Lecciones de Brasil 2014. ¿Te pasó por el frente o te dejó algo para la vida?

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“Si crees que todo cuanto haz escuchado no tiene contigo nada que ver,

estas amigo equivocado, párate a ver”

Mägo de Oz – Ancha es Castilla

Hace una semana que la cita mundialista terminó. Aquellos que amamos el fútbol disfrutamos de un mes de emociones, jugadas, goles, sorpresas y aprovechamos la oportunidad para pasar tiempo con ciertos amigos y familiares, disfrutando del espectáculo y tomándolo de excusa para volver a vernos y divertirnos un rato.

Desde que inicié este proyecto hace unos años, he tenido el hábito de registrar los aprendizajes que me dejan mis experiencias, por insignificantes que parezcan. Un encuentro con alguien nuevo, una caída en bicicleta, una película, un chiste, una taza de café que se riega, la risa de un niño, la imagen de un atardecer o un partido de fútbol; pueden ser el catalizador de un aprendizaje, una sensación, un pensamiento o, incluso, una decisión.

Hace cuatro años, también escribí sobre el mundial de Sudáfrica 2010, acerca de las razones por las cuales España se había coronado campeón del mundo.  Así que no me pude resistir a dejar de lado este mundial y reflexionar sobre todo lo que me mostró el mundial.

Con gran poder viene gran responsabilidad. 

En mi memoria no había sido testigo de un mundial con tantas figuras; los mejores futbolistas del mundo tuvieron la oportunidad de hacer de este mundial algo que generara verdadero impacto en sus carreras y, claro está, en las mentes de todos aquellos quienes los admiran por una u otra razón. Fui testigo de algunos que, conscientes de esta responsabilidad, llevaron este mundial con humildad, sencillez y dieron ejemplos de valores y formas de actuar y pensar dignas de modelar: James Rodriguez dio una verdadera muestra de amor por el fútbol, de humildad y de concentración total en el momento presente; David Luis, nos enseñó la fuerza que tiene respetar al rival y escoger bien sus acciones cuando miles de cámaras lo están enfocando, reconociendo el talento de James en la eliminación de Colombia frente a Brasil, así como también reconociendo el error y la falla en la derrota ante Alemania. Bastian Shweinsteiger, demostró que a pesar de que la rivalidad es fuerte e intensa en la cancha, todos somos seres humanos iguales a quienes hay que reconocer al final del partido, saludarles y reconfortarles luego del gran esfuerzo que significa un partido en un certamen de este estilo. Mascherano, defensa central de la selección de Argentina, demostró lo importante que es hacer tu mejor esfuerzo en la cancha y saber administrar los tiempos y las fuerzas. Así como conocer el momento preciso para decirle a su compañero, el arquero Sergio Romero, antes de los penalties frente a Holanda y decirle: “Hoy te conviertes en héroe”.

Otros en cambio, nos dan una lección de qué no hacer: Müller, no se hizo consciente de su estatus como personaje público y de admiración, al hacer declaraciones subidas de tono sobre los premios del Balón y el Botín de Oro, sin reconocer el trabajo de otros jugadores ni mostrar un espíritu deportivo limpio o respetable. El delantero Suárez de Uruguay, me dio una lección de auto-control y credibilidad, a mostrar que su control emocional dista de estar entrenado y que, aceptarlo le costó trabajo, hasta al punto de negar sus acciones de manera contundente, para luego retractarse.

El reto de la credibilidad. 

Así como en el caso de Suárez, Arjen Robben y Neymar Jr. fueron blanco de burlas, dudas, comentarios y polémicas, por la frecuencia en la que caían al piso sin ser tocados y fingían haber sido víctimas de las faltas. Esto me dejó dos lecciones: la primera es que hay muchos que están esperando de ti y si no generas credibilidad, no serás atractivo. Es importante que te enfoques en cuál es el mensaje que estamos proyectando constantemente.

Emoción y rendimiento físico. 

En varios de los encuentros, noté cómo el momento anímico de un equipo influenciaba fuertemente en el rendimiento físico, en la forma en que se movían y se enfrentaban frente al balón, así como los movimientos que llevan haciendo durante años gracias al entrenamiento, no se hacían de manera adecuado a razón de un estado emocional negativo. Por ejemplo, en el momento en que Brasil recibe los primeros goles en el histórico partido frente a la selección alemana, es evidente que el golpe emocional es tal que el rendimiento normal y fuerte de las estrellas del equipo local bajó de manera contundente y las jugadas, las estrategias y la técnica desaparecen casi que totalmente del terreno de juego.

¿Qué decir de la Selección Colombia? 

James

No puedo dejar este post sin hablar de la increíble actuación de la selección colombiana en este mundial. Después de 16 años de no estar en el certamen, la selección Colombia vuelve al mundial dejando a su paso infinidad de records en el fútbol nacional e internacional, sumando al mejor gol del mundial y al goleador del mundial al palmarés del fútbol colombiano.

Un argentino lideró este grupo haciendo énfasis en dos aspectos muy poderosos: el trabajo conjunto y la humildad del paso a paso. Dos elementos que, a mi juicio, son las dos lecciones más fuertes de la selección para este mundial.

El trabajo en equipo consiste en entender que cada una de las personas que te rodean en tu cotidianidad tiene un rol fundamental en la misma. Tus enemigos te apoyan en la construcción de aprendizajes, tus amigos te aconsejan o te acompañan, los desconocidos son potenciales recursos humanos para tu felicidad, etc. No eres mejor que nadie o peor que nadie, eres parte de un equipo en tu realidad y tienes que fijarte en quienes tienes a tu alrededor. Al mismo tiempo, cada acción que ejecutas tiene un impacto, una consecuencia en las personas que te rodean, en tu equipo: piensa de manera ecológica.

La humildad nos enseña que los logros de hoy, no pueden volverse eternos, pues tus glorias pasadas no son tu identidad: cada momento es un reto, cada nueva experiencia te trae nuevos aprendizajes y nuevas exigencias. Las glorias pasadas son simplemente escalones hacia los cuales no debes volver, porque ahí no termina la escalera. Paso a paso, disfruta el camino y poco a poco irás encontrando la culminación de tus sueños… eso sí: la escalera sigue.

¿Qué tiene que ver todo esto con seducción, atracción, persuasión o desarrollo humano? Bien, me atreveré a resumirlo y asociarlo de manera más clara:

Tus movimientos, tus palabras, tus acciones y tus omisiones, emiten mensajes, proyectan tu personalidad. Así que, si tienes inteligencia emocional, si piensas de manera ecológica, si haces consciencia de tu responsabilidad como ser humano: serás más atractivo. Así mismo, en el ejercicio de tu rol, entre mejor lo hagas y entre mayor pasión y excelencia  tengas, habrás configurado una personalidad atractiva. No en vano las mujeres mueren por James, Robben o Neymar independiente de su apariencia física; no en vano niños y niñas de todo el mundo, emulan a sus “héroes” al jugar; no en vano, hombres y mujeres compramos las camisetas de nuestras selecciones. Conviértete en un símbolo inspirador y seguramente serás atractivo.