Sesiones de #Fraseterapia 1. El amor es incondicional. ¡Una relación sana NO!

Como todos los miércoles, hoy compartí una frase en mis redes sociales, bajo el hashtag #FraseTerapia. La frase de hoy fue la que ves en la imagen: El amor es incondicional. ¡Una relación sana NO!

Cuando la compartí en mi lista de difusión de afirmación en WhatsApp, empecé a recibir la siguientes respuestas: “¡No entendí!”, “¿si es incondicional el amor o no?”, “¿Es el amor de pareja el que no es incondicional?”, “¿Creer en el amor sin condiciones es malo?”, “¿No existe el amor incondicional?” y muchas más reacciones. 

Debo confesar que mi intención sí era la de confundir a través de un texto que exigiera un poco, que a través de su lectura hubiese confrontación y, sobre todo, que invitara a la reflexión y a la conversación. Pues considero que en la conversación hay mucha transformación y aprendizaje.

Al notar que el tema invitó a la pregunta, la reflexión y hasta conectó con la confusión, elegí profundizar mi idea y explicar por qué comparto esto como una afirmación mía, ya que evidentemente es una creencia que yo sostengo, una opinión que tengo sobre la realidad y el amor.

El amor es un concepto humano que despierta muchas emociones y carga muchas creencias. Y, en nuestra cultura hemos acordado que el amor es incondicional, que sentimos amor por las personas, indiferentemente de muchas cosas. Que es algo que no se puede controlar, que no eliges de quién te enamoras y muchas otras cosas más. Concuerdo en que el amor es una idea muy potente y las emociones que experimentamos también lo son y que muchas veces, independientemente de cómo se comporte el otro, aún así, lo seguimos amando. Amamos a nuestros padres a pesar de las cosas que no nos gustan de ellos, a nuestros amigos, a nuestros hermanos, a nuestras parejas e incluso hasta a nuestros hijos. ¡Aguantamos muchas cosas en nombre del amor! 

En mi consulta particular, he visto mujeres y hombres que aguantan maltratos, humillaciones, robos, displicencias, abusos sexuales y muchas otras cosas más porque simplemente aman a su pareja o a sus familiares. En el caso de las parejas, en algún momento se enamoraron de esa persona y crearon un cúmulo de razones y sensaciones corporales y emocionales para amar a esa persona. Todo un organismo al servicio de amar a esa persona. Cuando les pregunto: “¿Qué te impide dejar esa relación?”, suelen contestarme: “¡Es que aún amo a mi pareja!”

Y lo mismo he visto con relaciones laborales, familiares y educativas. Empleados que se aguantan a sus jefes por amor a la empresa y al proyecto. Hijos que se aguantan el maltrato de sus padres porque los aman mucho. Padres que se aguantan dinámicas agresivas de sus hijos porque les aman y tienen la intención total de cuidarlos. Pesamos que el amar al otro es la razón por la cual nos tenemos que aguantar cuando una relación es dañina.

¿Y de dónde proviene esa idea? Bien, creo que hay dos fuentes de esta dinámica. La primera es la creencia cultural de que “al amor aguanta todo”. Es cierto que el amor es muy poderoso y que mueve muchos obstáculos y límites (sobre todo, a mi juicio, el amor propio), y también pienso que solo amor no es suficiente. Y la segunda fuente es que he notado que muchas veces creemos que el amor es lo mismo que la relación.

Mi opinión es que es sano separar el concepto de amor del concepto de relación. Por ejemplo: Ramiro es un hombre que lleva 15 años con Cielo. Ella es una mujer altamente celosa y posesiva. Le revisa sus redes sociales, su teléfono celular, a veces le persigue al trabajo, tiene los números telefónicos de todos sus amigos y le llama constantemente para verificar en dónde está. No le permite tener contacto con sus hermanas, primas o amigas de infancia por temor a que “algo pase” con alguna de ellas. Cuando entra en un estado de celos significativo, Cielo agrede físicamente a Ramiro por no contestar el celular o porque fue a visitar a sus hermanas sin avisarle (mintió para evitar el conflicto). Esta dinámica empezó desde que se casaron hace 3 años. Ramiro ama a su esposa con locura, la considera una mujer atractiva, inteligente, sus años de noviazgo fueron maravillosos. Hoy, en cambio, la relación no es más que la constante microadministración por parte de Cielo y las peleas cuando Ramiro exige respeto por su individualidad, su familia y su intimidad.

Ramiro estaba desgastado de la relación, ¡No quería más!. No dejaba a Cielo porque aún la amaba. Una cosa es amar a Cielo, y otra cosa tener una relación con ella, una relación destructiva y tóxica. Ramiro, al no poner condiciones en la relación y no invitar a generar acuerdos, permitió la exigencia de una relación tóxica. Por más amor que le tuviese a Cielo, la dinámica de la relación nunca cambiaría, pues Cielo era quien tenía cosas por trabajar en su interior que no le permitían ofrecer unas condiciones diferentes a la relación.

Cuándo elijo poner condiciones a mi relación, pongo los límites y delimito las fronteras del respeto por parte de quienes me aman. Las relaciones, para ser sanas, necesitan tener condiciones, claridad en los límites del otro. No puedo agredir al otro porque le amo o exigirle que tenga relaciones sexuales conmigo porque nos amamos o exigirle que se haga cargo de mis deudas o cuentas por pagar por que me ama. Si no pongo límites en mis relaciones, rápidamente estas relaciones se pueden volver tormentosas, desgastantes y dolorosas.

Puedo amar a mi pareja, más de ahí no se sigue que tengo que estar con esa persona si me hace daño. Ese mismo amor por mi pareja es el motor para hacer acuerdos y aclarar cuáles son las condiciones de la relación que vamos a construir de ahí en adelante.

Finalmente, cuando me enfrento a un duelo de pareja en el ejercicio de la terapia, he encontrado que es sólo desde el amor que podemos soltar a esa persona. Sólo desde ese amor incondicional que desea lo mejor para esa persona, pues ya no tenemos una relación porque las condiciones no se dieron o no fueron aceptadas.

Es un tema con muchos matices. Mi conclusión es: el amor no es lo mismo que la relación. Puedes amar sin condición, pero no puedes construir una relación sana de pareja (o cualquier otra) sin acuerdos y condiciones pactadas, de lo contrario, el otro no conocerá ni respetará tus límites y fronteras.

¡Gracias por leer! Resuena y comparte.

¡Hasta Pronto!

 

Valentía. ¡Honrando la energía femenina!

Mujer Feliz

Este es un post rápido. Un post de homenaje, de reconocimiento y de conmemoración. El mundo entero, de manera consciente hoy ha concentrado su mirada sobre la mujer. Todos los días convivimos con mujeres a nuestro alrededor, ellas están ahí otorgando su energía constantemente y nosotros (hombres y mujeres) la hemos dado por sentado, y pocas veces, como hoy, nos detenemos a hacer consciencia de ella.

Hoy hice ese ejercicio de manera consciente: me conecté con mi experiencia con ellas, desde que inicié mis estudios de psicología y conviví en sus conversaciones, en sus elementos poderosos, en sus miedos, en sus iras y en sus tristezas. Me hice partícipe… o mejor, me hicieron participe de su universo, me permitieron una mirada maravillosa a un mundo que desde mi energía masculina, fue curioso pero nunca incómodo.

En todas sus historias, sus preocupaciones, sus quejas, sus aspiraciones y realidades, me fui encontrando siempre con un rasgo principal: ¡Su Valentía! Una determinación incomparable, una capacidad para pasar a la acción y organizar sus ideas en pro de sus objetivos. Con plena claridad (consciente o inconsciente) que nuestra cultura se la ponía difícil. Ser estudiante, ser mamá, ser profesional, ser ama de casa, ser… ser… una incontable lista de “Deber-ser” que un mundo machista les exigía. Moverse entre un rol y otro y, a veces, hasta enfrentarse entre ellas mismas por no encajar en lo que se supone que una mujer debe ser. Una cultura que le decía cuál es la forma de ser bella, cuál es la forma de hablar, cuál es la forma de ser valiosa. Constantemente lidiando con estas creencias y obstáculos, navegando entre lo que guiones que cumplen y lo que eligen. Siempre conectadas con la consciencia y con el deseo de transformación.

Valientes siempre al enfrentarse a este mundo que aún tiene rasgos machistas con tonos bastante sólidos. Valientes siempre al salirse de las expectativas de los otros, valientes al empoderarse en sí mismas, soltando los guiones culturales, defendiendo su ideales de libertad, valor y excepcionalidad más allá de los kilos, los salarios, los ideales mercantiles de la belleza y los estándares de una cultura que les exige pero no las escucha. Valientes al arreglárselas siempre para enamorarnos con su autenticidad.

Este no es sólo un post para honrar la maravillosa energía femenina. Es también un llamado a mis congéneres a renunciar a las narrativas y las prácticas machistas. Dejemos de lado el juicio por su vestir. Acabemos con la discriminación laboral y deportiva. Acojamos su esencia no sólo como mujeres, sino también como seres humanos que nos acompañan en nuestro transcurrir como especie. Deja de sentirte dueño de tu pareja, no te sientas amenazado por estas valientes, ella no compiten contigo, sólo quieren alguien con quien compartir la aventura de la vida. No creas que ella te necesita para ser feliz. No creas que su amor se mide por la cantidad de veces que se acuesta contigo o la forma en que te prioriza. Más allá de asegurar tu virilidad con el dinero, los regalos y los detalles, cambia la forma en que tratas a las mujeres y respeta su campo de acción, no mates esa autenticidad que te enamoró.

Caballeros, rompamos el discurso de nuestros congéneres y apuntemos a la equidad en medio de nuestra maravillosa diferencia.

Y finalmente, hombre… ¡Sí tú, hombre! Acoge tu energía femenina, reconcíliate con tus caderas bailando, con tu capacidad de abrigar y cuidar. También reconcíliate con tu vulnerabilidad y tu capacidad de recibir. RECONCÍLIATE CON TU VALENTÍA. Nada más poderoso que dejar de temer a perder tu virilidad a través de la ternura, la caballerosidad, el respeto, la equidad y la confianza.

Hoy levanto la mano y digo. ¡Me comprometo a seguir honrando TU VALENTÍA mujer!

Diálogos amigables con la tristeza.

tristeza box

Uno de los grandes retos del ser humano es atravesar por la tristeza. No siempre es fácil porque crecimos pensando que la tristeza es un signo de debilidad, que no deberíamos ponernos tristes por cosas insignificantes. Nuestros padres, con mucho amor y con la firme intención de cuidarnos, nos invitaron a que nos alejáramos de la tristeza. Cuando se nos perdía nuestro juguete favorito o cuando un compañerito de salón nos decía que no quería ser nuestro amigo, nuestros padres nos solían decir cosas como: “No le pongas atención” o “No te pongas así por eso” y una más compleja aún: “No llores que te ves horrible llorando”.

Con lecciones permanentes como estás, provenientes del miedo de nuestros padres a vernos frustrados, crecimos pensando con una sola idea: LA TRISTEZA ES MALA. Pues bien, esa es la razón por la que cuando estramos tristes, además de la tristeza experimentamos un doble ciclo de tristeza que está combinado con la ira. Estamos tristes por estar tristes y nos maltratamos diciéndonos: “yo no debería estar triste por eso”.

Como siempre, en este espacio lo que buscamos es reinventarnos. Uno de los pasos para la reinvención es abrir nuestras mentes y relacionarnos con los conceptos que tenemos insertados en nuestra mente y REACOMODAR nuestras creencias.

La creencia que te quiero proponer el día de hoy, frente a la tristeza, es que LA TRISTEZA ES UNA HERRAMIENTA DE REFLEXIÓN Y CONVERSACIÓN CON NOSOTROS MISMOS. Cuando estamos tristes nuestro sistema de encarga de enviar la mayor parte de la circulación sanguínea a nuestro cerebro, ocasionando que nuestro cuerpo se sienta sin energía y sin ganas de hacer muchas cosas. Esa es la razón por la que, en términos biológicos tenemos una sensación de malestar.

Cuando estamos tristes, además de la disminución de la actividad corporal, se incrementa la actividad cognitiva, es decir, pensamos más, a veces, mucho más de la cuenta. Las personas que escriben diarios, frecuentemente comparten que cuando están tristes, las entradas a su diario son mucho más grandes y largas que cuando la escritura es acompañada emociones de bienestar. La tristeza, es la emoción que más nos conecta con nuestros diálogos internos.

El post de hoy es una invitación que converses con tu tristeza. Ella tiene cosas para decirte. No la evites. En ocasiones nos encontramos con  situaciones que nos disparan sensaciones de malestar, tristeza y frustración. Solemos callarlas, bien porque tenemos vergüenza de confesar que estamos tristes o bien porque no queremos causar conflictos en nuestros sistema.

Seguramente te estarás preguntando cuál es la estrategia para manejar esta emoción de malestar y usarla a nuestro favor, por ello te propongo varias estrategias que te ayudarán tener conversaciones amigables con la tristeza.

  • Escribe, escribe y escribe. Usualmente, cuando estamos tristes, tendemos a pensar muchas cosas y, en ocasiones, tomamos decisiones muy importantes. Ejemplo, cuando el médico le dice a un paciente que si no controla el azúcar pronto podría estar iniciando una diabetes de difícil manejo, la persona se siente triste y toma la decisión de controlar su forma de comer. Mientras la tristeza y el miedo estén intensos, la persona controlará su comida, poco a poco, con los días (a veces horas) la persona irá perdiendo esa idea y volverá a su hábitos. O cuando una persona es maltratada en su relación de pareja, se dice a sí misma: “no volveré a esa relación autodestructiva”. Su tristeza la mantendrá lejos, pero cuando esta pase, esas ideas se desvancen. La idea del diario es que escribas esas ideas positivas y decisiones sanas que provienen de la tristeza (pues también habrá ideas y decisiones no tan sanas). La relectura de lo que escribimos cuando estamos tristes, es altamente poderosa.
  • Ten una conversación con la tristeza. Puedes hacer un ejercicio imaginativo en el que dialogas con la tristeza y le haces preguntas guía, como: ¿Por qué estás acá hoy? ¿Qué me quieres decir hoy? ¿Qué utilidad tiene que vengas hoy acá?
  • Verbalízalo. Las palabras “estoy triste” son importantes, es clave sacar la tristeza de nuestro sistema, comentarlo con alguien de confianza (independiente de que te conteste, simplemente sácalo).
  • Busca un coach o un terapeuta. Estos personajes son excelentes guías para atravesar por la tristeza de manera amigable. Así podrás encontrar buenos elementos de introspección y autoconocimiento.

Todas nuestras emociones tienen utilidad. Así que es importante que no te alejes de ellas, de lo contrario ellas encontrarán otras vías para expresarse, como la enfermedad la irritabilidad y otras. Usar las emociones para lo que son, es una excelente estrategia para evitar malestares aún más fuertes.

INTENSAMENTE (Inside Out) ¡Una guía de inteligencia emocional y transformación!

Intensamente

Si eres un lector de este blog y del trabajo de Dr. Phyloel, no se te hará para nada extraño que este post haya nacido. Como un ser apasionado por el mundo de las emociones y de la psicología, no puedo dejar pasar la oportunidad de escribir mis impresiones sobre esta película y, claro, una que otra interpretación interesante que, a pesar de ser mi mera opinión basada en mi modelo de mundo, la pongo a tu servicio en caso de que te pueda ser de utilidad, como ya ha sido en varios de mis procesos de coaching y psicoterapia. Estoy seguro además, que no será el único artículo de este estilo escrito sobre la película.

La película a la que me refiero es la más reciente producción de Pixar Animation Studios en asocio con Walt Disney que en inglés es titulada como INSIDE OUT, en latinoamérica como INTENSAMENTE y en España como DEL-REVÉS. Que narra la historia de Riley una niña de 11 años (preadolescente) que se enfrenta a un cambio significativo en su vida, ya que su familia decide mudarse de Minnesota a San Francisco, lo que implica que Riley deje atrás a su mejor amiga, sus pasatiempos, su escuela y su cotidianidad en la antigua ciudad y se enfrente al cambio y la adaptación. En su mente habitan 5 personajes principales: Alegría, Tristeza, Ira, Desagrado y Temor. Quienes a medida que avanza la película van ejerciendo ciertas influencias en el comportamiento y emociones de Riley.

ATENCIÓN, A PARTIR DE ESTE MOMENTO EMPIEZA UNA ZONA DE SPOILERS. SI NO HAS VISTO LA CINTA, PUEDES ENCONTRARTE CON MUCHA INFORMACIÓN QUE SERÁ REVELADA. ¡TU DECIDES! 

En primer lugar, me gustaría empezar por el nombre de la película. Creo que las traducciones son afortunadas, aunque pueden sesgar nuestra experiencia. Por ejemplo, para los espectadores españoles, Del-Revés, nos puede dar una impresión diferente a la de una INTENSA-MENTE. En portugués, por ejemplo, el título se traduce al español como Mente-Divertida y en francés el título traduce algo así como Viceversa. Lo que me plantea una primera pregunta y es ¿realmente qué significa Inside Out?

La expresión Inside Out puede entenderse de dos formas: una de ellas es cuando tomas una camiseta y la volteas, quiere decir que la volteas de revés, y ves su otra cara, lo cual me parece interesante en términos de interpretación de la película, es como si el título nos invitara a mirar la cara interna de nuestra mente. Hay una segunda interpretación del idiom Inside Out y es el que está relacionado con un alto conocimiento de algo, es el equivalente al español de cuando decimos: “Raúl conoce esta ciudad al derecho y al revés”.

Personalmente me siento más cercano a esa traducción. Mi sensación personal con la película fue un intento de conocer nuestra mente al derecho y al revés. Claro, esto no es del todo posible, sin embargo considero que es un excelente comienzo y que se puede explotar mucho más esta metáfora sobre los “personajes de nuestra mente”. Tengo la expectativa de que sigan con la historia de Riley y su adolescencia.

Ahora bien, la película ofrece una infinidad de metáforas altamente poderosas en torno a nuestra vida emocional, a la relación entre las emociones y la memoria, los sueños y muchos otros temas alternos que pueden ir apareciendo dependiendo de los ojos del espectador. Quiero con este post, plasmar aquellos elementos que causaron una gran impresión en mi y que considero serán importantes para incluir en nuestro repertorio de creencias sobre nuestra propia psicología. 

LA UTILIDAD DE LAS EMOCIONES Y SUS EXPRESIONES CORPORALES. 

En el pasado, en los diálogos sobre las emociones, habíamos tocado este tema. Aunque creo que la película, nos muestra con gran claridad la función que tienen nuestras emociones plasmadas en estos personajes. A continuación las utilidades de las emociones y como fueron plasmadas en la película. Además de ello, me parece altamente poderoso que si observamos la corporalidad de cada uno de los personajes, podemos hacer consciencia de cómo nuestro cuerpo responde frente a cada emoción. Una herramienta que te pueda ayudar mucho para darte cuenta de qué emoción estás experimentando y, al mismo tiempo, ayudarte a cambiar de estado emocional.

Ira: La utilidad de la ira, en esencia es la defensa y el ataque. En la película, esto se muestra de una manera magistral, mostrándonos cómo Ira, reaccionaba cuando se enfrentaba a los ataques de otros o cuando las expectativas no eran acorde a lo planeado. En esencia, la ira nos acompaña cuando nos sentimos atacados y, por lo tanto, nos defendemos de ese ataque como es normal. Usualmente lo hacemos a través de la agresión, como cuando Ira quema la ventana en el momento en que se siente atacado. Muchas veces la ira nos motiva a la acción con el fin de lograr ese estado deseado que teníamos antes del ataque; razón por la que la Ira esa quien lidera el escape de Riley nuevamente hacia Minnesota. La expresión emocional de la ira está caracterizada por una mirada aguda, una voz gruesa y ronca, cuello ancho y hombros arriba, así como movimientos rígidos y poco fluidos. Literalmente una postura no verbal de ataque, preparado para la lucha cuerpo a cuerpo. 

Alegría: La alegría es una de las emociones más útiles en términos prácticos, pues nos mantiene en un estado de bienestar que potencia nuestras habilidades de comunicación, de acción, de aprendizaje y nos llena de recursos para actuar en el ambiente. La sombra de la película y como se muestra en ella, es que muchas veces, una sobredosis de euforia y felicidad puede callar nuestras demás emociones, rechazarlas y querer silenciarlas. En la película Alegría se caracterizó por evitar a toda costa de que Riley experimentara frustración y dolor, lo cual hizo que Tristeza estuviese totalmente aislada del grupo e incluso llegara a sentirse inútil. El lenguaje no verbal de alegría es de una mirada enfocada y tranquila, una sonrisa de oreja a oreja, movimientos fluidos y eficaces, tono de voz mediano y volumen alto de la misma. Un lenguaje no verbal de recursos y vínculo. 

Temor: La película claramente nos muestra como temor es un personaje bastante útil, quien tiene una gran misión: ¡Estar alerta! Ser precavido, calcular los riesgos y orientar la acción. Cuando temor subía la intensidad, se convertía en el rector de la conducta y muchas veces terminaba bloqueando la acción o provocando la huida. Creo que el momento cumbre donde se vio con más fuerza esto es cuando Riley, en una de las escenas finales de la película saluda a un chico quien al interior de su mente está dominado por la alerta de “atención, chica a la vista” y el exceso de temor bloqueó su respuesta y, literalmente, no dijo nada. (muchos de los que estamos en el camino de la seducción, nos encontramos identificados con esta escena). El lenguaje no verbal de temor es bastante llamativo: mirada con ojos bien abiertos, movimientos rápidos y cuidadosos, voz aguda. Una conducta corporal típica de los estados de alerta.  

Desagrado: En la película, desagrado se muestra como un personaje que cumple una misión: bloquear la entrada de lo desagradable y agradar. Sus momentos protagónicos de la película son cuando se le ofrecen ciertos alimentos poco agradables a Riley; el instante en que la niña entra a su nueva habitación y ve un panorama poco alentador, sin embargo colabora con Alegría en la decoración imaginaria de la habitación. Finalmente, otro momento protagónico de la película para desagrado, es el momento en que se concentra en adaptarse en el nuevo grupo social en la escuela. Personalmente, interpreto al desagrado como una variación del temor, que tiene como función generar alerta y protección de aquellos elementos que amenazan con proporcionar malestar emocional. La expresión corporal de desagrado se caracteriza por una mirada evasiva, un gesto en la boca torcido como de no querer recibir, movimientos poco fluidos y con los brazos más pegados al cuerpo. Un lenguaje no verbal cerrado, caracterizado por el bloqueo de la entrada de información de afuera. 

Tristeza: Personalmente cuando aprendí que la función principal de nuestra tristeza es la reflexión y la generación de análisis de las situaciones, sentí un gran alivio y me ayudo mucho a superar varios de mis propios problemas emocionales y relacionales. Hacer consciencia de la utilidad de la tristeza, en esencia, es una de las líneas principales de la película y una de las grandes enseñanzas de la misma. Todas nuestras emociones son altamente útiles y, por ello mismo, cuando las relegamos, las callamos o las enterramos, el caos empieza aparecer en nuestra vida. Considero que uno de los subtextos de esta película es una crítica al temor que tenemos hoy en día a frustrarnos y la gran enseñanza es que la frustración genera aprendizajes, nuevas vías de comunicación y expresión, además de una conexión fuerte con los contenidos presentes en nuestro funcionamiento cerebral y cognitivo. La tristeza tiene una voz de tono grave, de volumen bajo, movimientos lentos y poco energéticos, poca disposición para la acción, sin embargo con mucho diálogo y referencias analíticas a las situaciones. Considero que fue un excelente toque que el personaje tuviese gafas, pues nos invita a ver y analizar detenidamente. 

El equilibrio emocional, como vemos en la película, no consiste en que todo el tiempo estemos en un estado de Alegría poderoso que rebasa todas nuestras experiencias y todos nuestros sentidos. El equilibrio emocional proviene del diálogo entre las emociones, la interacción entre ellas, entendiendo que cada una de ellas cumple funciones específicas y que tiene sus espacios sanos de expresión.

El mejor ejemplo de lo anterior es la escena de la discusión familiar en casa. La mayoría de las personas hemos interpretado que quien manda en la cabeza de mamá es la tristeza y que el líder en la cabeza de papá es Ira. Mientras que Riley, quien siempre había estado liderada por la felicidad (como es usual en la primera infancia y la edad escolar, edad en la que se encuentra ella), al encontrarse en un momento de crisis se desconecta de esa emoción líder (Alegría) y de aquella que no se da permiso de sentir (tristeza). En la crisis, como suele pasar, estamos dominados por la ira, el desagrado y el miedo. Esta escena deja claridad, creo yo, que no es que la emoción principal en la mamá de Riley sea la tristeza todo el tiempo, sino que, en ese instante, quizá si lo fue, pues era la emoción más útil en el diálogo, de otro lado, papá se conectó con su ira de no saber manejar la situación y “puso las cosas en orden”.

LOS PENSAMIENTOS NÚCLEO E ISLAS DE PERSONALIDAD. LA RELACIÓN ENTRE LA MEMORIA Y LA EMOCIÓN. 

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Uno de los elementos fundamentales de la historia es la existencia de las “islas de personalidad”, cada una de ellas creadas en la mente a partir de un recuerdo específico de la historia de Riley, estas memorias se convertían en un “pensamiento núcleo”, cada uno de esos pensamientos sustenta la supervivencia de cada isla. En el caso de Riley, las islas eran: Familia, Amistad, Hockey y Bobadas. Cada una con una memoria correspondiente a la que le debía su origen.

Mi interpretación de esta metáfora es que cada uno de nosotros tiene memorias y emociones nucleares que van creando nuestra identidad y que la película tiene una hermosa intención de mostrarnos en la parte inicial que debemos hacer un esfuerzo poderoso por mantener vivas nuestras islas, tal cual son. Precisamente esa era la misión de Alegría en el momento en que los pensamientos núcleos se desconectan del “centro de control” y la alegría y la tristeza se quedan fuera del mismo, perdidas en la memoria a largo plazo. A medida que avanza la película las islas se derrumban una tras otra. Esto me hizo recordar a mis consultantes y y hacer consciencia de que en la CRISIS nuestros pensamientos, emociones y creencias núcleo se sacuden, se debilitan o se destruyen. Al mismo tiempo pensé en cómo nuestras emociones, en esencia están sustentadas en nuestras experiencias pasadas, generando que valoremos las nuevas experiencias teniendo como base nuestros “pensamientos centrales”. Para mí, Islas de Personalidad = Creencias.

La magia de la película se hace aún más fuerte en mi experiencia al verla cuando concluyo y aprendo que LOS MOMENTOS DE CRISIS SON GRANDES OPORTUNIDADES PARA REESCRIBIR NUESTRAS CREENCIAS. Las islas se destruyeron porque el momento de crisis las pone a prueba. Al ver que los recursos de las islas no son suficientes para hacer frente a la situación crítica, generan un desastre en el centro de control, y sólo el trabajo en equipo y el equilibrio logrado por las emociones en el centro de control hizo posible la reinvención de islas aún más llenas de recursos, más poderosas y más sólidas; así como más nutridas emocionalmente con los diferentes colores aportados por cada uno de los integrantes del centro de control. 

En conclusión, esta es una historia de REINVENCIÓN CONSTANTE nuestras experiencias vitales, especialmente aquellas altamente exigentes, como la crisis, son oportunidades de transformación y obtención de nuevos y más poderosos recursos. 

¿QUIERE DECIR QUE ESTAMOS SIENDO DOMINADOS POR NUESTRAS EMOCIONES CONSTANTEMENTE?

Cuando salimos de la película, una primera sensación que puede quedar en nosotros es que somos víctimas de lo que nuestras emociones hacen con nosotros. Sin embargo, al observar detenidamente puedes notar, o al menos eso me pasó a mí, que las conductas de Riley no son la traducción de lo que pasa dentro de su cabeza, sino que es una interacción constante entre lo que está pasando en el exterior y cómo sus pensamientos núcleo (islas) valoran la situación y hacen que las emociones reaccionen. Literalmente, las situaciones del afuera provocan que nuestras emociones “aprieten ciertos botones”.

En la vida cotidiana solemos decir con frecuencia que estamos dominados por las emociones. Sin embargo, como sucedió con Riley, hacer consciencia de las emociones y la utilidad de las mismas, logró un equilibrio emocional y un bienestar. Creo que todo lo que pasa en el centro de control está determinado por los niveles de conciencia de las emociones que hacía Riley. Por ello, creo que un poderoso aprendizaje es el de hacer participes a todas nuestras emociones con sus diferentes utilidades, en el centro de control y que la crisis no esté dominada únicamente por la ira, el miedo y el desagrado.

Podría seguir hablando de muchos más aprendizajes de la película y explicaciones que desde la psicología podemos ofrecer a la metáfora. Sin embargo, quería simplemente ofrecer mis aprendizajes más inmediatos.

¿Qué aprendizajes te generó la película? ¿Qué decides luego de verla? ¿Qué preguntas poderosas aparecieron en tu mente gracias a esta hermosa metáfora?.

Nos vemos pronto… gracias por pasar por acá. ¡Comparte si te parece valioso!

Hancock y Mary: La metáfora de las relaciones destructivas.

Hancock

 

Como gran aficionado a todo el contenido relacionado con los personajes salidos de las páginas de las cómics, también disfruto mucho de las adaptaciones al cine que se hacen de las mismas. Hace un tiempo, no mucho, elegí creer que toda historia tiene el poder de generar reflexión, conocimiento, insights y transformación. Algo que me gusta mucho de las metáforas es que se relacionan con nosotros desde nuestro propio modelo de mundo, no hay directividad, no hay sugestión de la metáfora para que hagamos reflexiones que no están relacionadas con nuestra esencia. ¡Y eso me encanta!

Hay una película hacia la cual guardo especial cariño: Hancock, la adaptación al cine del cómic de Hancock, un personaje que se caracteriza por ser un héroe poco convencional, pues tiene problemas de manejo de su ira, su fuerza y una gran adicción al alcohol. El cariño hacia esta película radica en que tiene varias metáforas interesantes sobre el tema de la inteligencia emocional y, además es protagonizada por Will Smith, quien es uno de mis modelos a seguir.

Cuando nos enfrentamos a una historia, nuestros interés, gustos y creencias se relacionan con ella y empezamos a encontrar sentidos y significados relevantes para nuestra vida. En mi caso, al tener un gran interés sobre el tema de las relaciones humanas, me llamó la atención el énfasis en las relaciones interpersonales que al inicio de la película se hace a través del personaje de Ray, un relacionista público quien se convierte en coach de Hancock para construir una marca de un héroe más amable, empático y cercano a las personas y sus “equipos de trabajo” como los policías, bomberos, entre otros. El poder de las relaciones interpersonales se convirtió en otro de los grandes súperpoderes de Hancock.

Quizá estás pensando que la metáfora no es tan escondida, que ese es precisamente el argumento de la película y que eso no tiene nada de extraño, que no tenemos que ser expertos en relaciones o apasionados para darnos cuenta de ellos. Y tienes razón, la película nos deja claro que las relaciones interpersonales pueden ser incluso más relevantes y poderosas que las habilidades sobre humanas en el camino del héroe y lo hace de una manera bastante claro.

Hay otro interesante elemento de la película, las atracciones autodestructivas. Esas relaciones que creemos que están destinadas a mantener a como de lugar, esa persona que queremos que esté a nuestro lado todo el tiempo y que nos sentimos como si la vida nos llevara a él o ella casi que por magia. En la película, Hancock, luego de no tener recuerdo de lo que había pasado con su vida antes de un accidente que tuvo hace 80 años, se encuentra con una persona que tiene sus mismos poderes. Curiosamente esta persona resulta ser Mary, la esposa de Ray, quien al mismo tiempo fue la pareja de Hancock por siglos. El destino siempre los juntaba de nuevo, sin embargo, cada vez que se encontraban, al poco tiempo, Hancock y Mary empezaban a perder sus poderes y volverse vulnerables. Sus relación, en realidad, era una relación tóxica, que los debilitaba a ambos poniéndolos en verdadero peligro de muerte. En una de las escenas finales de la película, Mary y Hancock de encuentran heridos y la única forma en que pueden sanar es alejándose el uno del otro. Así que Hancock se retira y a medida que se aleja de Mary sus poderes van regresando, logrando hacer saltos cada vez más grandes y, al final, realmente puede volar tranquilamente.

¿Qué relaciones te están robando tus súper poderes?

¿Qué aprendes?

¿Qué decides?

Te invito a que pienses en estas preguntas y a que compartas este post.

Nos leemos.

Metáforas. “La Reversa Existe”.

Reversa

 

Imagina que estás conduciendo un auto, de tu marca preferida, supremamente cómodo, lo estás usando para ir a tu destino: una ciudad que te propone excelentes oportunidades para tu calidad de vida. Tu camino poco a poco ha sido fácil, has avanzado a pasos agigantados y no has tenido contratiempos, confías en tus habilidades y tus capacidades para conducir y sientes que ya estás muy cerca de tu destino. De repente, encuentras con que entraste en un camino equivocado y, a pesar de que sabes que no es el camino, avanzas y avanzas, llegando a lugares que te generan algo de bienestar, pero te desvían de tu camino. De pronto, al darte cuenta de que estás perdido, empiezas a preguntarle a los transeuntes: unos te dicen :”quédate acá, no hay problema”, otros simplemente te preguntan de dónde vienes y te hacen sentir mal por haber tomado ese camino: “¡te equivocaste, este no era el camino, eres un idiota!”. A medida que vas preguntando, aparece otro conductor que te dice: “tranquilo, no te preocupes, LA REVERSA EXISTE, simplemente devuélvete y retoma tu destino”. Te sientes un poco más tranquilo, TE DAS CUENTA de que ibas por el camino equivocado Y CORRIGES. Retomas la autopista, pones tu música favorita Y LA BUENA ENERGÍA TE ACOMPAÑA EN TU DESTINO.

¿Qué aprendes y qué decides luego de leer esta historia?

Nos leemos pronto.

CAMPO DE ENTRENAMIENTO EMOCIONAL: Sesión 01.

Es para mí difícil describir esta sensación de responsabilidad y de fuerza que me inunda al volver a escribir luego de estar ausente en los artículos propios del blog por poco más de un año, a pesar de que he estado activo en las redes sociales y en los artículos para las publicaciones como fucsia y armonía y otras colaboraciones.

Está sensación de la que te hablo es una sensación entre culpa y felicidad, felicidad de compartir todo lo que ha venido pasando en un año de aprendizajes siempre provenientes de las experiencias en las sesiones de coaching o psicoterapia, en los eventos, en las conversaciones, en los errores y, sobre todo, en mis reflexiones personales.

Todos y cada uno de los artículos que haz conocido en el blog, tienen que ver con una situación personal o con algún insight proveniente de alguna sesión o investigación hecha por mí mismo. No sé si sea la manera correcta o la más efectiva, de lo que si estoy seguro es que es la mejor manera de conectarme contigo, de hacer que te pongas en mi lugar y vivas algunas de las cosas que han generado eco y han hecho temblar mis puntos de vista sobre aquellos temas que son objeto de reflexión en nuestro blog.

También regreso emocionado por esta nueva página en dónde no sólo encontrarás los artículos sino la información pertinente para los eventos, los productos, publicaciones y poco a poco, mucho más.

Todo esto ha sido, realmente, un proceso de entrenamiento en muchos aspectos: emocionales, físicos, financieros, técnicos e incluso espirituales.

La idea del entrenamiento es lo que me tiene hoy acá; la idea de generación de acciones repetitivas para crear maestría en alguna actividad, conducta o materia. Así como el músico toca durante ocho o más horas diarias, así mismo pueden entrenarse muchos aspectos de nuestra personalidad, de nuestros hábitos, de nuestra forma de relacionarnos y, sobre todo, nuestras emociones.

Hoy inicia una nueva serie: CAMPO DE ENTRENAMIENTO EMOCIONAL. Una serie de contenidos teóricos y prácticos que te ayudarán a generar una habilidad especial muy importante: La Inteligencia Emocional. Te prometo que si sigues al pie de la letra todos los ejercicios propuestos en esta serie, alcanzarás Maestría Emocional.

Quizá frunciste el ceño un poco y dijiste: “qué promesa más extraña… además ¿Qué es eso de la Maestría Emocional?”. Pues bien, la maestría emocional es la capacidad que tienes para hacer un uso asertivo de tus emociones: ganarle la pelea al mal genio; tener capacidad para tolerar la frustración y usarla a tu favor; dejar de lado los celos; usar tus estados emocionales para impulsar tus acciones y alcanzar tus objetivos; entender y controlar las emociones de los demás; generar momentos persuasivos altamente efectivos… entre otras capacidades.

¡Lo sé! Es una gran promesa, pero no es imposible y te lo puedo prometer porque lo he vivido en mí y en mis consultantes: Es posible lograr La
Maestría Emocional. No es un camino fácil, ni sencillo, en ocasiones te encontrarás con resistencias, con evasiones, te irás y no volverás durante un tiempo, pero luego regresarás y saldrás de las recaídas. Algunas preguntas te incomodarán, otras serán sencillas de resolver. Algunos ejercicios te harán sentir fuera de base o desconectado, pero para logar resultados diferentes tienes que tener actitudes diferentes y generar conductas diferentes. Te puedo asegurar varias cosas: lo vas a disfrutar, me aseguraré de que sea divertido; si haces los ejercicios tendrás la maestría para transmitir el contenido a otros; TU VIDA CAMBIARÁ RADICALMENTE PARA BIEN y, lo más importante para mi misión, contagiarás a otros.

Imagina que estás en una reunión social, proyectas una empatía increíble con cada uno de los asistentes, la gente te sonríe amablemente, algunas personas del género que te interesa, te miran de manera coqueta, algunos te demuestran gestos de admiración, te sientes completo y lleno de energía, puedes lidiar con aquel interlocutor incómodo y logras una conversación increíble con él; en resumen, eres una de las personas más interesantes de la reunión. ¿Por qué? ¡Por qué tienes maestría emocional! Lo único que tienes que hacer es seguir al pie de la letra los ejercicios de la serie.

Inténtalo de nuevo:

Imagina que estás en una reunión social, proyectas una empatía increíble con cada uno de los asistentes, la gente te sonríe amablemente, algunas personas del género que te interesa, te miran de manera coqueta, algunos te demuestran gestos de admiración, te sientes completo y lleno de energía, puedes lidiar con aquel interlocutor incómodo y logras una conversación increíble con él; en resumen, eres una de las personas más interesantes de la reunión. ¿Por qué? ¡Por qué tienes maestría emocional! Lo único que tienes que hacer es seguir al pie de la letra los ejercicios de la serie.

Se sintió diferente la segunda vez que lo lees, de eso estoy seguro. Esa es una de nuestras bases: la repetición. No me dará pena decir las mismas frases a lo largo de toda la serie, no sentiré vergüenza de volverme repetitivo en algunos aspectos, al contrario, lo haré con ahínco y uerza para que quede grabado en tu piel, en tu mente y tu cuerpo. (Te anticipo que habrá mucho cuerpo).

Bien, este es un post largo, y sé que estás acostumbrado a posts más cortos de parte mía. Pero eso ya cambió, si estás acá, y quieres generar cambio, tienes la fuerza para soportar tres o cuatro párrafos de más. Si sólo llegas hasta acá y cambias de página o de actividad: seguro volverás. Si tienes la fuerza para continuar, respira profundo y acomoda tu cuerpo, estírate un poco (como lo acabo de hacer al escribir esto) y continuemos.

Este será tu primer ejercicio: HAZ UN LISTADO DE LAS EMOCIONES QUE SENTISTE DURANTE EL DÍA. Hazlo todas las noches durante ocho días. Es un ejercicio simple ¿Verdad? Bueno, decía Jim Rohn, autor y maestro: “Lo más fácil de hacer también es lo más fácil de no hacer”. Tu reto está en hacer eso sencillo todas las noches durante una semana.

Este ejercicio tiene varios efectos interesantes:

1. Generar el hábito de que te sientas a ti mism@

2. Lograr que, al final de la semana, tengas un panorama de las emociones más frecuentes experimentadas por ti.

Algunas recomendaciones para el ejercicio.

  1. No pares de hacerlo.
  2. Si no te gusta escribir; grábate, es una excelente opción y bastante poderosa (Aúnno he podido decidir si es más poderoso grabarte o escribir, por eso muchas veces hago las dos).
  3. No te adelantes a nada, simplemente limítate a enumerar las emociones sentidas enel día, no te desgastes pensando por qué experimentaste esas emociones. Un ejemplo es: “El día de hoy sentí: tristeza, rabia, felicidad, un poco de miedo y una emoción que nunca había sentido nunca, como una combinación entre extrañeza y sorpresa. Se vale inventar nombres.
  4. ¡Comparte tu ejercicio con nosotros!

Como ya sabes, sí eres lector frecuente, consultante o “víctima positiva” de mis eventos, defiendo la idea de que el 100% de lo que vivimos tiene un componente emocional, así que es imposible que sea difícil hacer la lista cada noche. Me comprometo también a hacer el ejercicio contigo y
compartir mis experiencias.

Bienvenidos a esta nueva etapa de Dr. Phyloel y gracias por mantener vivo a Dr. Phyloel el escritor a través de su insistencia por la presencia de nuevo contenido original en el blog. También gracias a todos aquellos que están dejando nacer a Dr. Phyloel el conferencista a través de su asistencia a los eventos.

Simplemente gracias y empecemos a construir una nueva historia de configuración de una personalidad atractiva.

La Historia Emocional

Siempre he sostenido que cada una de las cosas que hacemos o pensamos, tiene que ver con nuestro estado emocional. Nuestras emociones están presentes en todo momento, en cada segundo de nuestras vidas. ¡Incluso cuando dormimos! ¿Alguna vez te has despertado emocionado por algo que soñaste? ¿O incluso triste porque el despertador no te dejó continuar con ese sueño tan interesante que estabas teniendo?

Una de las cosas que nos caracteriza como humanos, es nuestra capacidad para poder hacer conscientes nuestras emociones, pensar en ellas, reflexionar sobre lo que pasa con nuestros aparatos emocionales. Algunas especies, casi todas, sienten ira, miedo, tristeza, alegría, pero no pueden hacer nada al respecto; cuando Belisario, el león de un zoológico famoso de mi país, que murió hace unos cuantos días, se sentía amenazado, respondía con rabia y atacaba… Belisario no podía pensar sobre ello, no podía decir: “un momento, no puedo reaccionar de esta manera, de pronto mi irá puede hacer que me maten o que me hieran” ¡No! Belisario actúa automáticamente en coherencia con nuestras emociones.

En cambio, nosotros los humanos tenemos la capacidad de reflexionar sobre nuestras emociones y adecuar nuestras reacciones según los contextos en los que nos estamos relacionando. Poseemos inteligencia emocional. Lo curioso es que muchos de nosotros no usamos nuestra facultad para pensar nuestras emociones, e incluso nos disculpamos diciendo: “es que me deje llevar por mis emociones”

Ahora bien, he descubierto a través de mi trabajo en el consultorio, de mis reflexiones autoanalíticas y de la observación detallada de la cotidianidad, de la fascinante cotidianidad, que para poder entrenar de manera adecuada nuestra inteligencia emocional, necesitamos conocer o mejor, definir nuestra historia emocional.

¿Qué es la historia emocional? Es la interpretación actual que tiene alguien de su pasado emocional.

Te voy a pedir que, en este punto, toma un buen sorbo de esa bebida que tienes a tu lado, estires tu cuello, respires profundo y abras bien tus ojos, necesito que apagues el televisor, cierra el Messenger un momento, no te metas a tu Facebook y te conectes con las siguientes líneas, es totalmente necesario que lo hagas para que entiendas la diferencia entre conocer y definir tu historia emocional; así como la diferencia entre historia emocional y pasado emocional. ¿Estás list@? Dile a la persona que te está hablando por cualquiera de los chats que te de unos cuantos minutos… Aquí vamos.

Primero, lo que conocemos es nuestro pasado emocional y lo que definimos es nuestra historia emocional. Cuando estaba formándome para afinar mis habilidades clínicas, tuve la oportunidad de trabajar con soldados que sufrían de Estrés Post Traumático, algunos de ellos eran víctimas de un mismo episodio traumático.

Carlos era un soldado regular de 28 años de edad en ese momento y su superior, el sargento Benitez, un hombre con cara de gruñón de unos 40 y tantos. Ambos estuvieron presentes en un enfrentamiento en el que perdieron a muchos de sus compañeros, estaban el uno al lado del otro durante todo el episodio. Cuando entrevisté a Carlos estaba tranquilo, algo deprimido por las pérdidas recientes, pero estaba totalmente seguro de que saldría adelante y de que su condición era transitoria; Benitez, en cambio, estaba molesto, lleno de ira, totalmente desesperanzado sobre su futuro emocional, tenía ganas de quitarse la vida. Ambos hacían una descripción emocional de la situación bastante similar, relataban cómo se sintieron, hablaron del miedo que los embargó en el momento, de la ira que sentían cuando se sintieron emboscados; en resumen, relataban la misma situación. Esa “misma situación” era el pasado emocional, un pasado emocional que ambos compartían; la diferencia en la actitud que tomó cada uno frente a su futuro emocional gracias a la interpretación que han hecho de aquello que han vivido. La historia emocional de cada uno no es lo que recuerdan, es la interpretación que se hace de lo que se recuerda.

Pero bueno, dejemos los ejemplos extremos y vamos a la cotidianidad. Andrés es un cliente que consultó conmigo porque no podría lograr comunicarse exitosamente con las mujeres. Una característica de la vida de Andrés es que tenía una relación disfuncional con su madre, la interpretación que hacía de las dificultades de comunicación y de relación con su progenitora hizo que estas dificultades se trasladaran a sus relaciones con las mujeres, generando creencias comos:

– Las mujeres son complicadas
– Las mujeres son agresivas
– Las mujeres no dicen la verdad
– Las mujeres solo escuchan lo que les conviene
– Etc.

Estas creencias eran la base de la forma en que se comunicaba con los demás, específicamente con las mujeres. Y no fue culpa de su madre, fue gracias a la interpretación que él hizo de de su pasado emocional junto con su progenitora lo que generó estas creencias. Si todos los hombres que tienen relaciones difíciles con su progenitora tuvieran relaciones difíciles con el resto de las mujeres, la psicología sería algo bastante fácil y aún más la psicología de pareja.

Nuestro trabajo entonces para identificar nuestra historia emocional es primero conocer nuestro pasado emocional. La mejor forma de hacerlo es empezar un diario, pero sé que no todos tienen la misma afición por los diarios como yo la tengo, así que te recomendaré que hagas un ejercicio de memoria de tu vida enfocado en tres aspectos.

1. Todo lo que recuerdes de tu niñez: lo que te gustaba hacer, lo que te hacía feliz, lo que te molestaba. Pero sobre todo, aquello que realmente disfrutabas.
2. La forma en que te criaron tus padres: cómo te castigaban, cómo era la relación con ella durante tu niñez y adolescencia.
3. ¿Cómo era la relación de pareja de tus padres? Prácticamente eso te dará muchas pistas sobre los modelos de amor que tuviste
4. Enfócate en tus relaciones de pareja, qué sientes cuando las recuerdas, cómo las recuerdas.
5. Pregunta por el “Momento Mas…” ¿cuál fue tu momento más triste? ¿Cuál el más feliz? ¿Cuál el más molesto? ¿Cuándo fue que sentiste más miedo?

Una vez hayas hecho este ejercicio de recordación, notarás que acabas de pasar por una montaña rusa de emociones, pasarás de una emoción a otra con una facilidad increíble. Ahora bien, lo siguiente es preguntarse ¿Qué interpretación tengo de todo esto? Dicho de otro modo, respóndete cómo crees que cada uno de esos recuerdos ha influido en tu vida. Cada una de esas influencias te ayudará a identificar tu historia emocional. Recuerda que tu historia emocional es la interpretación que haces de tu pasado emocional.

Te daré un ejemplo de una parte del ejercicio para que lo puedas llevar a cabo:

Pasado Emocional:

Cuando estaba de novio con mi esposa, recuerdo una discusión que tuve con ella. Como es normal en la mayoría de las evocaciones de discusiones, no recuerdo cuál era el tema de la discusión, pero sí recuerdo que me sentía desesperado, como en una jaula, sin salida… lo siguiente que hice fue coger impulso contra la pared y estrellar mi cabeza frente a la misma. No recuerdo si me dolió o no, pero recuerdo que me abrí una pequeña herida que dejó bajar un hilo de sangre por mi frente y luego mi cara. La discusión perdió protagonismo y lo siguiente importante fue la estupidez que cometí y así lo recuerdo, recuerdo que me sentía como un idiota y luego sentí tranquilidad, al final, cuando la discusión y mi estupidez terminaron.

Historia Emocional:

Las reacciones emocionales de la ira son una estupidez y son arriesgadas para mi salud emocional y para mis relaciones. No puedo tener reacciones emocionales automáticas como las de Belisario. Saber controlar mi mal genio es importante para las relaciones de todo tipo y, sobre todo, para ser una persona atractiva. La inteligencia emocional es importante para ser un seductor natural.

Cada situación emocional que recordamos está acompañada de alguna interpretación. Dicho de otro modo LA HISTORIA EMOCIONAL ES LA TRADUCCIÓN EMOCIONAL QUE HACE UN SUJETO DE SU PASADO EMOCIONAL.

RECUERDA, SI ESTAS COMPROMETID@ CON TU CRECIMIENTO PERSONAL, CUENTAS CONMIGO.

TRADUCCIONES EMOCIONALES

El ser humano se comunica de muchas formas. De manera verbal, de manera corporal, con el tono de la voz, con la ropa, con el ritmo de la respiración, con los patrones, los tics… ¡Todo lo que pasa contigo, comunica algo, absolutamente todo!

Una de las formas más importantes de comunicación es la Comunicación Emocional, es decir, todo aquello que nuestros estados emocionales comunican. Cuando estamos inmersos en un estado emocional específico, mostramos una actitud específica, nuestro cuerpo tiene reacciones particulares según nuestro estado, lo mismo pasa con nuestros gestos, nuestros tics, nuestros patro… ¡Un momento! Estoy notando que aquellas formas de comunicación que describí arriba se derivan de nuestros estados emocionales. Pensémoslo bien.

Cada uno de nuestros estados emocionales, tiene una buena cantidad de demostraciones en el afuera. Hagamos de cuenta que nos encontramos inmersos en la tristeza; nuestro cuerpo se siente sin ganas, nuestra cara tiene un gesto plano (si es que no nos encontramos llorando), probablemente nuestra chaqueta o saco estén cerrados, nuestros pies juntos y muy seguramente nos encontramos sentados. Si nuestra tristeza ha durado algunos días, probablemente hemos comido menos de lo normal, dormido mal y hasta puede que estemos hablando menos con las personas con las que nos tratamos a diario, algunos incluso se ponen irritables y de mal genio. El tono de voz probablemente sea bajo y quizá estemos hablando lento.

Como vemos, un estado emocional se comunica de todas las formas posibles. Y no sólo estamos programados para comunicar nuestras emociones, también estamos diseñados para detectar las emociones de los otros. Lastimosamente la cultura nos ha hecho olvidarnos de las emociones y concentrarnos en las racionalizaciones, hasta hace pocos años, empezamos a darnos cuenta del poder que tienen las emociones en cada uno de los aspectos de nuestras vidas. Este olvido del poder de las emociones, ha hecho que la mayoría de las personas no pensemos en ellas con frecuencia, simplemente las vivimos, las padecemos en algunos casos y, en otros casos, tratamos de evitarlas, de ser sus víctimas.

Esta constante dinámica cultural de evitación de las emociones (o las pasiones como la llamaron los filósofos modernos y las concibieron como las causantes de los errores del juicio adecuado) ha hecho que seamos malos intérpretes de la comunicación emocional. Tenemos que volvernos a entrenar en la percepción de las emociones propias y de los otros. Tenemos que aprender a hacer TRADUCCIONES EMOCIONALES.

¿Qué es una traducción emocional? Es la interpretación emocional que hacemos de las acciones de otros. Dicho de otro modo: un gesto, una palabra, una frase, un movimiento, una disculpa emitida por el otro, siempre tendrá un efecto emocional en nosotros.

El problema de ello, es que el mismo gesto, emitido por la misma persona, en el mismo instante, puede ser interpretado de manera distinta por cada uno de los receptores del mensaje. Por ejemplo, una persona con la que estamos empezando a salir puede decirnos: “¿Sabes? Eres una persona muy interesante, pero me parece prudente que vayamos más despacio”. Cada persona hará una traducción emocional dependiendo de su historia de vida, sus creencias y muchos otros aspectos personales de su vida. Las posibles traducciones que podemos encontrar frente a esta frase pueden ser:

· “Maldición, quiere tomarse las cosas de manera lenta, realmente no le intereso”
· “Qué bien, realmente le intereso y le parece importante que nos conozcamos de manera adecuada”
· “Me dijo que soy interesante, casi siempre que dicen eso es porque realmente les importa un bledo”
· “Definitivamente le parezco interesante, voy por buen camino”
· “Ah, es una persona muy prevenida, mejor no me meto con ella, esa desconfianza es de lo peor”
· “Definitivamente prefiero una persona más arriesgada”, etc.

Podría hacer una lista infinitamente larga de la cantidad de traducciones emocionales que hacemos de lo que las personas nos dicen. Seguramente ahorita estás pensando ¿y ahora cómo se puede saber qué es lo que REALMENTE quiso decir esa persona?

Hay varias opciones: la primera, preguntar directamente; como segunda opción está conocer a profundidad la Historia Emocional de esa persona o bien, un tercer camino puede ser: escuchar realmente las emociones de la persona y no basarnos en nuestra propia Historia Emocional (espera un próximo post con la explicación de este concepto).

Preguntar directamente es el camino más rápido a que te den un bofetón, que te boten el agua (si vas a preguntar directamente, asegúrate que el otro esté tomando una bebida fría) en la cara o que simplemente no vuelvan a salir contigo. Preguntar directamente te hace correr un riesgo muy alto de meterte en cosas que no te competen. Por ejemplo, si le dices a la persona: “¿Estás realmente interesad@ o sólo lo dices para que yo esté tranquil@ y deje de ser tan insistente?” Sea cierto o no, la mayoría de los seres humanos nos molestamos cuando los demás pongan palabras en nuestra boca; te lo garantizo, la queja más frecuente en mi consultorio es esa: “doctor, es que mi espos@ se la pasa “leyéndome la mente” pone palabras en mi boca todo el tiempo y ni siquiera hace el esfuerzo de escucharme”.

El siguiente paso es conocer la historia emocional de la otra persona, tener un panorama completo de su crianza, de sus relaciones pasadas, de sus creencias acerca de las emociones, etc. Si apenas estás saliendo con una persona es muy difícil que conozcas su historia emocional (aunque es algo que puede entrenarse); aún si es tu esposa o hermano, es poco probable que tengas un conocimiento exacto de ella. He visto en mi consultorio como parejas de 25 años de casados no conocen a profundidad (a veces ni siquiera un poco) sus respectivas historias emocionales. Como aprenderemos luego, la historia emocional de una persona puede cambiar fácilmente, así que, esta opción tampoco es la más útil para hacer buenas traducciones emocionales (aunque en términos de seducción después de la seducción, es importante que hagamos un gran esfuerzo por conocer las historias emocionales de nuestra pareja).

Por último, el camino de la observación directa es un ejercicio de detallar cada cosa que el estado emocional del otro nos comunica. Para ello tenemos que tener claro qué es un estado emocional. Su nombre es muy claro, un estado emocional es la cualidad emocional de un momento específico. Para entenderlo mejor es mucho más fácil conocer de qué está compuesto:

1. Una representación interna
2. Un lenguaje corporal específico coherente con el estado emocional
3. Un tono de voz específico coherente con el estado emocional
4. Una causa que lo dispara.

Hay dos elementos que no podemos conocer tan fácilmente, cuando hacemos traducciones emocionales: la causa el estado emocional que se está presentando y la representación interna de la misma. Ambos elementos hacer parte de la historia emocional del sujeto, así que es mejor no centrarse en esos dos elementos cuando no conocemos esa historia.

Los otros dos elementos si son bastante claros y son muy sencillos de observar. Siendo así, te daré algunas pistas de cómo se comporta el cuerpo y la voz en cada una de las cuatro emociones básicas, así podrás hacer traducciones emocionales más cercanas a la realidad.

Ira: Cuando estamos molestos, toda la sangre de nuestro cuerpo se va hacia nuestras extremidades. ¿Has sentido estando iracundo que puedes correr, golpear, saltar y moverte con más fuerza? Bueno, es por eso, porque tus extremidades están listas para atacar y para defenderte. En términos más sutiles una persona que esté un poco molesta, apretará puños, cerrara el espacio entre sus dientes así esté sonriendo, sonreirá con su boca pero no con sus ojos, los tendrá entrecerrados, como sospechando. Su voz será fuerte y notarás que marca los acentos de manera tajante y la palabra interesante no sonará “interesante”, es decir, ese tono de voz no tendrá nada que ver con ello. Recuerda que un buen tip para comunicar emociones es hacer que las palabras suenen como su significado. A veces, el que está molesto, baja su voz más de la cuenta, ya que está intentando contrarrestar la rabia o la molestia.

Felicidad: El cuerpo de un feliz se comporta de una manera similar a la de un iracundo. Sus piernas y brazos están listas para la acción para saltar, celebrar, cuidar y generar vínculos. Las reacciones fisiológicas corporales son casi las mismas en la ira que en la felicidad, sólo que en la ira se presentan en un grado más intenso. He ahí el peligro de que muchas personas les guste estar molestas (yo era uno de ellos). La voz de la persona feliz sí tiene acentos mucho más marcados, sus ojos son coherentes con su sonrisa, las palabras suenan realmente transparentes, su postura corporal está mucho más tranquila y relajada. Realmente sientes que, cuando dice interesante, suena interesante. Siempre he dicho una cosa: hay que confiar en nuestro estómago, si sientes algo en el estómago que te parece cómodo y tranquilo, seguramente estás frente a una reacción genuina.

Tristeza: ¡Ten cuidado! Las personas tristes tienden a ser altamente persuasivas y es posible que caigamos en la trampa de la simpatía o la lástima y terminemos cediendo a cosas que no queremos. El cuerpo de la persona triste se ve triste, la sangre está casi toda en el cerebro, por lo que la persona probablemente esté sentada, cruzada de brazos, como abrigándose (¡así es, la tristeza da frío!). Al tener tanta sangre en el cerebro, la reflexión se dispara y, curiosamente, también la creatividad (esta también se dispara en la felicidad pero toma más tiempo). Es posible que el triste mienta para protegerse de decisiones estúpidas. ¿Has escuchado la frase “no eres tú, soy yo”? es un excelente ejemplo de cómo la gente se miente a sí misma y a otros en la tristeza para salir de un atascadero emocional. Esa frase siempre, siempre la he escuchado en un tono triste y melancólico. El triste también puede ser sincero, pero, de todos modos, que una persona triste te diga que eres “interesante” es poco coherente. La voz del triste es lenta, baja y plana.

Miedo: En situaciones sociales, solemos usar la palabra ansiedad para describir a alguien asustado. Aunque no es totalmente exacta la sustitución de una palabra por la otra, aceptémosla por ahora. Una persona ansiosa o asustada, generalmente tiene más sangre en sus piernas, sus manos se ponen frías y poco se puede pensar en ese momento. Quizá sus colores bajen, es decir, se ponga un poco pálido, sus pupilas pueden estar contraídas y es bastante lógico si sus labios están secos o esté pasando saliva con más frecuencia que al inicio de la conversación. El miedo, es una respuesta emocional en la que se puede confiar. La frase que tenemos como ejemplo es probablemente producida por el miedo/ansiedad de entrar en una relación con alguien de quien se sabe poco. Si la dice con este lenguaje corporal, más una voz un poco temblorosa o tartamudeando un poco, es totalmente coherente y, digamos, que en realidad si le pareces interesante, pero quiere tomarse las cosas despacio.

Es importante cómo generar todas estas señales son indicadores del verdadero estado emocional de una persona. Es bastante probable que puedas esconder algo que estás pensando, pero es muy difícil poder esconder algo que estás sintiendo. Pocas personas pueden hacerlo y, cuando pueden hacerlo, casi siempre padecen de algún trastorno de tipo afectivo. La lección de hoy es, escucha las emociones fijándote en el cuerpo y en la voz.

Haz el ejercicio en esta semana y empezarás a lograr traducciones emocionales mucho más efectivas. Leer a las personas es una de las mejores estrategias de seducción. Aquel que lee al que tiene al frente, lo escucha realmente y alcanza a notar sus necesidades, sus vacios y eso que espera de los demás. Por eso han dicho que la escucha es una de las herramientas más poderosas de seducción.

Nos vemos más adelante con otros temas emocionales y efectivos para tus relaciones interpersonales.

RECUERDA, SI ESTÁS COMPROMETID@ CON TU CRECIMIENTO PERSONAL ¡CUENTAS CONMIGO!

La ansiedad y la creación de necesidades no necesarias.

En el último post sobre el aparato emocional, hablamos sobre la utilidad de la ansiedad. Repasemos: la ansiedad tiene como función poner nuestro sistema en alerta e incrementar las funciones perceptivas para encontrar la satisfacción de una necesidad específica.

Miremos un ejemplo sobre una necesidad normal: haz de cuenta que son las 12 del día y es la hora del día en la que ocasionalmente tomas tu almuerzo. Por diversas circunstancias el horario se ha movido un poco y pasas varias horas más sin recibir alimento. Siendo así, empiezas a generar ansiedad y tu sistema perceptivo se enfoca en un y única cosa (guardadas las proporciones): en conseguir comida. Esta ausencia de esa necesidad que se satisfacía a cada nada, es la que crea la ansiedad y hace que todo el sistema se ponga alerta frente a la consecución de los medios para satisfacer esa necesidad. La situación es fácil de entender cuando hablamos de necesidades básicas como el hambre, el sexo, protección o resguardo y la sed.

Ahora bien, nuestra sociedad y las excelentes mentes de la publicidad y el marketing se han vuelto expertos en la creación de necesidades secundarias que, casi siempre, son una distorsión de las necesidades básicas. Tenemos necesidades como casas, autos, un nuevo artefacto tecnológico, etc., etc. Esas necesidades también crean ansiedades, en una menor cuantía, estas pequeñas ansiedades son las que hacen que, cuando queramos un tipo de auto determinado, lo empecemos a ver por todos lados, o cuando estamos pensando en que queremos hacer un viaje, vemos cómo en los periódicos salta toda la publicidad sobre el tema, etc.

La ansiedad se vuelve patológica cuando hay una privación muy larga de la satisfacción de la necesidad, ya sea básica o secundaria. Una persona que ha dormido poco generalmente se vuelve malgeniada, su metabolismo cambia y hasta puede llegar a tener pesadillas, una persona que no ha comido tiende a deprimirse y a retraerse. Hay muchas ideas al respecto que rodean el tema.

No puedo parar de hablar de un aspecto interesante de la ansiedad: las adicciones. Con el ejemplo de la ansiedad que se presenta en las personas adictas, podremos entender un poco más la dinámica de la ansiedad en la gente normal. La ansiedad en el adicto se presenta por la ausencia de una necesidad creada de manera fisiológica; en términos normales, los seres humanos no tenemos necesidad de estas sustancias, pero estas disparan ciertos neurotransmisores a niveles más elevados de tal forma que, cuando están ausentes dichas sustancias, la ausencia de las mismas generan una gran ansiedad porque el cerebro cree que necesita de esas sustancias para su funcionamiento normal.

Pasamos ahí a un punto bastante interesante y que es una de las piedras angulares de la Inteligencia Emocional: la presencia de la creencia en la generación de necesidades no necesarias. Las creencias, no son sólo una cuestión psicológica y ahí está el poder de las mismas: también tienen la capacidad para generar una influencia cerebral (en este punto me gustaría aclarar que psicológico y fisiología cerebral deberían empezar a dejar de ser cosas separadas, pero bueno, esa es una discusión epistemológica que quiero dejar para otros campos como la academia y la investigación: para redondear el asunto, llamemos a estos fenómenos: neuropsicológicos).

Más concretamente: la creencia se instala en el cerebro generando un efecto fisiológico que crea “adicción” a esa creencia. Miremos un ejemplo. La creencia es: Yo soy tímido. Dicha creencia tiene un efecto neuropsicológico, creando la baja de endorfinas (hormonas encargadas de generar estados de bienestar) y generando neurotransmisores que generan otros procesos como la reflexión, mecanismos de defensa que, de alguna u otra manera, hacen sentir bien (protegido por ejemplo) al organismo y justifican la creencia al tratar de estabilizar la situación. Así las cosas, una necesidad no necesaria, es una creencia que se ha instalado generando efectos neuropsicológicos similares a los de las necesidades normales, llevando a una “adicción” a dichos estados. Cuando hay ausencia de satisfacción de esa necesidad (o cuando no hay elementos de la realidad exterior que justifiquen la creencia) aparece la ansiedad.

Si se tiene la creencia de que se es tímido, se genera la necesidad de estar sólo, de estar encerrado o de evitar las situaciones sociales que exijan mucha introversión; cuando hay una situación social obligatoria (una reunión, una fiesta, una exposición en público), la ansiedad aparece poniendo al organismo en estado de alerta para que encuentre alguna manera de satisfacer la necesidad de aislamiento: sudan las manos, tiemblan las piernas, se genera irritabilidad hacia el ambiente social (por eso algunos tímidos pasan por antipáticos y agresivos); el comportamiento final: aislamiento; la consecuencia: poco éxito social.

Podemos escribir todo un libro lleno de ejemplos de cómo la creencia genera una necesidad y la ausencia de la satisfacción de esa necesidad produce ansiedad. Mientras tanto, propongo que una vez termines de leer este post, lo leas de nuevo, detenidamente. De tus preguntas nacerán los siguientes post sobre el tema y así se generará una interesante dinámica de aprendizaje para nosotros.

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PD 1: Las inscripciones para el evento de este 5 de diciembre siguen abiertas. ¡Quedan unos cuántos cupos disponibles aún! Más información: drphyloel@gmail.com

PD 2: Este domingo se llevará a cabo el evento TALLER TEORICO PRÁCTICO DE SEDUCCIÓN ¡Para mujeres! Dictado en conjunto entre Carolina Suarez y Dr. Phyloel. Carolina es una mujer especialista en la enseñanza de la seducción íntima, manejo de maquillaje y vestuario, baile erótico y otras cosas más… Más información en drphyloel@gmail.com