Ignorancia como herramienta de empatía y algunas reflexiones sobre la naturalidad en la seducción.

Seguramente te has encontrado en la siguiente situación en algún momento: cuando estás interactuando con un grupo en el que te acaban de presentar, sientes que no encajas, que no perteneces a esa situación, miras el reloj insistentemente con el fin de saber cuándo es un momento prudente para salir corriendo de ahí o simplemente tu lenguaje no verbal se cierra totalmente proyectando una imagen de timidez o de indiferencia, haciéndote pasar por odioso.

He vivido ese estado en repetidas ocasiones, aún me pasa en algunas oportunidades; siento que no encajo y que estoy a sólo una palabra, un gesto, un movimiento de mi cuerpo para hacer un gran ridículo (incluso he hecho algunos).

Creo haber descubierto una forma al hacer un examen introspectivo de mi pasado y, al mismo tiempo, también lo he descubierto en mis interacciones con mis clientes de Coaching y WebCoaching. Lo delicioso del Coaching es que no sólo le proporciona crecimiento a mis clientes sino que a mí también me genera aprendizajes y descubrimientos valiosos como este: UNO de los focos de la ansiedad en la capacidad para integrarnos a los grupos es, básicamente, que muchas veces nos sentimos mal por no tener conocimiento sobre el tema de conversación que el nuevo grupo está llevando a cabo.

Esa es una de las afirmaciones más frecuentes que hacen mis clientes y que yo también usaba en ocasiones para enfrentarme a un nuevo grupo es: Prefiero no estar ahí con ellos, porque no sé de qué hablar con ellos, porque no los conozco.

Pues bien, no conocer es la razón misma que debe motivar el conocer. Cuándo no sabes sobre seducción, sientes la necesidad de aprender sobre seducción; cuándo no sabes nada sobre el grupo, la ignorancia sobre el mismo es la herramienta para entrar en la conversación.

Seguramente te estarás preguntando a esta altura del post: “¿Pero cómo es posible que la ignorancia sea algo útil o algo positivo en tal situación?”. Bueno, contestaré desde mi propia experiencia.

Cómo ustedes saben soy psicólogo y filósofo, dos profesiones que tienen como característica la particular tendencia a explicar todo, a tener una opinión o una respuesta a todo. Mi entrenamiento mental en estas dos carreras, me generó un hábito desagradable en mis conversaciones y en mis interacciones con los grupos: una necesidad constante de dar una respuesta a todo y a no demostrar que era ignorante al respecto de algo, de lo que fuera, así fuese el tema más superficial (aunque no creo en que lo superficial exista en términos de la psicología humana), siempre quería tener algo “inteligente” que decir; era una necesidad impresionante de demostrar que sí sabía y de ocultar mi ignorancia frente a lo que se hablaba.

Este desagradable hábito, y además sobre estimado en nuestra cultura, generaba dos consecuencias (las cuales veo constantemente en mis clientes que han sobre estimado el estar altamente informados):

Proyección de una personalidad antipática: Descubrí que la gente evitaba tener conversaciones conmigo ya que siempre terminaba monopolizando la conversación con mis apuntes, datos curiosos y comentarios “inteligentes” frente a los temas que estaban sobre la mesa. ¡Me convertí en un pedante sabelotodo! Aunque no siempre sabía y cuándo no sabía sobre el tema, me callaba y me enroscaba en mi mismo, literalmente: cruzaba los brazos, me ponía serio, miraba el reloj, miraba para otros lados del sitio o recinto en el que me encontraba a ver si encontraba algo interesante, algo que yo pudiese dominar. La percepción del grupo era que yo era un antipático disfrazado de tímido.

Ansiedad generalizada. Ya sabiendo que la gente me veía como a un antipático y pedante sabelotodo que no lo sabía todo, lo que siguió una inseguridad bastante grande en la que empecé a sentir que me quedaba solo, nadie quería hablar conmigo, nadie me quería dirigir la palabra e, incluso, dejaron de invitarme a las reuniones porque sentían que yo la iba pasar mal o porque le amargaría el rato a mis amigos. Empecé a tener esta sensación en todas partes, incluso en aquellas situaciones en las que esa dinámica era aceptada. Conclusión: me empecé aislar. Y empezó a generar una conducta de que si no conocía totalmente una situación social, la que fuese, no me incluiría en ella.

Estas dos consecuencias son muy frecuentes y, además, generan siempre esa dificultad en las relaciones con los grupos y también con las demás personas. Quiero decir en este instante que lo que voy a enseñarte hoy, no sólo es aplicable para los grupos, también para las conversaciones uno a uno, incluso tiene una aplicabilidad muy grande en los negocios y la educación.

La vía para evitar estas dos consecuencias, es aprovechar nuestra ignorancia cuando no sabemos de un tema. Te lo explicaré con un ejercicio. Querido lector@, este ejercicio te enseñará cómo aprovechar tu posición de ignorancia en una situación en la que no conoces un tema o, simplemente lo dominas muy poco. Gracias a esta nueva actitud de asombro y fascinación empezarás a vivir realmente todas tus conversaciones. Esa es mi promesa, esa es mi intención el día de hoy.

Es un ejercicio muy simple, empiézalo con las conversaciones que tienes a diario, con tus amigos, con tus familiares, con todo el mundo. La sencillez de este ejercicio es tan clara que es posible que te sientas bastante tentado a no hacerlo y podrás decirte a si mismo que no sirve, por eso el reto de hoy aceptarás es simplemente aplicarlo y evaluar cómo cambian tus conversaciones que, serán más largas, más interesantes y más empáticas.

Cuando estés hablando con cualquier persona y detectes algo que no sabes o que no dominas, usa la siguiente frase: “¿Sabes? yo de ese tema no tengo ni la menor idea y siempre he querido conocer un poco”. Esto tiene dos efectos en extremo interesante: primero, la persona se sentirá escuchada y estará en una posición de poder aventajada en la conversación, lo cual le genera un clima emocional interesante y un rol bastante activo en la conversación. Segundo, tú estarás en una actitud de escucha que hará sentir al otro doblemente bien. ¡A todos nos encanta sentirnos escuchados!

Recuerda la frase:

“¿Sabes? yo de ese tema no tengo ni la menor idea y siempre he querido conocer un poco”.

Puedes intentar variaciones como:

“Oye, eso que me cuentas está interesante, cuéntame un poco más”
“¿Cómo es que ustedes dos se conocen? (Grupos)”
“¿Y tú, cómo es que terminaste en esta reunión, también eres un colado como yo? (Grupos)”

Hay muchas formas de hacerlo. La clave de este ejercicio o estrategia es volverlo un hábito dentro de los ámbitos que ya manejas. Incluso puedes aplicarla en las salas de chats de grupos o en tus conversaciones online. A medida que lo usas en las situaciones en las que tienes confianza y no sientes ansiedad social o cosas por el estilo, lo empezarás a incluir al interior de tus repertorios naturales.

Acá cabe una interesante reflexión. Siempre que le cuento esto a mis clientes, ellos, bien ilustrados en métodos como el de Mystery en el que inauguraron el mito que tienes que usar frases atípicas y extravagantes para poder generar una impresión interesante y sobresalir, me dicen: “pero ¿esas no son frases que todo el mundo dice, no son acaso aburridas?” a los que yo respondo siempre: “no importa, la gente no se espanta frente a lo típico y lo normal, te estás integrando al grupo, estás conociendo a la gente y se vale hacer preguntas típicas y normales, no corres el riesgo de generar resistencias en personas, ya que no todo el mundo responde bien a esas frases como “¿de qué sabor te gustan las almohadas?”. Lo típico no funciona cuando le tememos y sale de nuestras bocas con una voz de idiotas, en cambio, manifestado con genuino interés de saber lo que pasa, de aprender quizá o de conocer a la otra persona, lo típico entra como una conversación normal, como una conversación entre dos o varias personas de manera natural.

Otra reflexión. No sé de donde viene la idea de que la seducción tiene una alta aplicabilidad en los ámbitos sociales externos y extraños a uno mismo. En realidad, la mejor forma, desde mi punto de vista, de adquirir naturalidad en la seducción es empezar a mejorar las interacciones que ya manejas. Imagina lo siguiente, estás en tu sitio de trabajo aplicando esta nueva actitud de ignorancia persuasiva, y todas tus conversaciones empiezan a ser interesantes, empiezas a ser un buen conversador y tu círculo social, por a poco, empezará a ampliarse. ¡Es un hecho!

Para finalizar, esta es sólo una de las muchas estrategias que hay al interior de las conversaciones, sin embargo, es bastante útil. Más adelante exploraremos otras estrategias y hábitos de la conversación que te llevarán a ser un seductor natural.

Así es, se puede llegar a la naturalidad en la seducción, aquellos que son considerados como “seductores naturales” simplemente aprendieron todo esto de manera inconsciente, pero lo aprendieron; así mismo, cuando insertas comportamientos en tu cotidianidad a manera de hábitos, te volverás también, poco a poco, un seductor natural.

Y recuerda: SI ESTÁS COMPROMETIDO O COMPROMETIDA CON TU CRECIMIENTO PERSONAL, CUENTAS CONMIGO.

¿Qué es un Héroe de la Seducción?

Esta es una excelente pregunta para el primer post de este año y para explicar cómo será el trabajo de Dr. Phyloel en el 2010. Pero primero, me gustaría comentar el comentario de “anónimo” (quien quiera que seas que escondes tu identidad para decir “palabras fuertes”) perdona que corrija la ortografía querido anónimo:

“¿Qué pasa Doc? ¡Dejó de publicar! Cuando parecía que iba a ser algo diario, ¡Abandona nuevamente! Así perderá a sus seguidores siempre”.

Bueno, responderé lentamente:

Querido anónimo, me preguntas qué pasa, yo te respondo: no pasa nada, simplemente me he tomado unas vacaciones, como casi todos en ésta época. Claramente ¡No he dejado de publicar!, luego entonces, tampoco he abandonado. Con respecto a los seguidores, qué te puedo decir, prefiero tener lectores analíticos y críticos que tener seguidores, la mayoría de las veces, los seguidores son ciegos y no se preguntan. Como tú, querido anónimo, eres un lector, no un seguidor, los lectores preguntan, indagan, manifiestan. Lástima que no sé tu nombre lector.

Ya habiendo respondido la pregunta de nuestro querido anónimo, que quizá tenía la misma duda que muchos, adentrémonos a la pregunta del título: ¿Qué es un héroe de la seducción?

Hace unos días, antes de salir a mis vacaciones, me encontré un post bastante curioso en el blog de Mario Luna. Varios de ustedes lo conocen. Para lo que no lo conocen, es un maestro de la seducción español, sinceramente no he leído su trabajo con detenimiento, sólo algunas cosas; pero lo que sí he leído, es su post llamado SÚPER HÉROES DE LA SEDUCCIÓN. Cuando vi el post, no sabía si sentirme halagado u ofendido. Quizá halagado por usar las palabras héroes de la seducción, las cuales, poco a poco han venido tomando fuerza en este mundo de la seducción y, sobre todo el del crecimiento personal.

Sin embargo, la ofensa vendría siendo la definición que el dio acerca de lo que es un Súper Héroe de la Seducción. Antes de hacer cualquier comentario, les invito a que lean el post y vuelvan para escuchar mis impresiones sobre esta “joya” que me encontré. Leer el post.

Bienvenidos de vuelta… ¿Qué opinan?

Bueno, yo tengo varias opiniones al respecto, y para eso, me voy a volver a la definición que di en alguna oportunidad de lo que significa un Héroe de la Seducción y lo afinaré, teniendo en cuenta que dicha definición (publicada hace poco en los flashbacks) fue del año 2007 y este año, afinaré según considere, basado en la experiencia del coaching, los talleres y el consultorio.

La definición que ofrecí en ese entonces, por primera vez el 13 de mayo de 2007, y luego expuesta en los flashbacks fue:

El Héroe seductor es una sumatoria de buena actitud, habilidades sociales refinadas, sensibilidad hacia la vida y las personas, tiene buenas relaciones interpersonales, se acomoda a las situaciones en las que participa, maneja sus emociones adecuadamente, tiene una autoimagen positiva y se preocupa por su presentación personal.

Ahora bien, Mario Luna propone que un Súper Héroe de la Seducción es alguien que te enseñará a follar más. Bueno, si lees este blog esperando aprender a follar más, no lo lograrás acá, follar más no es un indicador de un Verdadero Héroe de la Seducción. Revisemos mi definición y afinémosla:

1. Buena Actitud: la buena actitud es clave para poder enfrentarte a situaciones sociales, un seductor sin buena actitud, teme a las interacciones sociales, teme a las retroalimentaciones que tiene por delante; en cambio, la buena actitud permite que el lenguaje no verbal sea naturalmente tranquilo, que las situaciones poco agradables puedan ser manejadas con mayor solvencia y que no exista una crisis por situaciones pequeñas. Puedes revisar el post de “autoactitud” para entenderlo un poco más.

2. Habilidades sociales refinadas: (HSR) las habilidades sociales refinadas son la capacidad para relacionarse en sociedad de manera normal y adaptarse. No necesariamente tiene que ser una persona supremamente carismática o extrovertida, sino saber hacer uso de sus recursos sociales para lograr lo que quiera. Por ejemplo, mi personalidad es, en esencia, introvertida, pero sé hacer uso mis habilidades para poder desenvolverme en sociedad con otras personas (no sólo las del sexo opuesto). Algunas habilidades sociales básicas que siendo refinadas pueden ser muy poderosas son: saludar (¡así es, así de sencillo!), integrarse a un grupo, mantener una conversación, pedir ayuda… entre otras.
3. Sensibilidad hacia la vida y las personas. ¿Qué tanto le pueden importar las personas alguien que afirma que un Súper Héroe de la Seducción sólo de debe preocupar por follar? Bueno, ustedes contestarán esa pregunta. No es que te conviertas en una persona caritativa, pero sí que seas observador con la gente, que te fijes en los detalles y tengas una visión ética de no pasar por encima de los demás. Alguien que no se preocupa por ello, no es seductor, así de sencillo; piénsalo un momento… cuando conoces a alguien poco ético, prefieres no meterte con esa persona.
4. Tiene buenas relaciones interpersonales. He conocido personas que se han llamar seductoras o seductores y he notado que no tienen relaciones interpersonales buenas: pelean con sus padres, no pueden tener una relación estable, sus amigos lo tienen en la lista de los “perros” o los “inaptos para comprometerse”, etc. Te contaré algo que pasa mucho en el consultorio: el 90% de las personas que me consultan, tienen problemas con sus relaciones interpersonales, sobre todo, en términos familiares, a medida que ahondamos en ese proceso y trabajamos en el mejoramiento de esas relaciones, empiezan a mostrarse una cantidad de avances en las relaciones interpersonales fuera de la familia y claro, eso incluye al sexo opuesto. Sin relaciones interpersonales adecuadas, no es posible ser un Héroe de la Seducción. Estas relaciones interpersonales son con hombres y mujeres indistintamente. ¿Será que Mario Luna está pidiendo que follemos con hombres y mujeres indistintamente? Hum…
5. Se acomoda a las situaciones en las que participa. Es verdad que no debemos asumir personalidades contrarias a las nuestras, pero si se participa a voluntad en una situación, tenemos que adaptarnos a ella y, cuando no es a voluntad, es necesario entrenarnos lo suficiente para desenvolvernos en cualquier situación que se presente. La seducción tiene como fin último encontrar pareja estable y, en la situación de las parejas estables, pueden presentarse infinidad de momentos que exigirán la presencia de un verdadero héroe se la seducción. Follar no te sacará de un problema de finanzas en tu hogar o un problema con tus demás familiares, etc.
6. Maneja sus emociones adecuadamente. Inteligencia Emocional: ¡esa es una de las grandes claves de un Verdadero Héroe de la Seducción! Hace poco, en los talleres que realicé al finalizar el 2009, una mujer me decía: “para mi es clave que un hombre sea medido con sus emociones, ni que se ponga bravo por bobadas, ni tampoco que no reaccione para nada, es decir, que sepa manejar sus emociones de manera adecuada, sin excesos”. ¿Será que follar indiscriminadamente con las personas del sexo opuesto hará que manejemos mejor nuestras emociones? Según mi experiencia en el consultorio: ¡Es al contrario!
7. Tiene una autoimagen positiva y se preocupa por su presentación personal. Hombres que han tenido relaciones con más de 50 mujeres en pocos años, han llegado a mi consultorio con su autoimagen destruida, totalmente destruida: queriendo que los demás se den cuenta que él es mucho más que un hombre que le gusta tener relaciones sexuales y nada más. Una sexualidad desordenada es sinónimo de “no compromiso”, si se sigue por el camino del seductor al estilo Mario Luna, terminarás en la calle haciendo aproximaciones con un éxito increíble, incluso más que leyendo este blog y siguiendo las recomendaciones que hacemos acá; pero seguramente, y te lo garantizo, terminarás solo.

El crecimiento personal es el verdadero sentido de la seducción, no hay otro camino, si no creces, no atraes. Ahora bien, recuerdo muy bien que, cuando empecé Proyecto Héroes, definía al héroe como aquel que tenía habilidades especiales y las usaba de manera adecuada para ayudarse así mismo y a los demás; en cambio, el villano, es aquel que teniendo las mismas habilidades especiales pero en contravía, usándolas para lo que no son.

Como siempre, es un placer volver, luego de un merecido mes de vacaciones, a hacer lo que más me gusta hacer: llevar crecimiento personal a los demás.

Recuerda: sí estás comprometido con su crecimiento personal ¡Cuentas Conmigo!

Ansiedad y Técnicas de Seducción.

¡Hola Queridos Héroes de la Seducción!

Cada vez que mis pacientes y mis clientes me preguntan sobre el manejo de las emociones me hablan de emociones negativas como la tristeza, la ira y, claro, la ansiedad. El día de hoy traigo un tema sobre manejo de esa emoción específica: La Ansiedad.

Te preguntarás porqué repentinamente estoy hablando de la ansiedad y el control de la misma y por qué el título de este post está relacionado con las tan afamadas técnicas de seducción. Pues bien, esto es porque varios de mis clientes llegan a mí con un monto bastante grande de ansiedad en sus mentes como producto de una sobredosis de información acerca de técnicas y estrategias para aproximarse a las mujeres y se sienten presionados acerca de los resultados. Esto tiene como resultado que si intentan aplicar técnicas encaminadas a que la persona sea divertida, terminan viéndose ridículos, o que si la técnica quiere proyectar seguridad en sí mismo, resulta proyectado fingimiento… El objetivo de este post es que entiendas el objetivo real de las técnicas y elimines la ansiedad de la ecuación al momento de aplicarlas.

Te preguntarás también, ¿Cómo controlar la ansiedad en estos casos? Hay una frase que ha pasado por una gran cantidad de mentes, páginas y conferencias y es: no puedes controlar lo que no conoces, así las cosas, cuando tienes información tienes poder y control. Así que, lo primero que tenemos que entender es qué es la ansiedad y cuál es su utilidad.

La ansiedad es, básicamente, y hablando en términos no patológicos, un estado emocional normal que se experimenta en situaciones en las que el sujeto se siente amenazado por un peligro externo o interno. Es un sentimiento de aprehensión persistente. La función psicológica de la ansiedad es la de alertar todos los sentidos para encontrar la causa y el camino del miedo o aprehensión. Así las cosas, es importante que aprendas a usarla a tu favor.

Una vez que sabes con qué estás trabajando, lo que tienes que hacer es saber cómo controlarla y eliminarla totalmente de la ecuación en el momento de la aplicación de las técnicas. Para ello, lo que tienes que hacer es instalar en ti una creencia que a mí me cambió la vida al momento de hacer las cosas que necesito hacer para lograr un resultado importante. Esta creencia tiene como objetivo concentrarse en la utilidad de la técnica de seducción que vayas a aplicar, sea cuál sea.

Desde el punto de vista de todo el trabajo que he realizado en mi experiencia clínica y de coaching, las técnicas no son para seducir, son para generar un aprendizaje en ti mismo. Así es, las técnicas no son para seducir, son para generar un aprendizaje en ti mismo. Pongamos un ejemplo: aplicación de negas. Nega es una técnica implementada por Mystery, Maestro de la Seducción anglosajona, que consiste en que uses frases que deterioren medianamente el valor de la persona a quién estás seduciendo: “esa falda que estás usando se la vi a tres personas esta mañana, aunque, se te ve muy bien”. El objetivo de esta técnica es que la persona sienta que tiene atención sobre ella, pero no de la forma en que la suele recibir, es decir, halagos, regalos, y otras cosas que suelen hacer los hombres por las mujeres; te da un halo de excepcionalidad (tienes que tener en cuenta que la mayoría de las técnicas de Mystery están diseñadas para atraer mujeres despampanantes y que están acostumbradas a recibir mucha atención masculina). Ahora bien, la aplicación constante de esta técnica tendrá como resultado en ti generación de autoconfianza y creatividad para generar un Nega. Si aplicas esta técnica (o cualquier otra) preocupado por el resultado que vas a tener en la persona sobre quién la aplicas, proyectarás mayor inseguridad, podrás incluso ofender a la chica y otra gran cantidad de desenlaces desastrosos.

La creencia que instalaré hoy en ti es la siguiente: concéntrate en la actividad y no en los resultados, los resultados llegarán por sí solos. Está creencia la aprendí en mi época como vendedor, pasaba bastante trabajo cuando visitaba a mis clientes enfocado en los resultados pues ¡yo quería que me compraran el producto que estaba ofreciendo! Pero muy pocas veces me enfoque en realizar la cantidad de visitas promedio que se necesitan para generar una venta. Mi ansiedad provenía de mi ignorancia acerca de la reacción de mis prospectos y me frustraba cuando las cosas no salían bien y esto generaba desmotivación y yo dejaba de realizar las visitas y claro las ventas no se generaban. Es decir, dejaba de aplicar la técnica.

¡Recuerda! Concéntrate en la actividad y no en los resultados. Concéntrate en realizar la actividad y no en cómo la otra persona va a responder y, con el tiempo, serás una persona creativa y excepcional en las conversaciones. Y más adelante, ¡No-necesitarás-más-la-técnica!

Existe otro camino para eliminar la ansiedad mucho más seguro y que personalmente prefiero que apliques. Es que, cuando identificas el objetivo de la técnica en tu personalidad, fortalezcas esos aspectos en ti para no necesitar la técnica propiamente dicha. En el caso de la técnica que nos ha servido como ejemplo yo te recomendaría que te preocuparas por ser divertido en TODAS tus conversaciones y que aprendas cómo ser más creativo. Aprende a conversar en lugar de aprender negas y así, no necesitarás los negas y eliminarás la ansiedad de tu sistema, pues ser buen conversador será algo implícito en ti.

Para terminar te recomiendo que complementes esta lectura con uno de mis post preferidos llamado Seducción y Crecimiento Personal.

Nos veremos pronto queridos Héroes.

¡En búsqueda del Héroe Interior!

Aprendiendo de los Rastros de las Relaciones Pasadas

Una de las preguntas más frecuentes acerca de las relaciones de pareja es lo que tiene que ver con las relaciones pasadas. ¿Qué hago con las relaciones pasadas? ¿Cómo puedo deshacerme de los malos recuerdos y aprovechar los buenos? ¿Por qué terminaron esas relaciones?

En el día de hoy, quiero explicar una forma muy sencilla por medio de la cual puede aprovecharse la experiencia de las relaciones pasadas, aprender de ellas y entender cosas de nuestra propia personalidad y pautas de relación; me refiero al examen de los rastros de las relaciones pasadas.

Raquel es una mujer que acaba de terminar una relación de poco más de dos años de duración. La relación terminó porque su ex pareja conoció a otra persona y decidió terminar. Estábamos trabajando en la sesión para elaborar el duelo que estaba conflictualizado, ya que Raquel llevaba más de seis meses sin poder dormir bien, llorando más de la cuenta, estaba perdiendo peso, etc. Cuando le estaba enseñando uno de los ejercicios empezamos a explorar los rastros de la esa relación y le pregunté por las cartas, regalos y detalles que las personas suelen guardar de sus relaciones pasadas y que ella tenía guardada de esa relación. Ella se sorprendió mucho al notar que, en dos años y medio que había estado con este sujeto, sólo había recibido un par de pequeños detalles: uno por su cumpleaños y otro por el día de amor y amistad. Ella no se había dado cuenta que él no era una persona detallista hasta que examinó ese rastro de esa relación. En ese momento entendió la razón por la que ella no se sentía querida, que él no estaba tan cerca como ella creía. Su expresión facial cambió; su semblante, como por arte de magia, mejoró muchísimo, pues entendió una de las razones por las que esa relación estaba condenada al fracaso: él era un hombre que no le dedicaba tiempo y afecto, mientras ella era eso lo que estaba esperando. Esta diferencia entre las dos personalidades que ellos no conocían, hizo que poco a poco el vínculo muriera.

Seguimos examinando los rastros de la relación a lo largo de la sesión y Raquel entendió que su relación se venía deteriorando desde hace tiempo. Esto le dio muchas pistas sobre sus errores y sobre los errores de su ex – pareja y ahora tiene más herramientas para seguir su vida emocional, solo que ahora está cargada de aprendizajes al respecto.

Este caso, y muchos otros que me he encontrado, me han enseñado que cada relación que has tenido a lo largo de tu vida (tanto buena como mala, de pareja o no) tiene algo que enseñarte sobre ti y la forma en que generas vínculos.

Seguramente al leer esto te preguntas cómo examinar los rastros de las relaciones pasadas. Sigue estos pasos:

Busca primero todos los recuerdos físicos que existan de esa relación: regalos, cartas, correos electrónicos, fotos, etc. Trata de encontrar en esos recuerdos los indicios de cómo iba la relación en esos momentos.

Haz una lista de recuerdos emocionales (formas de ser, eventos, canciones, lo que se te ocurra). Para este ejercicio toma una hoja de papel, sepárala en dos lados. En el lado izquierdo escribe los recuerdos emocionales negativos, es decir, esas cosas de tu pareja anterior que quieres olvidar. En el lado derecho, escribe los recuerdos positivos que tienes de tu relación. En estos recuerdos también trata de encontrar esas cosas que daban indicios de cómo iba la relación.
El fin de esto es que identifiques en los rastros de la relación cómo era en realidad tu relación pasada. Verás cómo en tu próxima relación o en tu relación actual (si ya empezaste una nueva) empezarás a tener más claridad y detectarás a tiempo las cosas que pueden afectar tu relación, así como aquellas cosas que también te gustan y disfrutas de las relaciones de pareja.

Es un placer estar de vuelta. En esta segunda etapa de Héroes de la seducción, usaré más ejemplos de este estilo, traeré nuevos ejercicios y nuevas técnicas para ir mejorando nuestro campo de acción emocional.

Agradezco a aquellos que me han seguido leyendo a pesar de mi ausencia y a los lectores nuevos: bienvenidos HEROES DE LA SEDUCCIÓN.

¡Buscando el Héroe Interior!

Diseñando tu Pareja Ideal

Ilustración By Dr. Phyloel®

Hola queridos Héroes de la Seducción y Heroínas de la Seducción. Antes de empezar con el tema de hoy, quiero ofrecer disculpas por mi prolongada ausencia de más de un mes. Espero no haber perdido su interés y gracias a todos aquellos que escribieron manifestando su interés por mi regreso.

Bien, entremos en materia. El post de hoy es en extremo sencillo en su estructura, pero tremendamente gigante en su utilidad. Hoy hablaremos sobre la Pareja Ideal, aprenderás a diseñarla y a entender por qué en ocasiones traemos a nuestras vidas esas parejas que no queremos y que tienen esas cosas que no nos gustan y que no toleramos. Así es, he escuchado decir estas frases en mis sesiones de coaching: “¿bueno, lo que pasa es que no sé por qué atraigo a los celosos?” o “¿por qué siempre atraigo mujeres que no son divertidas?”

Cómo evitar estas frases es lo que quiero lograr hoy con un ejercicio que he venido notando que tiene buenos resultados en mi trabajo: Diseñar tu Pareja Ideal. ¡Lo sé! ¿Acaso existe una Pareja Ideal? Pues bien, si la hay, es ese tipo de persona con la que sueñas para tener a tu lado. ¿Si te esfuerzas por encontrar el trabajo que quieres y rechazas esas opciones que no se ajustan a lo que quieres, porque no haces lo mismo con tu vida sentimental? Cuando no has diseñado tu pareja ideal suele pasar que no tienes claro con quien inicias una relación y con quién no. ¡Así es! Encontrar pareja es un objetivo y cuando diseñas un objetivo, debes saber cómo quieres que sea esa persona. Los pasos para diseñar tu pareja son muy sencillos:

1. Escribe las características de la mujer u hombre ideal para ti. No te preocupes en sonar demasiado irreal, o exigente. ¡Pide lo que quieras, es tu pareja!

2. Organiza la lista de esas características de la más importante a la menos importante. Lo único que tienes que tener en cuenta al realizar el segundo paso es preguntarte ¿qué cosas le pueden faltar a las personas que conoces y qué otras no? Te voy a poner un ejemplo: Arturo puso en su ejercicio: “quiero que sea bonita físicamente, qué sea inteligente, algo liberal, que le guste mucho bailar, que cuide su salud y que tenga buen sentido del humor, entre otras cosas”. Le pregunté “¿Qué cosas pueden faltar y qué cosas no pueden faltar?” El me respondió que el sentido del humor y que cuide su salud son importantes, ya que el busca que una relación sea divertida y que su pareja debería tener hábitos que aumentaran las probabilidades de que le durara más tiempo.

3. ¿Cómo quieres que sea esa relación? Una vez que sabes qué tipo de persona deseas que sea tu pareja, será fácil intuir cómo esperas que sea la relación.

Estos tres pasos son muy sencillos y bien importantes. El segundo paso es el corazón de este ejercicio, dedícale el tiempo que sea necesario para que tengas claro que cosas son aquellas imprescindibles a la hora de escoger pareja. Recuerda, tu escoges tu pareja, no al contrario.

¡Un saludo Queridos Héroes, es un placer estar de vuelta!

El Verdadero Sentido del Cortejo (Sargueo) y del trabajo de Dr. Phyloel.

Queridos Héroes de la Seducción. La mayoría de los lectores de este blog están familiarizados con el término Sargueo o Saeguear. Para los que no están relacionados con él; éste es un término acuñado por uno de los maestros de la seducción anglosajona llamado Ross Jeffries. Este término está relacionado con la actividad conocida como Pick Up en inglés, ligue o levante en español (seguramente la riqueza latinoamericana nos dará muchos más sinónimos coloridos e interesantes).

Salir a ligar o de levante, es una actividad bastante antigua que responde a nuestros rastros genéticos como mamíferos; no es otra cosa que lo que técnicamente se llama CORTEJO. Acción por medio de la cual, esencialmente los mamíferos (aunque otros grupos de animales también), SELECCIONAN Y ATRAEN, especímenes del sexo opuesto para alcanzar intimidad. El ligue es un rito que se hace con el objetivo específico de la reproducción para garantizar la subsistencia de la especie. Reproducción y Supervivencia, los dos objetivos principales de la evolución y los dos motores del cortejo.

Ahora bien, como la mayoría de nosotros sabemos, el ser humano tiene la capacidad de sentir placer y eso hace que la actividad del cortejo le adhiera un objetivo más a la reproducción y la supervivencia: EL PLACER. Además de ello, resulta que el ser humano es, además, social, así que el placer se ramifica en: placer sexual, aprobación, reconocimiento, popularidad, capacidad para atraer atención de otros…etc.; la lista puede llegar mucho más lejos.

Estas ramificaciones han creado una interesante dinámica que tiene muchos matices: el cortejo intensivo. El pensamiento general es que para ser un verdadero seductor debes salir de ligue constantemente, en todas partes, en todos los lugares, aprovechar cada oportunidad que se te de para interactuar con una persona del sexo opuesto y lograr de ella un beso, sexo ocasional o medio para contactarla. Algunos (una gran mayoría) piensan que este es el único medio por el cual una persona alcanza un NIVEL MAXIMO en las artes de la seducción. Es en este punto del tema en el que la polémica arranca.

Mi punto de vista personal y profesional es que no existe una necesidad de que te vuelvas una máquina recolectora de teléfonos, un visitante acérrimo de las camas femeninas (o masculinas) o que llenes tu pared con una línea por cada persona con la que te has besado. El éxito en la seducción no debe ser medido por la cantidad de mujeres u hombres con que alcanzas a intimar sino en la calidad de las relaciones.

En las últimas semanas me han llegado consultas de hombres jóvenes (y no tan jóvenes) que me preguntan sobre cómo alcanzar una relación de pareja estable. Lo curioso de estos hombres jóvenes (y no tan jóvenes) es que, en su mayoría, son lectores asiduos de toda la literatura que existe en el mercado sobre estrategias de seducción y que refuerzan la idea de que el sargueo constante es la clave del éxito en el mundo de la seducción. Esta creencia los convirtió en verdaderas máquinas de cortejo, con gran capacidad de persuasión y creación de conexiones sexuales; sin embargo, esta dinámica creó una reputación inevitable: ESE HOMBRE NUNCA SE COMPROMETERÁ. Y es una persona que, con el tiempo, deja de ser tomada en serio. Esa es la razón por la cual llegan a mí preguntándome cómo hacer para conseguir pareja.

Es cierto que la práctica es uno de los pilares fundamentales del aprendizaje de cualquier cosa que estemos interesados mejorar. Sin embargo, en este caso, la practica constante tiene un efecto ético en las personas con las que interactuamos y un efecto psicológico en todo el sistema en el que nos relacionamos.

El punto clave de este post no es decirte que dejes de practicar, sino que enfoques realmente tus acercamientos y tus cortejos. ¿Para qué aprendes lo que estás aprendiendo? ¿Para qué aprendes a crear empatía, a manejar tu lenguaje no verbal, a controlar tus emociones? ¿Acaso para tener sexo todas las noches, para besar a una chica o un chico diferente cada fin de semana? ¿O acaso buscar mejorar tus relaciones intepersonales en todos los ámbitos de tu vida? ¿O quizá buscar relaciones estables de las cuales aprender y crecer como persona al mismo tiempo que la otra persona crece?

Las opciones son muchas, la idea es que las definas y tengas en cuenta el efecto de tus acciones en los demás, tu reputación debe ser creada en favor tuyo debes convertirte en una muy buena opción elegible y no en una opción más de un corto tiempo.

Por último, si quieres salir todas las noches a practicar las técnicas que aprendes y los conocimientos que adquieres, síguelo haciendo, pero mi punto de vista es que no es absolutamente necesario para llegar a maximizar tus relaciones interpersonales.

Un saludo Queridos Héroes y Heroínas de la Seducción.