Creando una cultura del reconocimiento.

¡Hola! Ya llevamos un mes de #RetoTerapia. Hemos recuperado infinidad de resultados y logrado una muy buena respuesta. Incluso ya hay organizaciones y familias aplicando los retos semana a semana, aprendiendo mucho de sí mismos y contagiando a otros de temas interesantes y preguntas valiosas.

Esta semana es el tema del reconocimiento. Y acá tenemos el vídeo para que lo recuerdes:

¡Lunes de #RetoTerapia! Inicia una cultura del reconocimiento positivo. Mira, Resuena y Comparte.

Publicado por Dr. Phyloel en lunes, 28 de mayo de 2018

¿Qué pasa cuando le reconocemos algo al otro? 

Cuando reconoces algo a otra persona, le estás diciendo “eres valioso por…” y al mismo tiempo, le permites conocerse a sí mismo. En este momento recuerdo la historia de una persona que me contó que tenía la intención de suicidarse porque no se sentía valiosa en este mundo. Iba a estudiar, presentaba sus exámenes, tenía buenas notas, sentía la presión constante de sus padres para que cada vez fuese mejor estudiante y así transitaba, día a día, entre casa y universidad tratando de encontrarle sentido a su vida, pues sus amigos habían elegido dedicarse a la rumba y a conocer gente y lo rechazaban porque le daba más importancia el estudio.

Un lunes, su vida ya estaba al límite, no se sentía reconocido por su padres, no sentía que tuviese un lugar en su familia o sus amigos y había decidido que esa noche se quitaría la vida. Iría a la universidad, cumpliría con un par de deberes y luego se encerraría en su habitación y se envenenaría.

Esa tarde, de regreso a casa, iba caminando y por el camino en el que iba, una mujer, unos pocos años menor que él, llevaba una maleta muy grande y pesada, por lo que se cayó y golpeo en un hombro. El joven fue en su ayuda, casi como un impulso automático y le ayudo a llevar la maleta hasta su casa que quedaba a algunas cuadras.

Al llegar a la casa de la mujer, esta le pidió que entrara y tomara algo, pues quería agradecerle por su ayuda. Mientras compartían la bebida ella le dijo: Sabes, eres un ser muy valioso, no cualquier persona se dispone a ayudar. Si hubiese más gente como tu, habría un mundo mejor. 

El chico automáticamente derramo unas cuantas lágrimas y se sintió, por fin reconocido. Hablaron durante horas y juntos se enlistaron en algunas fundaciones como voluntarios para ayudar a otras personas. El siempre relata que ese reconocimiento que ella le dio esa noche, ese lunes que empezó como el último día de su vida, termino siendo el comienzo de una nueva.

Como esta, he escuchado muchas historias similares. El reconocimiento no es algo que en nuestra cultura hagamos de manera frecuente. O mejor, sí lo hacemos y lo hacemos desde el reconocimiento de lo negativo. ¿Cuántas veces nos quejamos a nuestros profesores, padres o parejas y les dijimos: “lo que pasa es que te enfocas en lo malo”? Es una queja constante que recibo en las consultas. ¡El otro no me ve!

Cuando reconocemos cosas positivas a alguien, ayudamos a construir su identidad y creamos un ambiente más tranquilo, amable y empoderamos a ese otro a través de decirle que hay algo valioso de él o ella que se nota y que genera una diferencia.

En este momento recuerdo una adolescente que estaba conversando con su abuela en la consulta. La adolescente siempre se quejaba de que su abuela se la pasaba peleando con ella. Les invité a que se reconocieran cosas positivas la una a la otra y les costó mucho trabajo al comienzo, pues ya estaban acostumbradas a fijarse en lo malo y construir sus identidades a partir de lo malo. Poco a poco fueron notando y descubriendo cosas que tenían la una para la otra y su relación cambió del cielo a la tierra.

Por último, les quiero contar mi experiencia. En mi adolescencia, aproximadamente a los 15 o 16 años, creía que no era muy valioso para las demás personas, sobre todo para las personas fuera de mi familia, es decir, para las personas de mi edad. Por lo tanto, era excesivamente tímido. Yo creía que ellos no me notaban, que no había nada interesante en mi para ofrecer. En alguna oportunidad, una chica, en una fiesta, me dijo: sabes, eres un caballero y noto que eres muy decente. Ese pequeño comentario, hizo que yo me diese cuenta de que ella me había notado, que valía la pena conversar con otros y mostrarme un poco más. Ese pequeño reconocimiento, me invitó al cambio.

¿Cómo aplico el reconocimiento en mi vida? 

Empieza por pequeñas cosas. Reconócele a los otros rasgos como puntualidad, tranquilidad, como se visten, su risa, sus ojos, lo que sea.

Expresa agradecimiento. Siempre que agradezcas algo a alguien acompáñalo de algún reconocimiento. Por ejemplo cuando le dices a tu pareja: “Gracias por traerme la comida, reconozco que definitivamente eres una persona muy servicial”. o cuando agradezcas a alguien que te atendió bien en algún lugar: “Gracias por tu atención, me sentí muy bien de que me atendieras hoy”.

Reconócete cosas a ti mismo. Al finalizar el día reconócete algo que hayas logrado en el día, algo que te haya llamado la atención de ti mismo. ¡Notarás la diferencia en cómo empieza la forma en que te tratas a ti mismo.

Si conviertes en un hábito reconocerle cosas a las personas, EMPEZARÁS A CREAR UNA CULTURA DEL RECONOCIMIENTO A TU ALREDEDOR.

¡Gracias por pasar por acá! Lee, Resuena y Comparte.

Nuestros personajes interiores.

Como parte del ejercicio de #RetoTerapia que estamos haciendo en las redes sociales. Más exactamente en Facebook y WhatsApp, el día lunes compartí este video en el que invitamos al reto de preguntarnos: ¿Cómo sería mi existencia si hubiese nacido en el género contrario?. El video a continuación:  

¡Lunes de #RetoTerapia! ¿Cómo serías si fueses una persona del genero opuesto? ¡Míralo, Resuena y Comparte!

Publicado por Dr. Phyloel en lunes, 21 de mayo de 2018

Luego de ello recibí infinidad de retroalimentaciones muy interesantes, lo cual nos permitió navegar a través de las diferentes creencias que tenemos asociadas a los roles de género, a lo que pensamos y cómo nos sentimos frente a la forma en que hombres y mujeres nos relacionamos, seducimos o actuamos en nuestra vida. La riqueza del ejercicio fue increíble y, hoy me permito vivirlo con ustedes y les comparto a mi mujer interior:

Yo soy Sofía. tengo 42 años. Soy diseñadora de interiores y de modas. Tengo el pelo crespo y largo, soy gordita con unas curvas que amo con locura y creo que son atractivas. Me visto con muchos colores vivos. Me encanta bailar, sobre todo ritmos caribeños y pacíficos y tengo ojos seductores, me gusta seducir con la mirada. Me gustan los planes de compras, de lujo y clase; y también me gustan los planes guerreros de aventura, sencillos y de naturaleza. Me encanta de ser mujer que puedo hacer muchas cosas al tiempo, puedo cargar vida en mi vientre, puedo usar maquillaje y experimentar con muchos atuendos, hacerme muchos peinados y jugar con mi apariencia y tener muchos accesorios, puedo vivir mis emociones tranquilamente y puedo ser tierna sin la necesidad de esconderme. Lo que no me gusta de ser mujer es que hay que hacer muchos esfuerzos para sentirme validada en esta cultura tan machista. Me da rabia tener que lidiar con el mandato de adaptarme a los estándares de belleza que impone el mercado… igual, no me importa y uso bikini y lencería sexy, con mis gorditos y mi celulitis. 

Muchos ejercicios como este fueron compartidos por varias personas y encontraron interesantes ideas sobre sus relaciones, sobre las formas en las que se están relacionando y sobre aquellos elementos de la cultura que creen que son exclusivos de un género u otro. En realidad es un ejercicio altamente potente. 

Ahora bien, así como podemos indagar por nuestra mujer u hombre interior, también podemos indagar por infinidad de personajes que habitan en nuestra vida. Por eso hoy compartí en las redes sociales esta afirmación.

¿Qué personajes existen en mi interior? Bien, imagino que estás pensando que te estoy proponiendo un ejercicio algo psicótico o loco. Por eso, si estás pensando eso o crees que vas a fragmentar tu personalidad, te invito a que lo mires de este modo: todos aquellos personajes, no son más que proyecciones de lo que hay en tu interior, todos esos personajes, eres tú. Es por ello que no te estás fragmentando, simplemente te estás viendo a ti mismo desde una perspectiva de tu existencia de las tantas que hay. Y al externalizar el personaje, te ves, te reconoces y probablemente descubras algunas cosas que habitaban en tus puntos ciegos. Por ejemplo, cuando yo visité mi juez interior y conversé con él, me di cuenta de que era más enjuiciador de lo que era consciente y que habían ciertos tipos de personas cerca de las cuales me sentía irritado. Descubrí con mi mujer interiorque soy más creativo y sensible de lo que me permitía (claro, también me di cuenta que no me permitía vivir mis emociones). Incluso, hasta visitando a mi padre interior, no té que tenía un mandato de ser amable y servicial a como diera lugar, en ocasiones olvidándome de mis necesidades y negociando en mi contra.

¿Cómo hablar con mis personajes interiores? 

En la psicoterapia gestáltica que es el enfoque con el que más trabajo en mis intervenciones, hay una técnica muy reconocida que se llama LA SILLA VACÍA. Esta técnica consiste en que tienes a este personaje en frente y a través del acompañamiento de tu terapeuta, puedes tener una conversación con este ser, e incluso actuar cómo este ser y descubrir emociones, preguntas, asuntos pendientes o simplemente encontrar nuevas formas de moverte en tu existir.

Como lo recomendado es que la silla vacía la vivas con el acompañamiento de alguien que tenga entrenamiento en la técnica, propongo una variación sencilla que podría traerte más opciones: la externalización narrativa. Es una técnica de la terapia narrativa, un enfoque socioconstruccionista que sostiene que dependiendo de las particularidades de tu narrativa vital, es decir, de la forma en que cuentas tu historia, entonces se va presentando tu comportamiento y las diferentes formas que eliges para afrontar la existencia. Así que, esta externalización narrativa no es más que construir ese personaje interior y describirlo con el máximo detalle posible. En ese solo ejercicio de construcción y descripción, hay una gran cantidad de información. Luego de ello, lo que puedes hacer es actuar cómo ese personaje, permitirte un pequeño espacio teatral, fijándote muy bien lo que sientes en tu cuerpo y las emociones que experimentas mientras eres ese personaje. Pregúntate qué haría ese personaje en esas situaciones de tu vida que hoy son muy importantes, que puedan estar robándote energía emocional o mental.

¡Anímate, hazlo y comparte lo que vas encontrando!

¿Con qué personajes interiores puedo conversar? 

Bien, hay muchos personajes interiores a tu disposición. Los que yo he trabajado han sido:

  • El padre
  • El niño
  • La madre
  • El juez
  • El héroe
  • El villano
  • Un personaje creado con todo aquello que no te gusta de los demás.
  • Otro creado con mis aspectos rechazados
  • Un personaje construido pensando en alguna enfermedad.

Todos ellos tienen mucha información para ti. Si necesitas asesoría o acompañamiento para hablar con ellos. Contáctame y lo coordinamos.

Gracias por leer todo el artículo, resonar con el ejercicio.

Lee, Resuena y Comparte.

Sesiones de #Fraseterapia 1. El amor es incondicional. ¡Una relación sana NO!

Como todos los miércoles, hoy compartí una frase en mis redes sociales, bajo el hashtag #FraseTerapia. La frase de hoy fue la que ves en la imagen: El amor es incondicional. ¡Una relación sana NO!

Cuando la compartí en mi lista de difusión de afirmación en WhatsApp, empecé a recibir la siguientes respuestas: “¡No entendí!”, “¿si es incondicional el amor o no?”, “¿Es el amor de pareja el que no es incondicional?”, “¿Creer en el amor sin condiciones es malo?”, “¿No existe el amor incondicional?” y muchas más reacciones. 

Debo confesar que mi intención sí era la de confundir a través de un texto que exigiera un poco, que a través de su lectura hubiese confrontación y, sobre todo, que invitara a la reflexión y a la conversación. Pues considero que en la conversación hay mucha transformación y aprendizaje.

Al notar que el tema invitó a la pregunta, la reflexión y hasta conectó con la confusión, elegí profundizar mi idea y explicar por qué comparto esto como una afirmación mía, ya que evidentemente es una creencia que yo sostengo, una opinión que tengo sobre la realidad y el amor.

El amor es un concepto humano que despierta muchas emociones y carga muchas creencias. Y, en nuestra cultura hemos acordado que el amor es incondicional, que sentimos amor por las personas, indiferentemente de muchas cosas. Que es algo que no se puede controlar, que no eliges de quién te enamoras y muchas otras cosas más. Concuerdo en que el amor es una idea muy potente y las emociones que experimentamos también lo son y que muchas veces, independientemente de cómo se comporte el otro, aún así, lo seguimos amando. Amamos a nuestros padres a pesar de las cosas que no nos gustan de ellos, a nuestros amigos, a nuestros hermanos, a nuestras parejas e incluso hasta a nuestros hijos. ¡Aguantamos muchas cosas en nombre del amor! 

En mi consulta particular, he visto mujeres y hombres que aguantan maltratos, humillaciones, robos, displicencias, abusos sexuales y muchas otras cosas más porque simplemente aman a su pareja o a sus familiares. En el caso de las parejas, en algún momento se enamoraron de esa persona y crearon un cúmulo de razones y sensaciones corporales y emocionales para amar a esa persona. Todo un organismo al servicio de amar a esa persona. Cuando les pregunto: “¿Qué te impide dejar esa relación?”, suelen contestarme: “¡Es que aún amo a mi pareja!”

Y lo mismo he visto con relaciones laborales, familiares y educativas. Empleados que se aguantan a sus jefes por amor a la empresa y al proyecto. Hijos que se aguantan el maltrato de sus padres porque los aman mucho. Padres que se aguantan dinámicas agresivas de sus hijos porque les aman y tienen la intención total de cuidarlos. Pesamos que el amar al otro es la razón por la cual nos tenemos que aguantar cuando una relación es dañina.

¿Y de dónde proviene esa idea? Bien, creo que hay dos fuentes de esta dinámica. La primera es la creencia cultural de que “al amor aguanta todo”. Es cierto que el amor es muy poderoso y que mueve muchos obstáculos y límites (sobre todo, a mi juicio, el amor propio), y también pienso que solo amor no es suficiente. Y la segunda fuente es que he notado que muchas veces creemos que el amor es lo mismo que la relación.

Mi opinión es que es sano separar el concepto de amor del concepto de relación. Por ejemplo: Ramiro es un hombre que lleva 15 años con Cielo. Ella es una mujer altamente celosa y posesiva. Le revisa sus redes sociales, su teléfono celular, a veces le persigue al trabajo, tiene los números telefónicos de todos sus amigos y le llama constantemente para verificar en dónde está. No le permite tener contacto con sus hermanas, primas o amigas de infancia por temor a que “algo pase” con alguna de ellas. Cuando entra en un estado de celos significativo, Cielo agrede físicamente a Ramiro por no contestar el celular o porque fue a visitar a sus hermanas sin avisarle (mintió para evitar el conflicto). Esta dinámica empezó desde que se casaron hace 3 años. Ramiro ama a su esposa con locura, la considera una mujer atractiva, inteligente, sus años de noviazgo fueron maravillosos. Hoy, en cambio, la relación no es más que la constante microadministración por parte de Cielo y las peleas cuando Ramiro exige respeto por su individualidad, su familia y su intimidad.

Ramiro estaba desgastado de la relación, ¡No quería más!. No dejaba a Cielo porque aún la amaba. Una cosa es amar a Cielo, y otra cosa tener una relación con ella, una relación destructiva y tóxica. Ramiro, al no poner condiciones en la relación y no invitar a generar acuerdos, permitió la exigencia de una relación tóxica. Por más amor que le tuviese a Cielo, la dinámica de la relación nunca cambiaría, pues Cielo era quien tenía cosas por trabajar en su interior que no le permitían ofrecer unas condiciones diferentes a la relación.

Cuándo elijo poner condiciones a mi relación, pongo los límites y delimito las fronteras del respeto por parte de quienes me aman. Las relaciones, para ser sanas, necesitan tener condiciones, claridad en los límites del otro. No puedo agredir al otro porque le amo o exigirle que tenga relaciones sexuales conmigo porque nos amamos o exigirle que se haga cargo de mis deudas o cuentas por pagar por que me ama. Si no pongo límites en mis relaciones, rápidamente estas relaciones se pueden volver tormentosas, desgastantes y dolorosas.

Puedo amar a mi pareja, más de ahí no se sigue que tengo que estar con esa persona si me hace daño. Ese mismo amor por mi pareja es el motor para hacer acuerdos y aclarar cuáles son las condiciones de la relación que vamos a construir de ahí en adelante.

Finalmente, cuando me enfrento a un duelo de pareja en el ejercicio de la terapia, he encontrado que es sólo desde el amor que podemos soltar a esa persona. Sólo desde ese amor incondicional que desea lo mejor para esa persona, pues ya no tenemos una relación porque las condiciones no se dieron o no fueron aceptadas.

Es un tema con muchos matices. Mi conclusión es: el amor no es lo mismo que la relación. Puedes amar sin condición, pero no puedes construir una relación sana de pareja (o cualquier otra) sin acuerdos y condiciones pactadas, de lo contrario, el otro no conocerá ni respetará tus límites y fronteras.

¡Gracias por leer! Resuena y comparte.

¡Hasta Pronto!

 

¡Coco! Familia, memorias, secretos y mandatos de amor y miedo.

¡Hola! Es para mi un placer volver, luego de resolver varios problemas técnicos con mi sitio, hoy, después de casi un año, puedo volver a publicar. Tengo muchas reflexiones, pensamientos e ideas represadas en mi mente y mis notas para compartir con todos ustedes. Siempre gracias por mantener ese blog vivo a través de su re-lectura y de compartir los diferentes artículos y comentarlos cuando los encuentran en sus diferentes búsquedas.

Cómo saben, soy un gran admirador del cine y de todo el proceso creativo que hay detrás de una historia. Sobre todo cuando es una película tan completa, a mi juicio como la última entrega de Disney y Pixar: Coco.

Ahora bien, este no es un blog de análisis cinematográfico, así que no me centraré en contarte qué tan buena me pareció la película, su animación, su historia, su música o todo su contenido artístico en general. Mi intención es aprovechar la narrativa de la misma para que volteemos la mirada hacia ciertos aspectos de nuestra propia cotidianidad y vida. Claro está, no es más que mi interpretación de la metáfora y simplemente la pongo aquí a tu disposición con el ánimo de que algo resuene en tu interior y tu cotidianidad se llene de más recursos y reflexiones.

A PARTIR DE ESTE MOMENTO, SI NO HAS VISTO LA PELÍCULA, TE ADVIERTO QUE ESTE ES UN POST LLENO DE DETALLES Y SPOILERS DE LA PELÍCULA, ASÍ QUE CONTINUAR LEYENDO ES TU RESPONSABILIDAD.

Coco es la historia de Miguel… Bueno, en realidad, es la historia de 5 generaciones de la familia Rivera, una familia de varias generaciones de Zapateros. La historia de esta Familia inicia con Imelda, su esposo y si hijita Coco (abreviatura de Socorro en México). Imelda y su esposo se casaron, fueron unidos por el baile y la música, tuvieron a su pequeña hija Coco. A medida que el padre de Coco fue explorando con la música, decidió irse a probar suerte con la música a otros lugares y nunca regresó. El dolor de Imelda por la partida de su esposo era tan grande que sintió que la música era una maldición para ella y su familia. Así que, sin más, decretó desde ese entonces la prohibición de la música en en su vida y en la vida de su hijita Coco.

Sin la cercanía de la música en su vida Imelda decide enfocarse en hacer zapatos, convirtiendo a la familia Rivera en una potencia en Santa Cecilia, con grandes diseños y clientes reconocidos. Los hermanos de Imelda y las generaciones venideras, 5 para ser exactas, se movieron por este MANDATO FAMILIAR: la música está prohibida en esta familia.

En la adaptación literaria de la película, la autora Diana López, nos cuenta cómo Coco, la pequeña niña hija de este músico que abandona a su familia, es la primera generación que recibe este mandato. A pesar de que le encanta bailar e incluso bailaba a escondidas y hasta conoció su esposo Julio por medio de bailes escondidos, tuvo que irse olvidando de la música poco a poco y enfocarse en el negocio familiar y hacerse cargo de sus hijas Elena y Victoria. Imelda y sus hermanos decidieron dejar de hacer zapatos para las compañías de baile de Santa Cecilia.

Además del mandato familiar de la prohibición de la música, Coco recibió otro mandato muy importante: NO OLVIDES LO MUCHO QUE TU FAMILIA TE AMA. Un mandato bastante amoroso que también se hace fuerte a lo largo de las generaciones de la familia Rivera.

Así las cosas, en resumen, tenemos una mujer que es abandonada por su esposo quien decide la música sobre su familia. Esta mujer prohibe la música y realza a la unión familiar al rededor de los zapatos. Coco, la pequeña hija, poco a poco va asumiendo los mandatos y adquiere una lealtad hacia su madre y hacia su familia. ¡Y claro, también hacia sus hijas, nietos y bisnietos!.

¡Y acá entra Miguel! El protagonista de la película. Un niño de 12 años quien, al igual que todos los integrantes de la familia Rivera, tiene una lealtad muy grande hacia su familia y casi que su destino escrito como Zapatero de Santa Cecilia. Sin embargo Miguel en secreto ama la música y, como su bisabuela Coco, en quién confía ciegamente y tiene una conexión muy grande, se esconde para disfrutar de ella.

La vigilante de los mandatos en la actualidad es Mamá Elena, la abuela de Miguel. Una típica abuela matrona latinoamericana que es el sostén emocional y tradicional de la familia. Elena y Miguel chocan constantemente, así como chocaban Coco e Imelda hace muchos años atrás.

Entre estos choques, Miguel se revela y se dispone a seguir los pasos de su ídolo musical, Ernesto de la Cruz, el músico más famoso de Santa Cecilia, quien con el eslogan de “aprovecha tu momento” inspira a Miguel a dejarse llevar por su pasión hacia la música y revelarse en contra del clan. En su búsqueda de entendimiento por la partida de su Tatarabuelo, el músico que abandonó a su familia, una foto escondida le da a entender que, en realidad, ese músico es Ernesto de la Cruz al reconocer su emblemática guitarra en la foto familiar. Siguiendo el mandato de Lealtad a las tradiciones Familiares, Miguel emocionado le cuenta a sus familiares que Ernesto de la Cruz es su antepasado y que en las venas de la familia Rivera corre sangre musical y que está decidido a presentarse al concurso de talentos.

Estas declaraciones para Mamá Elena fueron como una daga que perforaba los mandatos y las tradiciones familiares. Enfáticamente se niega a reconocer la presencia o la llegada de la música a la familia Rivera y le manifiesta a Miguel que si sigue por ese camino sería olvidado. Y aparece un nuevo mandato en la familia: SI SIGUES POR EL CAMINO DE LA MÚSICA SERÁS OLVIDADO. Entre su indignación por la revolución de Miguel, Elena rompe la guitarra clandestina y artesanal de Miguel, lo que causa que Miguel, siguiendo el mandato de Lealtad hacia la familia, va en búsqueda de la guitarra de Ernesto de la Cruz, que se encontraba exhibida en la tumba del reconocido músico.

Apenas Miguel rasga un acorde con la guitarra, se hace transparente y se mueve rápidamente al mundo de los muertos. Aquellos que se mantienen vivos en la memoria de sus familiares y en los altares de sus casas, siendo honrados en el día de los muertos. Y precisamente, ese día es el día de los muertos. Miguel tiene la oportunidad de encontrarse con sus familiares, RECONOCER sus ancestros y dialogar con ellos. Conoce a mamá Imelda y a sus hermanos, también a su abuelo Julio y su tía Victoria. Al llegar al mundo de los muertos, comprende que si quería volver al mundo de los vivos y no quedarse como un fantasma esquelético para siempre, tiene que recibir la bendición de alguno de sus familiares para regresar.

Rápidamente Imelda le da la bendición y le permite volver al mundo de lo vivos, no sin antes generar la condición de que Miguel no se acercara a la música. Miguel acepta a regañadientes y regresa al mundo de los vivos, se revela nuevamente y toma la guitarra de De la Cruz y nuevamente regresa en un segundo al mundo de los muertos. Los familiares de Miguel, vigilados por Imelda, no le quieren dar la bendición de regresar si no se hace cargo del mandato de CERO MÚSICA. Miguel recuerda que está en el mundo de los muertos y que hay un ancestro que puede darle la bendición a él y a su música: ¡Ernesto de la Cruz!

Emprende la aventura, nuevamente revelándose a los mandatos del clan, incluso en el mundo de los muertos, Miguel va en Búsqueda de Ernesto, encontrándose con su vocación de músico, tocando en escenarios y encontrando un nuevo amigo y maestro: Héctor, un esqueleto que estaba a punto de llegar a su MUERTE FINAL, incluso en el mundo de los muertos puedes desaparecer cuando alguien en el mundo de los vivos no honra tu recuerdo.

Héctor se hace amigo de Miguel porque tiene la intención de que una vez el adolescente regrese al mundo de los vivos, el pueda hacerle llegar a su hija una foto suya para no ser olvidado del todo. Así, este par se mueven como compañeros de aventura en este mundo, evadiendo a la familia de Miguel y en la búsqueda de la vida eterna de Héctor.

Una vez Miguel se encuentra con su ídolo, se revela un secreto: Héctor y De La Cruz, eran compañeros de vida musical. Héctor decide regresar con su familia, pero Ernesto no lo podía soportar, así que lo envenenó y lo mató, quedándose con todas las canciones de Héctor ¡Y con su guitarra! Así es, Héctor es el ancestro de Miguel y estaba desapareciendo del mundo de los muertos porque Coco, su hija, la única de los Rivera que lo recordaba está muy anciana y su recuerdo de Héctor se está desvaneciendo.

La canción más famosa de De La Cruz, RECUÉRDAME. Fue una canción que Héctor le compuso a Coco cuando partió y, al mismo tiempo, fue un MANDATO más que recibió Coco, el de recordar a su padre a lo largo de su vida. Miguel tenía que regresar rápidamente a la tierra de los vivos y reactivar el recuerdo de Héctor en la memoria de Coco. Finalmente, entre muchas aventuras, canciones y divertidos momentos, Miguel logra el objetivo y con ello, reacomoda las creencias familiares de los Rivera en torno a la música y salva a Héctor de la muerte final.

HASTA AQUÍ EL RÁPIDO RESUMEN DE LA PELÍCULA.

Ahora bien, esta película para mí trae varios elementos interesante que vienen a mi reflexión y desde mi quehacer como psicoterapeuta y el acompañamiento a familias y personas que cargan con toda una historia transgeneracional. Y claro, deja hermosos mensajes en torno a las tradiciones, las creencias y las relaciones con nuestra familia. Mi intención con este post es hacer énfasis en estos mensajes y reflexiones y, desde ahí resonar o inspirar a la reflexión en tí. ¡Empecemos!

Mandatos y generaciones

Toda familia carga consigo una historia muy antigua. Incluso hay algunas cosas que cargamos de nuestros ancestros de las que ni siquiera somos conscientes o podemos rastrearlas sólo usando nuestra memoria: conductas, tradiciones, creencias sobre algún tema en particular, personalidades, y un montón de cosas más que vamos heredando tanto genética como comportamentalmente. Incluso algunas miradas proponen que estas cargas las tenemos codificadas en nuestro cuerpo de tal modo que hasta nuestra salud y nuestras enfermedades están codificadas por nuestra historia familiar (no sólo desde lo genético si no también desde lo emocional). Aunque ese es un interesante tema para otro post.

En la película de Coco, es muy interesante ver cómo estos MANDATOS, como le llamaremos a estas cargas transgeneracionales, son bastante fuertes y modelan la conducta de todo el clan familiar de los Rivera. Coco, quien recibe los primeros mandatos, los transmite, ya sea por elección o por cumplimiento (muy probablemente por esta última) y se hace LEAL a estos mandatos. Los mandatos que recibe Coco son:

LA MÚSICA ESTÁ PROHIBIDA

NO OLVIDES LO MUCHO QUE TU FAMILIA TE AMA

¡RECUÉRDAME!

A través de la historia notamos como el mandato de la música es el más ruidoso. Y acá viene un elemento importante cuando queremos rastrear nuestra historia generacional y cuando queremos generar consciencia de lo que queremos que nuestra descendencia reciba codificado hacia el futuro. El mandato de la música prohibida no es una prohibición a la música en sí, es en realidad un Duelo no resuelto por Imelda. Quien en su dolor y con los recursos disponibles que tenía para ese instante elige volcar su energía a la zapatería. La prohibición a la música es, a su vez, la prohibición del recuerdo de Héctor. Coco, recibía el mandato de no recordar a su padre y secretamente tenía el mandato de recordarlo a través de la canción que, a escondidas, le cantaba cuando era una niña.

Generación tras generación, los mandatos que prevalecieron fueron el de olvidar la música y con ello a todos los músicos, así como mantener la familia unida al rededor de los Zapatos.

¿Por qué Zapatos?

La verdad, me llama mucho la atención esta simbología. ¿Por qué Imelda escoge fabricar Zapatos? ¿Por qué no Alebrijes, tamales, adornos de papel picado o cualquier otra cosa como sombreros o ropa? Esto no es más que una especulación mía, sin embargo, teniendo en cuenta la simbología que tienen los zapatos en nuestra mente, es que tienen que ver con tener los pies en la tierra, pegados al piso, cerca de tus raíces y, además. ¡Los zapatos no irán a ningún lado como lo hizo Héctor en su momento! Es una simbología muy interesante y que en la vida de Coco tuvo que ser revaluada cuando la familia Rivera decide dejar de fabricar zapatos bailarines que hacían música. Los zapatos, también hablan de tu caminar por la vida, del camino que eliges y hacia dónde te diriges. Pixar como siempre jugando metafóricamente con nuestro inconsciente. ¡Genios!

Miguel y su rebeldía a los mandatos del clan

Como toda tradición y mandato en una familia o un clan, los mandatos de Imelda debían llegar a la reestructuración, es la naturaleza de la evolución de las familias y la cultura. Todo grupo: pareja, amigos, familias e incluso las organizaciones, traen consigo muchas tradiciones, algunas de ellas muy explícitas y muy claras como las de la música y los zapatos, y otras silenciosas e inconscientes, como la demanda del recuerdo (fundamental en la tradición del día de los muertos en México) y toda una familia aceptando sin chistar algo que creen que TOCA o DEBEN hacer. Estos acuerdos silenciosos son muy poderosos porque permiten que, por un tiempo, la familia se sostenga y, de ese modo, pueda sostener el dolor de Imelda que aún no ha sido elaborado y la familia (hermanos e hijos) la acompaña en esa carga (que era responsabilidad única de Imelda).

A la quinta generación, los acuerdos silenciosos siguen moviéndose, sin embargo ya no son tan útiles y un adolescente, que se encuentra en la etapa de LA REVOLUCIÓN y que se opone a los mandatos del clan, como lo hizo Coco en su momento a través del baile, le exige a esta familia reinventar sus formas, recordar de un modo distinto y admitir la presencia de otros patrones familiares vivos que estaban latentes: como la música. Cada familia se encuentra con un integrante que, cada cierto tiempo, se revela fuertemente contra los mandatos del clan, a través de una profesión diferente, de una enfermedad muy fuerte, de una forma de pensar nueva, etc. Miguel es el punto de quiebre en el Clan Rivera (haciendo lo que Coco intentó con el baile y no pudo) y su labor en este paso generacional fue romper los patrones que venían cargando a la familia de prohibición y tensión.

El secreto y su influencia en las generaciones futuras.

Dentro de las cargas generacionales, están los secretos. De todo tipo. Abandonos o canciones clandestinas y prohibiciones de bailar de las que no se hablaron. Así como también asesinatos como el de Héctor (simbólicos, en el de Imelda: “estás muerto para mi” y reales como el envenenamiento). Abusos sexuales, adopciones de hecho no comentadas, quiebras económicas fuertes, enfermedades mentales, suicidios y muchas otras cosas más, influyen en los comportamientos de las generaciones futuras. En el momento en que Imelda elige ocultar y borrar de la presencia de la familia la cara y el recuerdo de Héctor, genera algunas dinámicas familiares que si bien en su momento fueron suficientes, también dejan vacíos emocionales y carencias como figuras paternas, figuras musicales y duelos no resueltos que se convierten en responsabilidades del clan cuando deberían ser de un sólo individuo.

A veces las familias recurren al secreto para cuidar a la familia. Sin embargo, puede ocurrir lo contrario, que el secreto la dañe aún más. Ahora bien, es importante señalar que cada acto de las familias, es un acto de amor.Los secretos, los mandatos y las prohibiciones tienen siempre la intención de proteger el clan.

Reconocer mis Ancestros.

El poder reconocer y hablar con mis ancestros, me da la posibilidad de reescribir mi historia, de editar y cambiar la forma en que la recuerdo y empezar a hacer un filtro de mis mandatos. Claramente no podemos ir a la tierra de los muertos como lo hizo Miguel y poder desvanecer todos esos recuerdos y aclarar los misterios y romper los mandatos transgeneracionales. (¡Aunque debo decir que me encantaría si esa tierra es como en la película!). Aún así, podemos hacer el ejercicio de rastrear lo que más podamos nuestra historia, conocer un poco más sobre las tradiciones, las costumbres, las formas de amar, los conflictos, las demandas que tenían unas generaciones sobre las otras y, así, poco a poco, ir haciendo un ejercicio de reconocimiento de mi historia generacional y hacer un filtro: renunciar a los mandatos y elegir qué tradiciones honrar y qué mandatos ya no seguir. En psicoterapia hay hermosas estrategias para hablar con nuestros ancestros desde nuestra imaginación, nuestra emoción y nuestra intención de reconciliarnos con el pasado. Algo así como pedir la bendición, o crear un nuevo acuerdo con nuestros ancestros para construir un futuro de música (o lo que yo quiera) y no un destino condenado a los zapatos dictado por mis antepasados.

Perdón y Cierre.

¡La música se salva! La canción se hace viva y es fiesta en la familia Rivera luego de que Mamá Imelda, elabora su duelo, manifiesta su ira y su rabia contra Héctor directamente y reescribe su rencor, desde el amor, en un acto de perdón. Es ahí cuando nos damos cuenta de que la prohibición de Imelda no era sobre la música, era una prohibición que se hacía a ella misma de seguir amando a Héctor. No podré seguir amando a Héctor, luego entonces ¡No seguiré amando la música!. Y claro, el mensaje baja como el odio hacia la música o los músicos y no como el odio hacia Héctor. ¿Te suena familiar? Seguramente sí. A veces al rechazar a una persona, lo rechazamos a través de una generalización en nuestra realidad circundante. Solo a través de un ejercicio de consciencia, de la expresión emocional asertiva, podemos liberarnos del rencor, de la generalización que este rencor trae y quitarle la responsabilidad a mi sistema familiar de que me sea leal en ese odio.

Imelda, al hacerse responsable de su rencor hacia Héctor y expresarlo de manera adecuada, libera a la música de las cadenas de la prohibición generalizadora y ahora la música y los zapatos (que fueron una herramienta poderosa y sana en su momento), conviven como dos grandes artes de la Familia Rivera. El verdadero genio detrás del éxito de De La Cruz y los mejores Zapatos de Santa Cecilia ¡Pertenecen a la familia Rivera!

Es un verdadero placer estar de vuelta. Dr. Phyloel, el escritor, continúa vivo. Agradezco a aquellas personas que aparecen en el camino para resonar con estos temas y por la oportunidad de estar acá dialogando contigo sobre estos temas tan apasionantes.

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Valentía. ¡Honrando la energía femenina!

Mujer Feliz

Este es un post rápido. Un post de homenaje, de reconocimiento y de conmemoración. El mundo entero, de manera consciente hoy ha concentrado su mirada sobre la mujer. Todos los días convivimos con mujeres a nuestro alrededor, ellas están ahí otorgando su energía constantemente y nosotros (hombres y mujeres) la hemos dado por sentado, y pocas veces, como hoy, nos detenemos a hacer consciencia de ella.

Hoy hice ese ejercicio de manera consciente: me conecté con mi experiencia con ellas, desde que inicié mis estudios de psicología y conviví en sus conversaciones, en sus elementos poderosos, en sus miedos, en sus iras y en sus tristezas. Me hice partícipe… o mejor, me hicieron participe de su universo, me permitieron una mirada maravillosa a un mundo que desde mi energía masculina, fue curioso pero nunca incómodo.

En todas sus historias, sus preocupaciones, sus quejas, sus aspiraciones y realidades, me fui encontrando siempre con un rasgo principal: ¡Su Valentía! Una determinación incomparable, una capacidad para pasar a la acción y organizar sus ideas en pro de sus objetivos. Con plena claridad (consciente o inconsciente) que nuestra cultura se la ponía difícil. Ser estudiante, ser mamá, ser profesional, ser ama de casa, ser… ser… una incontable lista de “Deber-ser” que un mundo machista les exigía. Moverse entre un rol y otro y, a veces, hasta enfrentarse entre ellas mismas por no encajar en lo que se supone que una mujer debe ser. Una cultura que le decía cuál es la forma de ser bella, cuál es la forma de hablar, cuál es la forma de ser valiosa. Constantemente lidiando con estas creencias y obstáculos, navegando entre lo que guiones que cumplen y lo que eligen. Siempre conectadas con la consciencia y con el deseo de transformación.

Valientes siempre al enfrentarse a este mundo que aún tiene rasgos machistas con tonos bastante sólidos. Valientes siempre al salirse de las expectativas de los otros, valientes al empoderarse en sí mismas, soltando los guiones culturales, defendiendo su ideales de libertad, valor y excepcionalidad más allá de los kilos, los salarios, los ideales mercantiles de la belleza y los estándares de una cultura que les exige pero no las escucha. Valientes al arreglárselas siempre para enamorarnos con su autenticidad.

Este no es sólo un post para honrar la maravillosa energía femenina. Es también un llamado a mis congéneres a renunciar a las narrativas y las prácticas machistas. Dejemos de lado el juicio por su vestir. Acabemos con la discriminación laboral y deportiva. Acojamos su esencia no sólo como mujeres, sino también como seres humanos que nos acompañan en nuestro transcurrir como especie. Deja de sentirte dueño de tu pareja, no te sientas amenazado por estas valientes, ella no compiten contigo, sólo quieren alguien con quien compartir la aventura de la vida. No creas que ella te necesita para ser feliz. No creas que su amor se mide por la cantidad de veces que se acuesta contigo o la forma en que te prioriza. Más allá de asegurar tu virilidad con el dinero, los regalos y los detalles, cambia la forma en que tratas a las mujeres y respeta su campo de acción, no mates esa autenticidad que te enamoró.

Caballeros, rompamos el discurso de nuestros congéneres y apuntemos a la equidad en medio de nuestra maravillosa diferencia.

Y finalmente, hombre… ¡Sí tú, hombre! Acoge tu energía femenina, reconcíliate con tus caderas bailando, con tu capacidad de abrigar y cuidar. También reconcíliate con tu vulnerabilidad y tu capacidad de recibir. RECONCÍLIATE CON TU VALENTÍA. Nada más poderoso que dejar de temer a perder tu virilidad a través de la ternura, la caballerosidad, el respeto, la equidad y la confianza.

Hoy levanto la mano y digo. ¡Me comprometo a seguir honrando TU VALENTÍA mujer!

Patrones de Lenguaje Atractivo.

Lenguaje atractivo

Uno de los grandes y más poderosos presupuestos de la psicología de corte sistémico es el Axioma Nº 1 de Paul Watzlawick en cuando a comunicación se refiere: ES IMPOSIBLE NO COMUNICAR. Más adelante, los creadores de la Programación Neurolingüística (PNL) lo incluyeron como una de sus premisas fundamentales para el desarrollo de las diferentes estrategias y técnicas de dicha disciplina.

Luego de estar súper breve introducción histórica de este poderoso pensamiento, debo confesar que cuando escuché esta frase por primera vez, me pareció algo obvio, algo lógico y extremadamente básico. Mi sensación era algo así como “¡Vamos, es lógico, no tiene nada de interesante o profundo!  Pues bien, en ese instante, mis primeros semestres de estudiante de psicología, no consideraba importante nada de esto. Era de esos sujetos que decía que las apariencia no es importante, que no deberían valorarte por como te ves, por como te mueves, por como eliges los colores de las paredes de tu cuerpo, etc.

Con el paso del tiempo, me encontré con un concepto bastante importante: discurso. Cuando leemos esa palabra en lo primero que pensamos es en alguien parado en un estrado diciendo unas palabras, posiblemente un político o una persona influyente. Bueno, al menos esa era mi imagen para ese entonces. Lo que aprendí es que todas las prácticas tienen discursos insertados, mensajes e intenciones que quieren ser expuestas al mundo exterior, ya sea de manera consciente o inconsciente. Como siempre, los ejemplos son mejores para explicar las cosas.

Un consultante que tuve hace unos años, tenía un patrón bastante particular: quejarse constantemente. Era su modus operandi de casi todas sus actividades. En las redes sociales, al entrar a un lugar nuevo, al hablar de sus reacciones, incluso al hablar de sí mismo, constantemente estaba quejándose, encontrando las cosas malas que habían a su alrededor, en sus familiares, amigos, en los servicios que contrataba. A donde fuese encontraba una falla. (¡Eso sí, era un excelente auditor! profesión que desempeñaba laboralmente). Como discurso, no sólo estaban sus palabras, también estaban sus prácticas como investigar cada situación nueva a la que se iba enfrentar: por ejemplo cuando conocía una nueva chica, de inmediato se iba a sus redes sociales y encontraba cuanta cosa para quejarse encontraba de su ciudad natal, de los post que hacía, etc. ¡Era un detector de fallas infalible!. Sus gestos siempre eran gestos de sospecha: entrecerrar los ojos, hacer un gesto como si algo le oliera mal, y la quijada arriba. Todo su ser enviaba un discurso coherente. Obviamente, su cotidianidad estaba repleta de problemas, dificultades en sus relaciones y siempre se quejaba (¡Claro!) de que no se sentía atractivo hacia las mujeres (¡obvio también se quejaba de las mujeres!).

Con esta historia, lo que quiero decirte es que cada cosa que haces, dices, opinas, resistes. Como usas tu ropa, como usas tus redes sociales, la forma en que eliges qué televisión ver, la música que escuchas, etc. Todo esto envía un mensaje de ti, de tus creencias y de tus actitudes hacia la vida.

Mi intención con este post, además de generar la reflexión y que te observes detenidamente sobre que es lo que estás constantemente proyectando, es compartir una serie de tips que te ayuden a generar patrones de lenguaje atractivo. Algunos gestos, actitudes y hábitos en el lenguaje (verbal y no verbal) que puedan ayudarte en la configuración, no sólo de una personalidad atractiva, sino de un SER atractivo.

  1. Renuncia a la necesidad de quejarte. Aprovechando la historia de nuestro amigo más arriba. Es evidente que si sueles estar quejándote todo el tiempo disminuyes las probabilidades de proyectarte como alguien con quien las personas quieren estar. No he leído estudios al respecto, sin embargo, desde mi experiencia como terapeuta en seducción y pareja, te puedo decir que aquellas personas con quienes he trabajado que tienen este patrón de queja, al eliminarlo de sus vidas, la magia empieza a aparecer y sus relaciones cambian satisfactoriamente y el círculo social se amplía.
  2. Elimina el “no” y el “pero”. Este es uno de los retos más grandes del lenguaje. Seguramente si lees más arriba, podrás encontrar uno que otro “no” y uno que otro “pero”. Mi recomendación es que trates de eliminar este par de palabras de tu lenguaje hablado y escrito. Puedes poner límites a través de afirmaciones y puedes expresar tu punto de vista prescindiendo de la palabra pero. Una buena forma de empezar a entrenarlo es a través de los medios escritos: el chat, los correos electrónicos, tu diario.
  3. Dile adiós a las generalizaciones. Quizá es algo difícil de notar  en tu propio lenguaje o en el lenguaje de otros, sin embargo es uno de los hábitos más frecuentes. Palabras como “todos”, “siempre”, “nunca”, “nadie”, “ninguno”, entre otras, son palabras que generan un poco de malestar a nivel inconsciente entre nuestros interlocutores. Imagina esta frase: “SIEMPRE que salgo a conocer gente, TODOS me miran raro y NUNCA logró conocer nuevas personas. NADIE se interesa en mi”. Ahora, cámbiala por: “EN OCASIONES, cuando salgo a conocer gente, ALGUNAS PERSONAS, me miran raro, A VECES NO logro conocer nuevas personas, ALGUNAS PERSONAS no se interesan en mí”. ¿Cuál se siente mejor o peor? ¡Seguro has notado la diferencia!.
  4. Volumen y velocidad. Presta atención a los tonos de tu voz. Simple y sencillo: que te escuchen bien y que no exista la necesidad de preguntarte “¿Cómo, qué dijiste?”. Si te lo están preguntando mucho, no estás vocalizando o no tienes un volumen suficiente (¡o la otra persona está sorda!). En cuanto a la velocidad, trata de no hablar muy rápido, no querrás que la persona se canse al tratar de seguirte el paso; claro, el opuesto: hablar lento puede resultar aburrido también. La formula que considero es el antídoto para esto es que tu tono y ritmo, esté siempre acompañado de significado, es decir, que las palabras que estás usando, sean coherentes y congruentes con los tonos. En otras palabras, que la emoción se alcance a notar en lo que dice.
  5. Concéntrate en el instante. Estar presente para tu interlocutor es quizá el patrón de lenguaje más poderoso. Estar escuchando, realmente lo que te están diciendo. Muchas veces cuando salimos con alguien nuevo, estamos aplicándole nuestros juicios, imaginando como serán las siguientes horas de la cita (o como queremos que sean). Desconéctate de la expectativa, desconéctate de tus diálogos internos y presta total atención a la persona que tienes al frente y lo que está pasando con tus sentidos. Piensa en esas personas con quienes te gusta estar… notarás que siempre están ahí, presentes, con su propio estilo sí, y presentes.
  6. Sé natural, evita fingir. Actualmente parte de mi labor es comercial, tengo que visitar clientes y ofrecer mis servicios a las organizaciones. En este camino, me encuentro con todo un abanico de personalidades y formas de ser. Hay un tipo de personas que he notado con cierta frecuencia, me gusta llamarles: “los postizos”. En sus lenguaje no verbal, se notan incómodos al fingir sus gestos, los tonos de la voz se ven poco naturales y sus palabras suenan a guión. No hay congruencia entre los tonos y las palabras y sus ojos delatan que están tratando de elegir demasiado bien las palabras. Mi recomendación al respecto es: encuentra comodidad contigo misma/0. No trates de parecer algo que no eres. La naturalidad es uno de los rasgos más valorados en el mundo de la seducción.
  7. Renuncia a los resultados. El mundo de la seducción está muy permeado por la expectativa, cuando salimos a conocer nuevas personas, queremos volver con un resultado: un nuevo número telefónico, una nueva amiga, una nueva cita. En el tiempo que llevo asesorando los procesos de búsqueda de pareja o ampliación del círculo social, he notado que a más expectativas, menos resultados. Disfruta el encuentro, el camino y recibe lo que llega. Poco a poco empezarán a verse resultados, sin forzarlos.

Me gustaría saber cómo se mueve tu vida si elige aplicar al menos uno de estos patrones. Coméntalo en el blog o en nuestras redes sociales.

¡Un abrazo!

Los Obstáculos de la Seducción. Sesión 04: LA TRAMPA DE LA QUÍMICA

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¡Que alguien te gusta no significa que tiene que pasar algo con esa persona!Este es el pensamiento central del post de esta semana. Una idea un poco curiosa y algo retadora y que es un elemento fundamental para entrenar tu inteligencia emocional en lo referente a las relaciones interpersonales.

Recuerdo un consultante que tuve hace algunos años, quien se sentía muy atraído por una de sus compañeras de trabajo. Ella tenía novio y eso a él lo mortificaba, se sentía muy mal porque no encontraba la forma de lograr seducirla, pues ella, aunque también parecía tener interés en él, aunque no daba señales de querer intentarlo con él. Sin embargo, en pocas semanas el compartir tiempo, espacio, anécdotas, historias hizo que se empezara a generar cierta complicidad y la química se incrementara. Ella dejó a su novio y se hicieron pareja rápidamente. Una relación que nació de la química, todo era una maravilla. Luego de un tiempo, unos días después, él se empezó a mostrar celoso, engreído y malgeniado, por su parte ella sólo quería salir con él cuando fuesen a lugares exclusivos y que los familiares y amigos de él, nunca estuvieran.

Quizá estás pensando que el error fue de él por intentar presionar las cosas sin conocerla o de ella por dejar a su novio intempestivamente y dejarse llevar por la química. Que se debieron conocer un poco más para poder empezar a salir y hacerse pareja. Bueno, eso es lo que usualmente la gente piensa que es la trampa de la química. Sin embargo, la trampa de la química no consiste en ello. Pues no está mal que te arriesgues y te lances al agua en la seducción y, en el camino, aparezcan esas cosas que no viste durante la conquista. Creo que eso es normal. La verdadera trampa de la química, se evidencia en la siguiente parte de la historia.

Lo curioso de esta relación de pareja es que tanto él como ella, no entendían de donde provenían las discusiones y el malestar, estaban como en una especie de negación de los defectos del otro. Ambos tenían una percepción de que no eran felices en esa relación, sin embargo, no querían dejarse pues había un gusto y atracción física muy fuertes. Ambos negociaban en su contra al dejar que pasaran esas cosas e incluso permitían los abusos de una u otra parte.

La trampa de la química tiene dos partes. La primera, en hacer una asociación entre gusto y posible pareja. La segunda, cuando en el transcurrir de la relación (si se da) se obvian las dificultades o no se establecen límites sólo por el hecho de que sientes atracción por la otra persona.

Lo que quiero decir es: La química no lo es todo. Sí, debe estar, aunque no necesariamente es el primer paso, esta también se puede construir. Recuerdo en este instante algún estudio en el que demostraban como los hombres, cuando se encontraban cerca a una mujer hermosa por la que sentían atracción física, disminuían su desempeño en la solución de problemas lógico-matemáticos.  Estoy seguro que no necesariamente pasa sólo con los hombres, pues nuestro cerebro tiene mecanismos diferentes cuando está bombardeado por esas hormonas que se disparan por el gusto, minando los centro cerebrales que se encargan de la toma de decisiones, el sentido común y el cálculo de riesgos o consecuencias a largo plazo. Así que, aunque la química es una gran herramienta de seducción, puede convertirse en un obstáculo si la conviertes en la única.

Así las cosas, mi recomendación para no caer en la trampa de la química es muy sencilla. Date cuenta, haz consciencia de que esa persona te gusta y nota como tus decisiones, en ese instante, depende de tu estado de alegría y excitación. Una vez lo haces intenta hacer el esfuerzo de calcular los riesgos y si son costosos o no. En el caso de nuestros amigos del caso que les conté, al inicio los riesgos no eran muy costosos, pero luego cuando se hicieron novios, se volvió realmente costoso en términos emocionales para ellos. Sin embargo, en el caso de que estés casado, que tengas pareja o que puedes hacer daño al caer en la trampa de la química, te servirá mucho hacer consciencia de cuando la química está presente y siempre pensarla como una herramienta.

No te niegues las experiencias, pero sí se congruente al aceptarlas. Quizá la química no es un obstáculo para que generes atracción en otros, pero mal manejada puede ser un obstáculo para tu salud emocional y ello desemboca a largo plaza en una disminución muy considerable en tu atractivo.

¡Nos vemos la semana entrante!

Gracias por pasar, por leer hasta acá y por no resistirte al impulso de compartir este contenido.

Diálogos amigables con la tristeza.

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Uno de los grandes retos del ser humano es atravesar por la tristeza. No siempre es fácil porque crecimos pensando que la tristeza es un signo de debilidad, que no deberíamos ponernos tristes por cosas insignificantes. Nuestros padres, con mucho amor y con la firme intención de cuidarnos, nos invitaron a que nos alejáramos de la tristeza. Cuando se nos perdía nuestro juguete favorito o cuando un compañerito de salón nos decía que no quería ser nuestro amigo, nuestros padres nos solían decir cosas como: “No le pongas atención” o “No te pongas así por eso” y una más compleja aún: “No llores que te ves horrible llorando”.

Con lecciones permanentes como estás, provenientes del miedo de nuestros padres a vernos frustrados, crecimos pensando con una sola idea: LA TRISTEZA ES MALA. Pues bien, esa es la razón por la que cuando estramos tristes, además de la tristeza experimentamos un doble ciclo de tristeza que está combinado con la ira. Estamos tristes por estar tristes y nos maltratamos diciéndonos: “yo no debería estar triste por eso”.

Como siempre, en este espacio lo que buscamos es reinventarnos. Uno de los pasos para la reinvención es abrir nuestras mentes y relacionarnos con los conceptos que tenemos insertados en nuestra mente y REACOMODAR nuestras creencias.

La creencia que te quiero proponer el día de hoy, frente a la tristeza, es que LA TRISTEZA ES UNA HERRAMIENTA DE REFLEXIÓN Y CONVERSACIÓN CON NOSOTROS MISMOS. Cuando estamos tristes nuestro sistema de encarga de enviar la mayor parte de la circulación sanguínea a nuestro cerebro, ocasionando que nuestro cuerpo se sienta sin energía y sin ganas de hacer muchas cosas. Esa es la razón por la que, en términos biológicos tenemos una sensación de malestar.

Cuando estamos tristes, además de la disminución de la actividad corporal, se incrementa la actividad cognitiva, es decir, pensamos más, a veces, mucho más de la cuenta. Las personas que escriben diarios, frecuentemente comparten que cuando están tristes, las entradas a su diario son mucho más grandes y largas que cuando la escritura es acompañada emociones de bienestar. La tristeza, es la emoción que más nos conecta con nuestros diálogos internos.

El post de hoy es una invitación que converses con tu tristeza. Ella tiene cosas para decirte. No la evites. En ocasiones nos encontramos con  situaciones que nos disparan sensaciones de malestar, tristeza y frustración. Solemos callarlas, bien porque tenemos vergüenza de confesar que estamos tristes o bien porque no queremos causar conflictos en nuestros sistema.

Seguramente te estarás preguntando cuál es la estrategia para manejar esta emoción de malestar y usarla a nuestro favor, por ello te propongo varias estrategias que te ayudarán tener conversaciones amigables con la tristeza.

  • Escribe, escribe y escribe. Usualmente, cuando estamos tristes, tendemos a pensar muchas cosas y, en ocasiones, tomamos decisiones muy importantes. Ejemplo, cuando el médico le dice a un paciente que si no controla el azúcar pronto podría estar iniciando una diabetes de difícil manejo, la persona se siente triste y toma la decisión de controlar su forma de comer. Mientras la tristeza y el miedo estén intensos, la persona controlará su comida, poco a poco, con los días (a veces horas) la persona irá perdiendo esa idea y volverá a su hábitos. O cuando una persona es maltratada en su relación de pareja, se dice a sí misma: “no volveré a esa relación autodestructiva”. Su tristeza la mantendrá lejos, pero cuando esta pase, esas ideas se desvancen. La idea del diario es que escribas esas ideas positivas y decisiones sanas que provienen de la tristeza (pues también habrá ideas y decisiones no tan sanas). La relectura de lo que escribimos cuando estamos tristes, es altamente poderosa.
  • Ten una conversación con la tristeza. Puedes hacer un ejercicio imaginativo en el que dialogas con la tristeza y le haces preguntas guía, como: ¿Por qué estás acá hoy? ¿Qué me quieres decir hoy? ¿Qué utilidad tiene que vengas hoy acá?
  • Verbalízalo. Las palabras “estoy triste” son importantes, es clave sacar la tristeza de nuestro sistema, comentarlo con alguien de confianza (independiente de que te conteste, simplemente sácalo).
  • Busca un coach o un terapeuta. Estos personajes son excelentes guías para atravesar por la tristeza de manera amigable. Así podrás encontrar buenos elementos de introspección y autoconocimiento.

Todas nuestras emociones tienen utilidad. Así que es importante que no te alejes de ellas, de lo contrario ellas encontrarán otras vías para expresarse, como la enfermedad la irritabilidad y otras. Usar las emociones para lo que son, es una excelente estrategia para evitar malestares aún más fuertes.

INTENSAMENTE (Inside Out) ¡Una guía de inteligencia emocional y transformación!

Intensamente

Si eres un lector de este blog y del trabajo de Dr. Phyloel, no se te hará para nada extraño que este post haya nacido. Como un ser apasionado por el mundo de las emociones y de la psicología, no puedo dejar pasar la oportunidad de escribir mis impresiones sobre esta película y, claro, una que otra interpretación interesante que, a pesar de ser mi mera opinión basada en mi modelo de mundo, la pongo a tu servicio en caso de que te pueda ser de utilidad, como ya ha sido en varios de mis procesos de coaching y psicoterapia. Estoy seguro además, que no será el único artículo de este estilo escrito sobre la película.

La película a la que me refiero es la más reciente producción de Pixar Animation Studios en asocio con Walt Disney que en inglés es titulada como INSIDE OUT, en latinoamérica como INTENSAMENTE y en España como DEL-REVÉS. Que narra la historia de Riley una niña de 11 años (preadolescente) que se enfrenta a un cambio significativo en su vida, ya que su familia decide mudarse de Minnesota a San Francisco, lo que implica que Riley deje atrás a su mejor amiga, sus pasatiempos, su escuela y su cotidianidad en la antigua ciudad y se enfrente al cambio y la adaptación. En su mente habitan 5 personajes principales: Alegría, Tristeza, Ira, Desagrado y Temor. Quienes a medida que avanza la película van ejerciendo ciertas influencias en el comportamiento y emociones de Riley.

ATENCIÓN, A PARTIR DE ESTE MOMENTO EMPIEZA UNA ZONA DE SPOILERS. SI NO HAS VISTO LA CINTA, PUEDES ENCONTRARTE CON MUCHA INFORMACIÓN QUE SERÁ REVELADA. ¡TU DECIDES! 

En primer lugar, me gustaría empezar por el nombre de la película. Creo que las traducciones son afortunadas, aunque pueden sesgar nuestra experiencia. Por ejemplo, para los espectadores españoles, Del-Revés, nos puede dar una impresión diferente a la de una INTENSA-MENTE. En portugués, por ejemplo, el título se traduce al español como Mente-Divertida y en francés el título traduce algo así como Viceversa. Lo que me plantea una primera pregunta y es ¿realmente qué significa Inside Out?

La expresión Inside Out puede entenderse de dos formas: una de ellas es cuando tomas una camiseta y la volteas, quiere decir que la volteas de revés, y ves su otra cara, lo cual me parece interesante en términos de interpretación de la película, es como si el título nos invitara a mirar la cara interna de nuestra mente. Hay una segunda interpretación del idiom Inside Out y es el que está relacionado con un alto conocimiento de algo, es el equivalente al español de cuando decimos: “Raúl conoce esta ciudad al derecho y al revés”.

Personalmente me siento más cercano a esa traducción. Mi sensación personal con la película fue un intento de conocer nuestra mente al derecho y al revés. Claro, esto no es del todo posible, sin embargo considero que es un excelente comienzo y que se puede explotar mucho más esta metáfora sobre los “personajes de nuestra mente”. Tengo la expectativa de que sigan con la historia de Riley y su adolescencia.

Ahora bien, la película ofrece una infinidad de metáforas altamente poderosas en torno a nuestra vida emocional, a la relación entre las emociones y la memoria, los sueños y muchos otros temas alternos que pueden ir apareciendo dependiendo de los ojos del espectador. Quiero con este post, plasmar aquellos elementos que causaron una gran impresión en mi y que considero serán importantes para incluir en nuestro repertorio de creencias sobre nuestra propia psicología. 

LA UTILIDAD DE LAS EMOCIONES Y SUS EXPRESIONES CORPORALES. 

En el pasado, en los diálogos sobre las emociones, habíamos tocado este tema. Aunque creo que la película, nos muestra con gran claridad la función que tienen nuestras emociones plasmadas en estos personajes. A continuación las utilidades de las emociones y como fueron plasmadas en la película. Además de ello, me parece altamente poderoso que si observamos la corporalidad de cada uno de los personajes, podemos hacer consciencia de cómo nuestro cuerpo responde frente a cada emoción. Una herramienta que te pueda ayudar mucho para darte cuenta de qué emoción estás experimentando y, al mismo tiempo, ayudarte a cambiar de estado emocional.

Ira: La utilidad de la ira, en esencia es la defensa y el ataque. En la película, esto se muestra de una manera magistral, mostrándonos cómo Ira, reaccionaba cuando se enfrentaba a los ataques de otros o cuando las expectativas no eran acorde a lo planeado. En esencia, la ira nos acompaña cuando nos sentimos atacados y, por lo tanto, nos defendemos de ese ataque como es normal. Usualmente lo hacemos a través de la agresión, como cuando Ira quema la ventana en el momento en que se siente atacado. Muchas veces la ira nos motiva a la acción con el fin de lograr ese estado deseado que teníamos antes del ataque; razón por la que la Ira esa quien lidera el escape de Riley nuevamente hacia Minnesota. La expresión emocional de la ira está caracterizada por una mirada aguda, una voz gruesa y ronca, cuello ancho y hombros arriba, así como movimientos rígidos y poco fluidos. Literalmente una postura no verbal de ataque, preparado para la lucha cuerpo a cuerpo. 

Alegría: La alegría es una de las emociones más útiles en términos prácticos, pues nos mantiene en un estado de bienestar que potencia nuestras habilidades de comunicación, de acción, de aprendizaje y nos llena de recursos para actuar en el ambiente. La sombra de la película y como se muestra en ella, es que muchas veces, una sobredosis de euforia y felicidad puede callar nuestras demás emociones, rechazarlas y querer silenciarlas. En la película Alegría se caracterizó por evitar a toda costa de que Riley experimentara frustración y dolor, lo cual hizo que Tristeza estuviese totalmente aislada del grupo e incluso llegara a sentirse inútil. El lenguaje no verbal de alegría es de una mirada enfocada y tranquila, una sonrisa de oreja a oreja, movimientos fluidos y eficaces, tono de voz mediano y volumen alto de la misma. Un lenguaje no verbal de recursos y vínculo. 

Temor: La película claramente nos muestra como temor es un personaje bastante útil, quien tiene una gran misión: ¡Estar alerta! Ser precavido, calcular los riesgos y orientar la acción. Cuando temor subía la intensidad, se convertía en el rector de la conducta y muchas veces terminaba bloqueando la acción o provocando la huida. Creo que el momento cumbre donde se vio con más fuerza esto es cuando Riley, en una de las escenas finales de la película saluda a un chico quien al interior de su mente está dominado por la alerta de “atención, chica a la vista” y el exceso de temor bloqueó su respuesta y, literalmente, no dijo nada. (muchos de los que estamos en el camino de la seducción, nos encontramos identificados con esta escena). El lenguaje no verbal de temor es bastante llamativo: mirada con ojos bien abiertos, movimientos rápidos y cuidadosos, voz aguda. Una conducta corporal típica de los estados de alerta.  

Desagrado: En la película, desagrado se muestra como un personaje que cumple una misión: bloquear la entrada de lo desagradable y agradar. Sus momentos protagónicos de la película son cuando se le ofrecen ciertos alimentos poco agradables a Riley; el instante en que la niña entra a su nueva habitación y ve un panorama poco alentador, sin embargo colabora con Alegría en la decoración imaginaria de la habitación. Finalmente, otro momento protagónico de la película para desagrado, es el momento en que se concentra en adaptarse en el nuevo grupo social en la escuela. Personalmente, interpreto al desagrado como una variación del temor, que tiene como función generar alerta y protección de aquellos elementos que amenazan con proporcionar malestar emocional. La expresión corporal de desagrado se caracteriza por una mirada evasiva, un gesto en la boca torcido como de no querer recibir, movimientos poco fluidos y con los brazos más pegados al cuerpo. Un lenguaje no verbal cerrado, caracterizado por el bloqueo de la entrada de información de afuera. 

Tristeza: Personalmente cuando aprendí que la función principal de nuestra tristeza es la reflexión y la generación de análisis de las situaciones, sentí un gran alivio y me ayudo mucho a superar varios de mis propios problemas emocionales y relacionales. Hacer consciencia de la utilidad de la tristeza, en esencia, es una de las líneas principales de la película y una de las grandes enseñanzas de la misma. Todas nuestras emociones son altamente útiles y, por ello mismo, cuando las relegamos, las callamos o las enterramos, el caos empieza aparecer en nuestra vida. Considero que uno de los subtextos de esta película es una crítica al temor que tenemos hoy en día a frustrarnos y la gran enseñanza es que la frustración genera aprendizajes, nuevas vías de comunicación y expresión, además de una conexión fuerte con los contenidos presentes en nuestro funcionamiento cerebral y cognitivo. La tristeza tiene una voz de tono grave, de volumen bajo, movimientos lentos y poco energéticos, poca disposición para la acción, sin embargo con mucho diálogo y referencias analíticas a las situaciones. Considero que fue un excelente toque que el personaje tuviese gafas, pues nos invita a ver y analizar detenidamente. 

El equilibrio emocional, como vemos en la película, no consiste en que todo el tiempo estemos en un estado de Alegría poderoso que rebasa todas nuestras experiencias y todos nuestros sentidos. El equilibrio emocional proviene del diálogo entre las emociones, la interacción entre ellas, entendiendo que cada una de ellas cumple funciones específicas y que tiene sus espacios sanos de expresión.

El mejor ejemplo de lo anterior es la escena de la discusión familiar en casa. La mayoría de las personas hemos interpretado que quien manda en la cabeza de mamá es la tristeza y que el líder en la cabeza de papá es Ira. Mientras que Riley, quien siempre había estado liderada por la felicidad (como es usual en la primera infancia y la edad escolar, edad en la que se encuentra ella), al encontrarse en un momento de crisis se desconecta de esa emoción líder (Alegría) y de aquella que no se da permiso de sentir (tristeza). En la crisis, como suele pasar, estamos dominados por la ira, el desagrado y el miedo. Esta escena deja claridad, creo yo, que no es que la emoción principal en la mamá de Riley sea la tristeza todo el tiempo, sino que, en ese instante, quizá si lo fue, pues era la emoción más útil en el diálogo, de otro lado, papá se conectó con su ira de no saber manejar la situación y “puso las cosas en orden”.

LOS PENSAMIENTOS NÚCLEO E ISLAS DE PERSONALIDAD. LA RELACIÓN ENTRE LA MEMORIA Y LA EMOCIÓN. 

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Uno de los elementos fundamentales de la historia es la existencia de las “islas de personalidad”, cada una de ellas creadas en la mente a partir de un recuerdo específico de la historia de Riley, estas memorias se convertían en un “pensamiento núcleo”, cada uno de esos pensamientos sustenta la supervivencia de cada isla. En el caso de Riley, las islas eran: Familia, Amistad, Hockey y Bobadas. Cada una con una memoria correspondiente a la que le debía su origen.

Mi interpretación de esta metáfora es que cada uno de nosotros tiene memorias y emociones nucleares que van creando nuestra identidad y que la película tiene una hermosa intención de mostrarnos en la parte inicial que debemos hacer un esfuerzo poderoso por mantener vivas nuestras islas, tal cual son. Precisamente esa era la misión de Alegría en el momento en que los pensamientos núcleos se desconectan del “centro de control” y la alegría y la tristeza se quedan fuera del mismo, perdidas en la memoria a largo plazo. A medida que avanza la película las islas se derrumban una tras otra. Esto me hizo recordar a mis consultantes y y hacer consciencia de que en la CRISIS nuestros pensamientos, emociones y creencias núcleo se sacuden, se debilitan o se destruyen. Al mismo tiempo pensé en cómo nuestras emociones, en esencia están sustentadas en nuestras experiencias pasadas, generando que valoremos las nuevas experiencias teniendo como base nuestros “pensamientos centrales”. Para mí, Islas de Personalidad = Creencias.

La magia de la película se hace aún más fuerte en mi experiencia al verla cuando concluyo y aprendo que LOS MOMENTOS DE CRISIS SON GRANDES OPORTUNIDADES PARA REESCRIBIR NUESTRAS CREENCIAS. Las islas se destruyeron porque el momento de crisis las pone a prueba. Al ver que los recursos de las islas no son suficientes para hacer frente a la situación crítica, generan un desastre en el centro de control, y sólo el trabajo en equipo y el equilibrio logrado por las emociones en el centro de control hizo posible la reinvención de islas aún más llenas de recursos, más poderosas y más sólidas; así como más nutridas emocionalmente con los diferentes colores aportados por cada uno de los integrantes del centro de control. 

En conclusión, esta es una historia de REINVENCIÓN CONSTANTE nuestras experiencias vitales, especialmente aquellas altamente exigentes, como la crisis, son oportunidades de transformación y obtención de nuevos y más poderosos recursos. 

¿QUIERE DECIR QUE ESTAMOS SIENDO DOMINADOS POR NUESTRAS EMOCIONES CONSTANTEMENTE?

Cuando salimos de la película, una primera sensación que puede quedar en nosotros es que somos víctimas de lo que nuestras emociones hacen con nosotros. Sin embargo, al observar detenidamente puedes notar, o al menos eso me pasó a mí, que las conductas de Riley no son la traducción de lo que pasa dentro de su cabeza, sino que es una interacción constante entre lo que está pasando en el exterior y cómo sus pensamientos núcleo (islas) valoran la situación y hacen que las emociones reaccionen. Literalmente, las situaciones del afuera provocan que nuestras emociones “aprieten ciertos botones”.

En la vida cotidiana solemos decir con frecuencia que estamos dominados por las emociones. Sin embargo, como sucedió con Riley, hacer consciencia de las emociones y la utilidad de las mismas, logró un equilibrio emocional y un bienestar. Creo que todo lo que pasa en el centro de control está determinado por los niveles de conciencia de las emociones que hacía Riley. Por ello, creo que un poderoso aprendizaje es el de hacer participes a todas nuestras emociones con sus diferentes utilidades, en el centro de control y que la crisis no esté dominada únicamente por la ira, el miedo y el desagrado.

Podría seguir hablando de muchos más aprendizajes de la película y explicaciones que desde la psicología podemos ofrecer a la metáfora. Sin embargo, quería simplemente ofrecer mis aprendizajes más inmediatos.

¿Qué aprendizajes te generó la película? ¿Qué decides luego de verla? ¿Qué preguntas poderosas aparecieron en tu mente gracias a esta hermosa metáfora?.

Nos vemos pronto… gracias por pasar por acá. ¡Comparte si te parece valioso!

Hancock y Mary: La metáfora de las relaciones destructivas.

Hancock

 

Como gran aficionado a todo el contenido relacionado con los personajes salidos de las páginas de las cómics, también disfruto mucho de las adaptaciones al cine que se hacen de las mismas. Hace un tiempo, no mucho, elegí creer que toda historia tiene el poder de generar reflexión, conocimiento, insights y transformación. Algo que me gusta mucho de las metáforas es que se relacionan con nosotros desde nuestro propio modelo de mundo, no hay directividad, no hay sugestión de la metáfora para que hagamos reflexiones que no están relacionadas con nuestra esencia. ¡Y eso me encanta!

Hay una película hacia la cual guardo especial cariño: Hancock, la adaptación al cine del cómic de Hancock, un personaje que se caracteriza por ser un héroe poco convencional, pues tiene problemas de manejo de su ira, su fuerza y una gran adicción al alcohol. El cariño hacia esta película radica en que tiene varias metáforas interesantes sobre el tema de la inteligencia emocional y, además es protagonizada por Will Smith, quien es uno de mis modelos a seguir.

Cuando nos enfrentamos a una historia, nuestros interés, gustos y creencias se relacionan con ella y empezamos a encontrar sentidos y significados relevantes para nuestra vida. En mi caso, al tener un gran interés sobre el tema de las relaciones humanas, me llamó la atención el énfasis en las relaciones interpersonales que al inicio de la película se hace a través del personaje de Ray, un relacionista público quien se convierte en coach de Hancock para construir una marca de un héroe más amable, empático y cercano a las personas y sus “equipos de trabajo” como los policías, bomberos, entre otros. El poder de las relaciones interpersonales se convirtió en otro de los grandes súperpoderes de Hancock.

Quizá estás pensando que la metáfora no es tan escondida, que ese es precisamente el argumento de la película y que eso no tiene nada de extraño, que no tenemos que ser expertos en relaciones o apasionados para darnos cuenta de ellos. Y tienes razón, la película nos deja claro que las relaciones interpersonales pueden ser incluso más relevantes y poderosas que las habilidades sobre humanas en el camino del héroe y lo hace de una manera bastante claro.

Hay otro interesante elemento de la película, las atracciones autodestructivas. Esas relaciones que creemos que están destinadas a mantener a como de lugar, esa persona que queremos que esté a nuestro lado todo el tiempo y que nos sentimos como si la vida nos llevara a él o ella casi que por magia. En la película, Hancock, luego de no tener recuerdo de lo que había pasado con su vida antes de un accidente que tuvo hace 80 años, se encuentra con una persona que tiene sus mismos poderes. Curiosamente esta persona resulta ser Mary, la esposa de Ray, quien al mismo tiempo fue la pareja de Hancock por siglos. El destino siempre los juntaba de nuevo, sin embargo, cada vez que se encontraban, al poco tiempo, Hancock y Mary empezaban a perder sus poderes y volverse vulnerables. Sus relación, en realidad, era una relación tóxica, que los debilitaba a ambos poniéndolos en verdadero peligro de muerte. En una de las escenas finales de la película, Mary y Hancock de encuentran heridos y la única forma en que pueden sanar es alejándose el uno del otro. Así que Hancock se retira y a medida que se aleja de Mary sus poderes van regresando, logrando hacer saltos cada vez más grandes y, al final, realmente puede volar tranquilamente.

¿Qué relaciones te están robando tus súper poderes?

¿Qué aprendes?

¿Qué decides?

Te invito a que pienses en estas preguntas y a que compartas este post.

Nos leemos.