embargo colabora con Alegría en la decoración imaginaria de la habitación. Finalmente, otro momento protagónico de la película para desagrado, es el momento en que se concentra en adaptarse en el nuevo grupo social en la escuela. Personalmente, interpreto al desagrado como una variación del temor, que tiene como función generar alerta y protección de aquellos elementos que amenazan con proporcionar malestar emocional. La expresión corporal de desagrado se caracteriza por una mirada evasiva, un gesto en la boca torcido como de no querer recibir, movimientos poco fluidos y con los brazos más pegados al cuerpo. Un lenguaje no verbal cerrado, caracterizado por el bloqueo de la entrada de información de afuera. 

Tristeza: Personalmente cuando aprendí que la función principal de nuestra tristeza es la reflexión y la generación de análisis de las situaciones, sentí un gran alivio y me ayudo mucho a superar varios de mis propios problemas emocionales y relacionales. Hacer consciencia de la utilidad de la tristeza, en esencia, es una de las líneas principales de la película y una de las grandes enseñanzas de la misma. Todas nuestras emociones son altamente útiles y, por ello mismo, cuando las relegamos, las callamos o las enterramos, el caos empieza aparecer en nuestra vida. Considero que uno de los subtextos de esta película es una crítica al temor que tenemos hoy en día a frustrarnos y la gran enseñanza es que la frustración genera aprendizajes, nuevas vías de comunicación y expresión, además de una conexión fuerte con los contenidos presentes en nuestro funcionamiento cerebral y cognitivo. La tristeza tiene una voz de tono grave, de volumen bajo, movimientos lentos y poco energéticos, poca disposición para la acción, sin embargo con mucho diálogo y referencias analíticas a las situaciones. Considero que fue un excelente toque que el personaje tuviese gafas, pues nos invita a ver y analizar detenidamente. 

El equilibrio emocional, como vemos en la película, no consiste en que todo el tiempo estemos en un estado de Alegría poderoso que rebasa todas nuestras experiencias y todos nuestros sentidos. El equilibrio emocional proviene del diálogo entre las emociones, la interacción entre ellas, entendiendo que cada una de ellas cumple funciones específicas y que tiene sus espacios sanos de expresión.

El mejor ejemplo de lo anterior es la escena de la discusión familiar en casa. La mayoría de las personas hemos interpretado que quien manda en la cabeza de mamá es la tristeza y que el líder en la cabeza de papá es Ira. Mientras que Riley, quien siempre había estado liderada por la felicidad (como es usual en la primera infancia y la edad escolar, edad en la que se encuentra ella), al encontrarse en un momento de crisis se desconecta de esa emoción líder (Alegría) y de aquella que no se da permiso de sentir (tristeza). En la crisis, como suele pasar, estamos dominados por la ira, el desagrado y el miedo. Esta escena deja claridad, creo yo, que no es que la emoción principal en la mamá de Riley sea la tristeza todo el tiempo, sino que, en ese instante, quizá si lo fue, pues era la emoción más útil en el diálogo, de otro lado, papá se conectó con su ira de no saber manejar la situación y “puso las cosas en orden”.

LOS PENSAMIENTOS NÚCLEO E ISLAS DE PERSONALIDAD. LA RELACIÓN ENTRE LA MEMORIA Y LA EMOCIÓN. 

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Uno de los elementos fundamentales de la historia es la existencia de las “islas de personalidad”, cada una de ellas creadas en la mente a partir de un recuerdo específico de la historia de Riley, estas memorias se convertían en un “pensamiento núcleo”, cada uno de esos pensamientos sustenta la supervivencia de cada isla. En el caso de Riley, las islas eran: Familia, Amistad, Hockey y Bobadas. Cada una con una memoria correspondiente a la que le debía su origen.

Mi interpretación de esta metáfora es que cada uno de nosotros tiene memorias y emociones nucleares que van creando nuestra identidad y que la película tiene una hermosa intención de mostrarnos en la parte inicial que debemos hacer un esfuerzo poderoso por mantener vivas nuestras islas, tal cual son. Precisamente esa era la misión de Alegría en el momento en que los pensamientos núcleos se desconectan del “centro de control” y la alegría y la tristeza se quedan fuera del mismo, perdidas en la memoria a largo plazo. A medida que avanza la película las islas se derrumban una tras otra. Esto me hizo recordar a mis consultantes y y hacer consciencia de que en la CRISIS nuestros pensamientos, emociones y creencias núcleo se sacuden, se debilitan o se destruyen. Al mismo tiempo pensé en cómo nuestras emociones, en esencia están sustentadas en nuestras experiencias pasadas, generando que valoremos las nuevas experiencias teniendo como base nuestros “pensamientos centrales”. Para mí, Islas de Personalidad = Creencias.

La magia de la película se hace aún más fuerte en mi experiencia al verla cuando concluyo y aprendo que LOS MOMENTOS DE CRISIS SON GRANDES OPORTUNIDADES PARA REESCRIBIR NUESTRAS CREENCIAS. Las islas se destruyeron porque el momento de crisis las pone a prueba. Al ver que los recursos de las islas no son suficientes para hacer frente a la situación crítica, generan un desastre en el centro de control, y sólo el trabajo en equipo y el equilibrio logrado por las emociones en el centro de control hizo posible la reinvención de islas aún más llenas de recursos, más poderosas y más sólidas; así como más nutridas emocionalmente con los diferentes colores aportados por cada uno de los integrantes del centro de control. 

En conclusión, esta es una historia de REINVENCIÓN CONSTANTE nuestras experiencias vitales, especialmente aquellas altamente exigentes, como la crisis, son oportunidades de transformación y obtención de nuevos y más poderosos recursos. 

¿QUIERE DECIR QUE ESTAMOS SIENDO DOMINADOS POR NUESTRAS EMOCIONES CONSTANTEMENTE?

Cuando salimos de la película, una primera sensación que puede quedar en nosotros es que somos víctimas de lo que nuestras emociones hacen con nosotros. Sin embargo, al observar detenidamente puedes notar, o al menos eso me pasó a mí, que las conductas de Riley no son la traducción de lo que pasa dentro de su cabeza, sino que es una interacción constante entre lo que está pasando en el exterior y cómo sus pensamientos núcleo (islas) valoran la situación y hacen que las emociones reaccionen. Literalmente, las situaciones del afuera provocan que nuestras emociones “aprieten ciertos botones”.

En la vida cotidiana solemos decir con frecuencia que estamos dominados por las emociones. Sin embargo, como sucedió con Riley, hacer consciencia de las emociones y la utilidad de las mismas, logró un equilibrio emocional y un bienestar. Creo que todo lo que pasa en el centro de control está determinado por los niveles de conciencia de las emociones que hacía Riley. Por ello, creo que un poderoso aprendizaje es el de hacer participes a todas nuestras emociones con sus diferentes utilidades, en el centro de control y que la crisis no esté dominada únicamente por la ira, el miedo y el desagrado.

Podría seguir hablando de muchos más aprendizajes de la película y explicaciones que desde la psicología podemos ofrecer a la metáfora. Sin embargo, quería simplemente ofrecer mis aprendizajes más inmediatos.

¿Qué aprendizajes te generó la película? ¿Qué decides luego de verla? ¿Qué preguntas poderosas aparecieron en tu mente gracias a esta hermosa metáfora?.

Nos vemos pronto… gracias por pasar por acá. ¡Comparte si te parece valioso!

¡Si hay con quién! El reto de la búsqueda de pareja.

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Silvia es una mujer que tiene grandes dificultades para relacionarse luego de haber vivido varias relaciones de pareja poco sanas. En sus relaciones pasadas se había encontrado con hombres que tenían dos características específicas: mentirosos y temerosos del compromiso. Silvia tiene una queja constante al enfrentarse nuevamente al juego de la seducción, a la aventura de conocer a nuevas personas, constantemente repite: “¡No hay con quién! todos son unos mentirosos y no quieren compromiso!

Por otro lado, a mi consulta llegan muchos hombres que refieren querer encontrar su pareja ideal, una mujer con quién comprometerse y tener una relación estable. Buscar esa mujer que los acompañe al futuro. Curiosamente este tipo de sujetos los hay por montones y están buscando pareja, sin embargo muchos de ellos dicen: “¡No hay con quién! Todas se fijan en hombres mentirosos que no quieren compromiso!” 

Esta es una constante paradoja, las mujeres se enfrentan a la aventura de la búsqueda de pareja pensando que no hay con quién, igual que los hombres. Al mismo tiempo, curiosamente, se sienten atraídos y atraídas por esos personajes con los que no les gustaría estar. Es bastante curioso. En alguna de mis consultas le preguntaba a un hombre: “¿Cómo te gustan las mujeres?” el me contesta: “me gustan las mujeres bonitas que tienen buenos cuerpos y que se vistan acorde a esos buenos cuerpos” le pregunté de nuevo “¿Y qué piensas de este tipo de mujeres?” a lo que responde: “creo que son mujeres creídas, que lo miran a uno por encima del hombro, como que uno no les interesa a ellas y ellas no quieren nada conmigo”. Curiosamente, sólo hasta que se lo hice notar, mi consultante no se había dado cuenta de todo lo malo que pensaba de esas mujeres que le gustaban. Es decir, gustaba de cierto tipo de mujeres las cuales, al mismo tiempo criticaba. Cuando descubrimos esta incongruencia a través de esta conversación, empezó a hacer consciencia de una buena cantidad de mujeres que lo rodeaban en su cotidianidad, las cuales coincidían con las características físicas y personales coherentes con sus deseos.

En el caso de Silvia, pasó algo similar: a su alrededor había un montón de sujetos que no eran mentirosos y que si querían compromiso, incluso, muchos de ellos ya habían intentado conquistarla y ella simplemente no los había visto.

Tanto en el caso de Silvia como de mi consultante hombre: David, el fenómeno por el que atravesaban, era por una ceguera afectiva provocada por sus creencias sobre el otro género. Al instalar en sus sistemas de creencias la idea de que los hombres o las mujeres son de un modo determinado, inconscientemente sólo sentían atracción hacia esas personas. En otras palabras, el concepto “hombre” o “mujer” estaba asociado en su inconsciente con esas características negativas, por ello automáticamente sólo creían que cierto tipo de hombres o mujeres eran atractivas, cerrando la posibilidad de atracción hacia personalidades más acordes a sus deseos.

A medida que fueron limpiando sus creencias y conociendo sus prejuicios, su percepción del mundo empezó a limpiarse y los prejuicios acerca de la cultura de la seducción, empezaron a conocer personas más honestas y comprometidas y, como consecuencia a sentirse atraídos hacia personas que coincidían con sus parejas ideales.

En nuestra última sesión, Silvia me dice: ¡Sí hay con quién!

Aceptamos el amor que creemos merecer.

Ventajas de ser invisible

 

Hay varias preguntas que vienen con mucha frecuencia a mi correo electrónico y a mi consultorio que tienen que ver con la calidad de las personas que llegan a nuestra vida.

“¿Por qué me sigo relacionando con este tipo de personas?”

“¿Por qué una buena persona se da permiso de estar con una persona no tan buena?”

“¿Por qué algunas personas se siguen aguantando en relaciones poco saludables?”

Bien, la verdad hay muchas formas de responder a esas preguntas desde la psicología haciendo alusión a patrones relacionales, creencias limitantes, mitos sobre el amor, autoestima, etc… Hace unos días me encontré una frase que creo que me puede ayudar a responder a esas preguntas desde esas ideas de la psicología y con un lenguaje un poco más digerible. A la final, también con el objetivo de generar una pregunta en tu vida, una reflexión que te invite a la acción y a la transformación.

La frase es de la película: Las ventajas de ser invisible, basada en el libro con el mismo nombre del autor Stephen Chbosky. En una escena, el protagonista de este drama juvenil le pregunta a su profesor de literatura, un profesor a quien admira profundamente y por quién siente un gran afecto, por qué hay personas buenas personas que se hacen pareja de personas que no las valoran y en esencia no son tan buenas personas. La respuesta del profesor fue:

“Aceptamos el amor que creemos merecer”.

Ahora quiero convertirla en una frase que valga la pena escuchar o decir. Muchas veces pensamos que atraemos a nuestra vida personas por casualidad, que las personas que están a nuestro alrededor: amigos, parejas, compañeros de trabajo con quienes nos hacemos cercanos, han llegado a nuestra cotidianidad por simple efecto del azar. Bien, yo no creo así, considero que las personas con las que hacemos química y generamos empatía se quedan en nuestras vidas porque inconscientemente las elegimos para quedarse ahí.

La forma en que elegimos inconscientemente es a través de nuestras creencias. Lo que creemos sobre la vida, las personas, el amor, el dinero, etc, influye en las decisiones que tomamos y en esas cosas que permitimos que pasen en nuestra vida.

Hoy me quiero concentrar específicamente en lo relacionado con la atracción y, sobre todo, con esas parejas que aceptamos en nuestra vida. Este post además es un RETO DE ENTENDIMIENTO pues te hará caer en cuenta quizá de cosas que no te gustan, de ideas que te costará trabajo aceptar al comienzo. Será un reto y un llamado al cambio sobre las creencias que tienes sobre ti mismo/a.

El tipo de persona que tienes a tu lado y el tipo de amor que te ofrece, está estrictamente relacionado con las creencias que tienes sobre el amor que crees merecer. Dicho de una forma más cruda: si tienes una relación de pareja poco sana, recibiendo poco afecto y poca atención, es porque tu amor propio llega hasta ahí, y crees merecer poca cosa. Así es, constantemente nos pasa, tenemos un problema con lo que creemos que merecemos. Eres una persona realmente valiosa y por ello mereces amor valioso, cuando tu pareja no te lo proporciona y lo permites, es una traducción de tu amor propio.

Esta frase para mi es realmente poderosa porque nos permite conectarnos con el amor que nos tenemos y, a mayor amor propio, mayor sanidad en las creencias que tenemos sobre nosotros mismos, mayores posibilidades de hacer que nuestro inconsciente elija de una forma más sana.

Es por esto que quiero que te conectes con esta idea: todas esas parejas desastrosas que he atraído a mi vida, provienen de que inconscientemente creía merecer poco. Si quieres atraer personas que realmente valgan la pena, primero tienes tu que empezar a tratarte como alguien que vale la pena. Trabaja en tu amor propio, transforma tus creencias, conéctate con tus emociones y la forma en que las manejas, a medida que avanzas en tu proceso de transformación te irás dando cuenta de que las personas a tu alrededor son personas coherentes con esa transformación.

Tu atractivo se incrementará a medida que tu amor propio lo hace.

Lecciones de Brasil 2014. ¿Te pasó por el frente o te dejó algo para la vida?

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“Si crees que todo cuanto haz escuchado no tiene contigo nada que ver,

estas amigo equivocado, párate a ver”

Mägo de Oz – Ancha es Castilla

Hace una semana que la cita mundialista terminó. Aquellos que amamos el fútbol disfrutamos de un mes de emociones, jugadas, goles, sorpresas y aprovechamos la oportunidad para pasar tiempo con ciertos amigos y familiares, disfrutando del espectáculo y tomándolo de excusa para volver a vernos y divertirnos un rato.

Desde que inicié este proyecto hace unos años, he tenido el hábito de registrar los aprendizajes que me dejan mis experiencias, por insignificantes que parezcan. Un encuentro con alguien nuevo, una caída en bicicleta, una película, un chiste, una taza de café que se riega, la risa de un niño, la imagen de un atardecer o un partido de fútbol; pueden ser el catalizador de un aprendizaje, una sensación, un pensamiento o, incluso, una decisión.

Hace cuatro años, también escribí sobre el mundial de Sudáfrica 2010, acerca de las razones por las cuales España se había coronado campeón del mundo.  Así que no me pude resistir a dejar de lado este mundial y reflexionar sobre todo lo que me mostró el mundial.

Con gran poder viene gran responsabilidad. 

En mi memoria no había sido testigo de un mundial con tantas figuras; los mejores futbolistas del mundo tuvieron la oportunidad de hacer de este mundial algo que generara verdadero impacto en sus carreras y, claro está, en las mentes de todos aquellos quienes los admiran por una u otra razón. Fui testigo de algunos que, conscientes de esta responsabilidad, llevaron este mundial con humildad, sencillez y dieron ejemplos de valores y formas de actuar y pensar dignas de modelar: James Rodriguez dio una verdadera muestra de amor por el fútbol, de humildad y de concentración total en el momento presente; David Luis, nos enseñó la fuerza que tiene respetar al rival y escoger bien sus acciones cuando miles de cámaras lo están enfocando, reconociendo el talento de James en la eliminación de Colombia frente a Brasil, así como también reconociendo el error y la falla en la derrota ante Alemania. Bastian Shweinsteiger, demostró que a pesar de que la rivalidad es fuerte e intensa en la cancha, todos somos seres humanos iguales a quienes hay que reconocer al final del partido, saludarles y reconfortarles luego del gran esfuerzo que significa un partido en un certamen de este estilo. Mascherano, defensa central de la selección de Argentina, demostró lo importante que es hacer tu mejor esfuerzo en la cancha y saber administrar los tiempos y las fuerzas. Así como conocer el momento preciso para decirle a su compañero, el arquero Sergio Romero, antes de los penalties frente a Holanda y decirle: “Hoy te conviertes en héroe”.

Otros en cambio, nos dan una lección de qué no hacer: Müller, no se hizo consciente de su estatus como personaje público y de admiración, al hacer declaraciones subidas de tono sobre los premios del Balón y el Botín de Oro, sin reconocer el trabajo de otros jugadores ni mostrar un espíritu deportivo limpio o respetable. El delantero Suárez de Uruguay, me dio una lección de auto-control y credibilidad, a mostrar que su control emocional dista de estar entrenado y que, aceptarlo le costó trabajo, hasta al punto de negar sus acciones de manera contundente, para luego retractarse.

El reto de la credibilidad. 

Así como en el caso de Suárez, Arjen Robben y Neymar Jr. fueron blanco de burlas, dudas, comentarios y polémicas, por la frecuencia en la que caían al piso sin ser tocados y fingían haber sido víctimas de las faltas. Esto me dejó dos lecciones: la primera es que hay muchos que están esperando de ti y si no generas credibilidad, no serás atractivo. Es importante que te enfoques en cuál es el mensaje que estamos proyectando constantemente.

Emoción y rendimiento físico. 

En varios de los encuentros, noté cómo el momento anímico de un equipo influenciaba fuertemente en el rendimiento físico, en la forma en que se movían y se enfrentaban frente al balón, así como los movimientos que llevan haciendo durante años gracias al entrenamiento, no se hacían de manera adecuado a razón de un estado emocional negativo. Por ejemplo, en el momento en que Brasil recibe los primeros goles en el histórico partido frente a la selección alemana, es evidente que el golpe emocional es tal que el rendimiento normal y fuerte de las estrellas del equipo local bajó de manera contundente y las jugadas, las estrategias y la técnica desaparecen casi que totalmente del terreno de juego.

¿Qué decir de la Selección Colombia? 

James

No puedo dejar este post sin hablar de la increíble actuación de la selección colombiana en este mundial. Después de 16 años de no estar en el certamen, la selección Colombia vuelve al mundial dejando a su paso infinidad de records en el fútbol nacional e internacional, sumando al mejor gol del mundial y al goleador del mundial al palmarés del fútbol colombiano.

Un argentino lideró este grupo haciendo énfasis en dos aspectos muy poderosos: el trabajo conjunto y la humildad del paso a paso. Dos elementos que, a mi juicio, son las dos lecciones más fuertes de la selección para este mundial.

El trabajo en equipo consiste en entender que cada una de las personas que te rodean en tu cotidianidad tiene un rol fundamental en la misma. Tus enemigos te apoyan en la construcción de aprendizajes, tus amigos te aconsejan o te acompañan, los desconocidos son potenciales recursos humanos para tu felicidad, etc. No eres mejor que nadie o peor que nadie, eres parte de un equipo en tu realidad y tienes que fijarte en quienes tienes a tu alrededor. Al mismo tiempo, cada acción que ejecutas tiene un impacto, una consecuencia en las personas que te rodean, en tu equipo: piensa de manera ecológica.

La humildad nos enseña que los logros de hoy, no pueden volverse eternos, pues tus glorias pasadas no son tu identidad: cada momento es un reto, cada nueva experiencia te trae nuevos aprendizajes y nuevas exigencias. Las glorias pasadas son simplemente escalones hacia los cuales no debes volver, porque ahí no termina la escalera. Paso a paso, disfruta el camino y poco a poco irás encontrando la culminación de tus sueños… eso sí: la escalera sigue.

¿Qué tiene que ver todo esto con seducción, atracción, persuasión o desarrollo humano? Bien, me atreveré a resumirlo y asociarlo de manera más clara:

Tus movimientos, tus palabras, tus acciones y tus omisiones, emiten mensajes, proyectan tu personalidad. Así que, si tienes inteligencia emocional, si piensas de manera ecológica, si haces consciencia de tu responsabilidad como ser humano: serás más atractivo. Así mismo, en el ejercicio de tu rol, entre mejor lo hagas y entre mayor pasión y excelencia  tengas, habrás configurado una personalidad atractiva. No en vano las mujeres mueren por James, Robben o Neymar independiente de su apariencia física; no en vano niños y niñas de todo el mundo, emulan a sus “héroes” al jugar; no en vano, hombres y mujeres compramos las camisetas de nuestras selecciones. Conviértete en un símbolo inspirador y seguramente serás atractivo.