La fuerza de las Ventas (I) Si no sabes de ventas ¡Aprende! El poder del conocimiento en ventas.

Buenos días, señor, señora, señorita, caballero, dama, damisela, niño, niña, profesional de la salud, del comercio, amada de casa, abogado, estudiante, trabajador de la calle, abuelo, abuela y mascota. Sea usted bienvenido el maravilloso mundo de las ventas. ¡Perdóneme la molestia! Este hermoso día le vengo ofreciendo uno de los conocimientos más poderosos en el mundo del crecimiento personal y el alcance del éxito. ¡Siga no más, observe sin compromiso! Deguste del poder del conocimiento en ventas. Usted aprenderá a reconocer los gustos de su cliente, sabrá qué decir, qué no decir, en qué momento decirlo, cómo decirlo, aprenderá a manejar su tiempo y su dinero, a mejorar sus números como vendedor ¡podrá vender hasta un huevo tapado! Adquiera YA su coaching en ventas y vuélvase un vendedor de éxito por la módica suma de… ¡STOP!

Imagina que voy de puerta en puerta recitando ese trabalenguas que acabas de leer, a una velocidad de narrador de fútbol, haciendo movimientos casi teatrales, con tono de voz de payaso de restaurante (en mi cuidad, en algunos restaurantes, escogen a unas personas que se dedican a vocear “almuerzo sí hay, siga, sí hay”). ¡Léelo de nuevo con estas características antes de seguir leyendo!

La mayoría de las personas cuando escuchan y leen este tipo de discursos dicen: “este es un típico vendedor”. Lastimosamente, una de las creencias más generalizadas en el mundo occidental es que ser vendedor es ser un fracasado que le ha tocado vender X o Y cosa para subsistir. Todos nos acordamos rápidamente de los vendedores ambulantes, de los vendedores de puerta en puerta, de aquellos que compran barato para vender caro y hacerse unos cuantos pesos.

Esa creencia es la culpable de que la mayoría de los profesionales recién egresados en nuestros países latinoamericanos demoren mucho tiempo en encontrar un empleo o que acepten empleos que no quieren. ¡Hacen una mala venta de sí mismos! Si quieres ser una persona exitosa no necesariamente tienes que convertirte en vendedor pero sí debes aprender algunos principios sobre ventas.

¡Por qué aprender de ventas!

Seguramente la frase “es que uno siempre está vendiendo” es algo que has escuchado una y mil veces y que, a pesar de escucharla tantas veces, la sigues pensando como una simple refrán y no como una creencia poderosa. SIEMPRE ESTÁS VENDIENDO. Tus ideas, tus servicios, tus productos, tus creencias, tu personalidad, tus sueños, tus metas. Con mis coachees siempre trabajo los principios de las ventas como si fueran principios de seducción y, cuando les digo que son principios de venta se sorprenden y, algunos, se disgustan un poco y me dicen: “Doc. ¿Qué haces enseñándome ventas? ¡Eso no me interesa!”. Al poco tiempo, empiezan a mejorar sus relaciones laborales, sus negocios se hacen efectivos y tienen éxito en varios aspectos de su vida. ¿Por qué, porque aprendieron a venderse a sí mismos?

¿Quieres ser independiente financieramente? Aprende sobre ventas para vender tus ideas de negocio a los inversionistas ¿Quieres ser empresario? Aprende sobre ventas para vender los servicios y productos de tu empresa ¿Quieres conquistar a una potencial pareja? Aprende a vender tu personalidad y ser la mejor oferta del mercado. ¿Quieres lograr todo lo que quieras en la vida? ¡Aprende sobre ventas!

Las ventajas de saber sobre ventas.

El otro día, mientras recibía mi coaching sobre inteligencia financiera, mi coach me decía que algún cliente le dijo alguna vez: “las ventas son el oficio del desempleado”. Bueno, confieso que en algún momento de mi vida también lo pensé, pero la experiencia y las vueltas que dio la vida me enseñaron que aquel que sabe sobre ventas tiene muchas ventajas que no tienen aquellos que no tienen conocimiento sobre este arte subvalorado.

Tolerancia a la frustración. Hay que aprender a escuchar el NO como una respuesta legítima de los demás. Cuando empecé a trabajar en ventas mi actividad se frenaba por semanas porque no era capaz de soportar la negativa de mis clientes. Me frustraba mucho. Cuando aprendí que cada NO es un paso para un sí, mi tolerancia a la frustración fue cada vez más fuerte y empecé a valorar cada NO que recibía. En mi vida personal, el rechazo ya no es un miedo que tengo, es simplemente un paso hacia otro potencial cliente. No puedes esperar que los demás quieran lo que tú quieres.

Conocimiento de las personas y de la sociedad. Tanto en las ventas propiamente dichas, como en el trabajo que realizo actualmente como vendedor de mis productos de coaching, talleres y conferencias, he tenido contacto con una infinidad de tipos de personalidad, de distintas clases sociales, de distintas partes del país y del mundo, con distintas creencias, con formaciones profesionales diversas, de varias edades, etc. He aprendido mucho sobre el comportamiento de las diferentes personas de los distintos tipos, hasta el punto que puedo predecir sus respuestas, intuir sus hábitos, adivinar las formas en que toma sus decisiones, etc. También he aprendido como la sociedad influye en los clientes, cómo los cambios políticos, de la farándula ya hasta la música influyen en las personas y en sus motivos de compra.

Gran capacidad de observación. Te vuelves un detector de oportunidades si aprendes sobre ventas. Cualquier frase, cualquier gesto, cualquier olor, cualquier sabor, cualquier detalle en la casa o en los accesorios de tu cliente son materia prima para influenciar el motivo de compra y llevarlo a tomar una decisión a favor suyo y tuyo. Nada se te pasará.

Quédate en Proyecto Héroes y disfruta de esta nueva serie llamada LA FUERZA DE LAS VENTAS. Donde aprenderás técnicas, principios, hábitos, creencias y verdades sobre el interesante y bastante subestimado mundo de las ventas.

Estudia esta serie junto con la serie EL PODER DE LA PERSUASIÓN y te irás armando de un poderoso arsenal de herramientas para alcanzar el éxito.

Nos vemos la semana siguiente.

La adicción a las emociones. Peligros y ventajas.


Andrea es una mujer de 26 años de edad, madre de dos hijas, cada una de ellas tiene un padre distinto. Durante toda su vida sus relaciones de pareja, incluyendo las que sostuvo con los padres de las niñas, han tenido una constante: sus compañeros han sido hombres maltratadores que la han golpeado, la han insultado, la han robado, la han traicionado e incluso han abusado sexualmente de ella. Obviamente, cada relación terminó en condiciones desastrosas y con todos los rastros negativos que esas relaciones pueden llegar a tener. Actualmente, Andrea sostiene una relación con un hombre que no tiene estas características y, curiosamente, manifiesta que valora mucho su forma de ser, su manera respetuosa de tratarla y otras características positivas, sin embargo, confiesa que no se siente atraída hacia él y que no se siente emocionalmente conectada con él.

¿Por qué Andrea prefiere a sus anteriores parejas y no a este hombre que le ha mostrado una alternativa? Tengo que aclarar que no tiene nada que ver con aquello de que las mujeres prefieren a los tan afamados en la literatura sobre seducción, “chicos malos”, pues porque es muy distinto un “chico malo” a un verdadero patán (así que, queridos lectores de la literatura se la seducción, cuídense de cruzar la delgada línea entre el chico malo y el patán). En realidad, la verdadera razón por la cual esta mujer siente una necesidad de estar al lado de este tipo de hombres, es que es una adicta a las emociones que experimentaba al interior de esas relaciones.

A diario llegan a mi consultorio una infinidad de personajes que son adictos a las emociones que se experimentan en situaciones de conflicto, maltrato, infidelidad, abuso e incluso criminalidad. Cuando tú quieres evitar o alcanzar una situación específica no quieres alcanzar o evitar la situación en sí, realmente lo que quieres evitar o alcanzar son las emociones que se experimentan en esa situación. Piénsalo un momento ¿Cuáles son esas emociones que experimentas en las situaciones que quieres alcanzar? ¿Cuáles son las emociones que experimentas en aquellas situaciones que quieres evitar? En ese momento te vas a dar cuenta que hay situaciones que no te gustan que igual sigues experimentando, incluso, si haces un examen más detallado, te darás cuenta cómo es que hay cosas que haces en contra tuya y las sigues haciendo, sólo porque eres adicto a esa emoción. No importa que la signifiques y la vivas como una emoción negativa, de todas formas es una emoción que tu cerebro se ha acostumbrado a sentir.

Las sustancias más adictivas del mundo son las sustancias que las diferentes glándulas de nuestro cuerpo secretan al sentir cada emoción. Seguramente has escuchado hablar de que una persona que se dedica a los deportes extremos, en los que experimenta sensaciones de terror y de inminente pérdida de la vida, es adicta a la adrenalina del momento. Todos hemos escuchado la palabra adrenalina y muchos pensamos que es una emoción o un estado pero, en realidad, la adrenalina es una sustancia, un neurotransmisor que hace que tu cerebro y tu cuerpo entren en un estado específico que te prepara para dar respuesta al peligro. La adrenalina puede hacer que una persona con 35 kg de sobre peso llegue a correr hasta 300 m. a una velocidad que en situaciones normales nunca hubiese alcanzado; la adrenalina gatilla un estado máximo de recursos para aumentar las probabilidades de supervivencia de la persona. Aún recuerdo que en mi infancia, cuando tenía 21 kilos de sobre peso, al ser perseguido por un perro (sí, le tenía mucho miedo los perros) fui capaz de saltar una barda que, cuando jugaba con mis hermanos, nunca fui capaz de saltar. Debo confesar que todavía recuerdo vívidamente como me sentía en ese momento, me sentía poderoso, me sentía fuerte, me sentía liviano. Luego de eso, mi gusto por el patinaje agresivo y el skateboarding, aumentó con facilidad.

Ahora bien, todas las emociones tienen una utilidad positiva para el individuo: la rabia sirve para atacar al agresor y protegerse, el miedo sirve para huir, la tristeza para reflexionar y encontrar soluciones y, la felicidad tiene funciones de segregación con el otro, generación de vínculos y protección de los congéneres, entre otras funciones. Pero debes tener en cuenta que todas las emociones tienen una utilidad positiva para el individuo. No te quejes por sentir miedo, pregúntate para qué te sirve. Ahora bien, el hecho de que todas las emociones proporcionan utilidad para el individuo es lo que hace que las sustancias que secreta nuestro cerebro sean las más adictivas del mundo. Así que podemos concluir que las emociones son adictivas.

Volvamos al caso de Andrea, ahora es más fácil entender por qué prefiere esas relaciones destructivas en las que experimentaba, miedo, rabia y depresión: se sentía con fuerza para atacar y huir, todo su cuerpo estaba activado haciéndola sentir llena de recursos, posiblemente es el momento en el que más valiosa se ha sentido en toda su vida; es como cuando tú sientes demasiada ira y la desfogas de una u otra manera ¡No puedes negar que te sientes poderoso o poderosa y que nadie te puede parar! Acabo de recordar cuando entrevistaba a los soldados víctimas de estrés postraumático y cómo cambiaban sus caras y sus cuerpos cuando les preguntaba qué se siente disparar un arma: sus ojos se abrían, sus bocas quedaba entreabiertas, su respiración se volvía más fuerte sus manos se alzaban y se abrían, su abdomen se contraía y respondían: “disparar un arma es casi tan excitante como hacer el amor”.

Es posible que Andrea asegure que detesta que los hombres la traten como la tratan, pero de otro lado, su cerebro se hizo adicto a las sustancias y los estados que proporcionan esas emociones, por eso, al estar en una relación en la que hay ausencia de estas emociones y de estas sustancias, la atracción se desvanece.

La intención de este post es que identifiques cuáles son esas situaciones que disparan estados en los cuales te sientes supremamente bien, a pesar de que la situación no sea algo normal o bueno. Identifica los estados negativos repetitivos en tu vida y de los que te queda difícil salir y también los estados positivos frecuentes en tu vida. Una vez identifiques esas situaciones y los estados correspondientes pregúntate cómo puedes usar esas emociones a tu favor y no en tu contra. Te ayudaré con un ejemplo: En mi trabajo frecuentemente me encuentro con niños que han sido abusados sexualmente, eso dispara en mi un estado máximo de ira, pero yo no enfoco la ira hacia otras personas o hacia la madre negligente etc., lo enfoco de tal forma que hago mi trabajo con una motivación más fuerte y más rápido para poder garantizar que el niño salga del riesgo en el que se encuentra y que el abusador sea identificado y castigado. UTILIZA TUS EMOCIONES ADECUADAMENTE y hazte adicto a las emociones positivas, como la seguridad, la curiosidad, la felicidad, la superación personal.

Ahora bien ¿Cómo puedes usar todo este conocimiento para seducir? Recrea las emociones que por biología el cerebro disfruta y usa para la supervivencia de maneras metafóricas o simbólicas. Hay dos caminos:

Cuenta Historias que le envíen los mensajes al cerebro y que recreen las emociones, así el cerebro de la persona a la que intentas seducir segregará esas sustancias y generará esos estados específicos (los que estuvimos en el último conversatorio de mi amigo y colega Naxos aprendimos cómo usar las historias para recrear emociones de todos los tipos), recuerda que el cerebro no es capaz de distinguir entre lo que vive y lo que imagina (o recuerda) vívidamente.

Crea situaciones simbólicas que recreen los estados específicos. La ventaja de esta estrategia es que usa el cuerpo en la generación de los estados específicos, lo cual le da más poder. Hay muchas formas de recrear la rabia o el miedo de manera saludable y experimentar esas emociones sin ningún efecto indeseado. Un ejemplo de recrear sentimiento de irá y defensa es practicar deportes de conjunto, en los que un grupo de gente tiene que experimentar sentimientos de rivalidad, defensa y ataque para poder ganar un partido y, así mismo, experimenta estados positivos relacionados con el compañerismo, la cooperación y la supervivencia de sus congéneres. Es una recreación de una guerra en defensa del territorio. El miedo puede recrearse a través de las películas de terror (el género más efectivo en la tarea de gatillar emociones), de los parques de diversiones y los juegos de azar (que en términos patológicos pueden generar adicciones incluso más fuertes que las provenientes de sustancias psicoactivas), en donde los jugadores experimentan miedo a la pérdida en cada jugada. ¿Ya estás entendiendo por qué los videojuegos son una industria tan fuerte hoy en día?

Lo mismo puedes hacer con tus clientes, con tus jefes; adolescentes, lo pueden hacer con sus padres. Crea vínculo y atracción a través de una adicción sana a las emociones de todo tipo.

Toda emoción puede ser recreada a través de la imaginación o del símbolo. ¡APROVECHALO!

El Poder de la Persuación (V) El Principio de Autoridad

Seguramente confías más en lo que yo escribo por el hecho de ser psicólogo y filósofo, de saber que he escrito un poco más de 70 artículos y por oír que colaboro en varios programas de radio de mi país. Quizá el hecho de que yo te cuente que he leído esto y lo otro y que he tenido experiencia clínica con pacientes de todos los tipos: esquizofrénicos, depresivos, ansiosos, normales, niños, adolescentes, parejas, familias e incluso bebés, te dé tranquilidad para leerme y la seguridad de que aplicarás los ejercicios y las técnicas que te propongo con resultados.

Así es, siempre confías más en los expertos, en la experiencia de otros o, a veces simplemente basta con que alguien importante (algún político, celebridad o jefe) haga algo para que los demás decidan hacerlo ¡Aún recuerdo a Michael J. Fox, cuando era la estrella de Volver al Futuro en los comerciales de PEPSI! Las ventas de PEPSI en los años ochenta casi superaban las de Coca-Cola por esta estrategia. ¿La razón? El principio de autoridad.

Otra gran forma en la que vemos el uso del principio de autoridad es a través de los expertos en términos científicos. Por ejemplo, los comerciales de televisión de productos para la salud siempre tienen a una modelo disfrazada de odontóloga que dice que sus pacientes y sus hijos tienen un aliento paradisiaco y unos dientes inmaculadamente seductores gracias a cierto tipo de crema dental que ella recomienda desde su “experiencia profesional”. ¡Así es! La autoridad convence y no está mal, al contrario ES OBVIO QUE CONFÍES EN LA AUTORIDAD.

Seguramente estás pensando que este post está diseñado para que no te dejes estafar como lo han hecho hasta ahora creando ilusiones de autoridad en la publicidad. ¡Estás en lo cierto! Úsalo para eso, para que no te metan los dedos en la boca todo el tiempo y también para que escojas bien las autoridades que van a guiar tus decisiones. No es lo mismo creer en un médico de Harvard que creer en un sobandero de tercera para hacer un tratamiento de una enfermedad. ¡Cuidado, el sobandero usa el principio de autoridad para atraer a sus clientes!

Pero hay otro uso de este post: aprender a persuadir a las personas usando el principio de autoridad. Existen dos maneras de usar el principio de autoridad: la primera y más efectiva es hacer uso de aquellas cosas que te hacen a ti una autoridad en algo, sea lo que sea y la otra manera es usar la autoridad de terceros, el uso de lo que otras autoridades han dicho acerca de un producto o de una situación para convencer. Cada una de las vías tiene que aprovechar dos tipos de autoridad, la autoridad de la experiencia y la autoridad del conocimiento (si están juntas ¡Mejor!).

Autoridad propia. Si quieres persuadir a alguien de hacer algo o de comprar algo: ¡Hazlo o úsalo antes de intentar persuadir a alguien de que lo haga! Por eso es más difícil vender casas a multimillonarios que vender ropa de marca a personas de bajos recursos. Si no lo has vivido no esperes que la gente te crea con facilidad, lo más probable es que te digan: “puff ni siquiera sabes de lo que estás hablando” Es la autoridad de la experiencia. El otro tipo de autoridad es la autoridad del conocimiento: la sociedad occidental la ha puesto en un pedestal a aquellos que han obtenido títulos universitarios o aquellos que han sido “mejor educados”. Ahora, vives en occidente y tienes que aprovechar ese principio. Si quieres persuadir a alguien de hacer algo o comprar un producto adquiere conocimiento sobre el producto, quizá no hayas tenido la experiencia de vivir en una casa de un millón de dólares, pero sí conoces las especificaciones arquitectónicas, las ventajas de la entrada de la luz, las bondades de la zona en dónde está ubicada, etc. Y eso, te da autoridad.

Autoridad de terceros. Usa una cita de un autor de prestigio en la introducción de tu próximo trabajo para la universidad o en la próxima presentación que hagas en la empresa en la que trabajas, también puedes decir que fuiste alumno de alguien prestigioso en la materia y comentar alguna enseñanza que te dio. Usa la autoridad otros e instala una asociación entre esa autoridad y tu persona. Puede ser a través de pequeñas mentiras o, mejor que eso, simplemente a través de historias o anécdotas propias en las que refieres como algún experto en la materia te contó los beneficios que obtuvo haciendo eso que quieres incitar a hacer. No obstante, recuerda que la autoridad por experiencia de terceros también es importante. Usa frases que lleven a los otros a pensar en alguien que ha tenido una experiencia específica relacionada con tu objetivo de persuasión, por ejemplo: “Un psicólogo que ha trabajado mucho con deportistas me contó que aquellos que habían vivido un proceso de coaching en inteligencia emocional mejoraron su rendimiento en 60%… por eso te recomiendo que empieces ese coaching que ofrece Dr. Phyloel”.

Te voy a ayudar a que construyas un repertorio de frases y los acomodes a las situaciones de tu vida cotidiana, a través de una estructura crea frases para tus ventas, para hablar con tu jefe, para seducir a esa mujer que antes no te ponía atención… ¡Tu escoges!. La fórmula es la siguiente:

Relata la experiencia y/o el conocimiento que te proporciona la autoridad. Recuerda que puede ser propia o de terceros. Este paso es el más importante y es el único que no puede faltar, obviamente.

¡No hay más pasos! A veces tendemos a pensar que las cosas son más complicadas de lo que son, persuadir es algo que haces todo el tiempo; Jim Rohn decía: lo más fácil de hacer es también los más fácil de no hacer. Es un solo paso, pero un paso que exige que te vuelvas experto contando historias sobre tus experiencias, tus conocimientos y la autoridad de los terceros. Si eres un vendedor de algún producto, seguramente tienes muchas frases que responden a esto, hacer consciente el principio de autoridad te ayudará a usarlas en los momentos adecuados y no recitarlas porque sí.

No tienes que mandarme las frases que escribas pero te propongo que escribas las frases e historias que te puedan servir para tu vida cotidiana, con tu familia, con tu pareja etc. Usa el principio de autoridad.

Si eres vendedor, pregunta por el coaching de ventas Diseñado por Dr. Phyloel. Si no eres vendedor pregunta por el coaching de ventas diseñado por Dr. Phyloel. La próxima semana: ¿Por qué saber de ventas? No te sientes a esperarlo… mientras tanto usa los principios de la serie EL PODER DE LA PERSUACIÓN.

¡En una semana… Más persuasión!

Sexy Moves by Phyloel. Erotizando tu vida.

¡El cerebro es el órgano sexual más importante! Así es, no es posible que haya excitación sexual sin que el cerebro tenga en su haber creencias y significados que la disparen. Para que entiendas mejor: un ginecólogo no se excita al ver y tocar órganos genitales femeninos todos los días, pero cuando llega a su casa y tiene un encuentro sexual con su esposa, al ver y tocar sus genitales si se excita. ¡¿Qué curioso, no?!

Ana es una mujer que cada vez que escucha la canción “Elevation” de U2, siente unas ganas incontenibles de tener sexo. Cierto día iba conduciendo hacia su casa, escuchando la radio y sonó la canción, su corazón se aceleró, su respiración se agitó, su vientre se endureció y empezó a sentir unas ganas impresionantes de tocarse, ahí, en su automóvil, apretaba sus piernas ¡No se podía contener!, aceleró hasta llegar a su casa y encerrarse en su baño y asegurarse un buen rato de placer consigo misma. En repetidas ocasiones, situaciones similares y algo bochornosas fueron ocasionadas porque cada vez que escuchaba dicha canción sentía excitación sexual.

En el momento que se preguntó desde cuando le pasaba esto con la canción “Elevation” se dio cuenta que le viene pasando desde hace tres meses, cuando estaba teniendo relaciones con su pareja actual y justo en el momento en que se acercaba a su orgasmo, en el momento de mayor clímax, en la casa de contigua, uno de los vecinos de su novio puso esa canción y, literalmente: “¡¡Uhuuhuuhuuhu, E-LE-VA-TION!!” (Recomiendo escuchar la canción para que tengas una idea).

No es que esa canción en particular tenga una fuerza afrodisiaca o que Bono y sus compañeros la hayan escrito con la intención de excitar a su público. El cuerpo de Ana (incluido su cerebro), que se encontraba en un estado fisiológico de excitación bastante elevado, el escuchar la canción hizo una asociación inconsciente entre dicho estado de excitación y la canción. Por eso, la canción se convirtió en el gatillo de la excitación en Ana. ¡Esperemos que su novio pueda aprovecharlo! Pues cada vez que Ana escuche la canción pasará algo similar.

Esta historia nos sirve para entender cómo es que etc. el cerebro carga de contenidos sexuales a las personas, las cosas, las canciones, las temperaturas, los sabores TODO ES SUCEPTIBLE DE SER CARGADO SEXUALMENTE. El cerebro humano está en la capacidad de erotizar cualquier cosa.

Ahora, prepárate para aprender cómo usar esta maravillosa y traviesa habilidad que tiene el cerebro humano.

La fórmula es muy sencilla, asocia un estado elevado de excitación con cualquier estímulo. En el caso de Ana, su estado de excitación se asoció con la canción. Te preguntarás entonces: ¿Doc., Es decir que tengo que iniciar una relación sexual, detectar el momento de excitación sexual elevado y arrojar un estímulo para que queden asociados? ¡Exactamente! Eso es lo que tienes que hacer.

Ok, ok. No necesariamente tienes que iniciar una relación sexual pues el cerebro no distingue entre una experiencia real y una experiencia recordada vívidamente. Esto quiere decir que, tan sólo con recordar vívidamente una situación específica puedes alcanzar el estado de excitación elevada necesario para hacer el enlace entre el objeto y el estado específico.

Por ejemplo, haz que tu pareja recuerde algún momento de excitación, mantenla en ese recuerdo una buena cantidad de tiempo, haz que relate con exactitud lo que siente, donde lo siente, lo que ve, lo que oye… todo lo que recuerde de ese estado y cuando notes que está excitada dale un pequeño pellizco, tierno y bien ubicado. Verás cómo el dolor puede erotizarse y cómo los futuros pellizcos tiernos y ubicados en el mismo sitio tendrán un efecto interesante.

Siguiendo esta fórmula puedes erotizar lo que quieras, una película, una canción, un color, lo que sea.

Ahora bien, también puedes cargar los objetos de energía sexual de otras maneras, simplemente incluyéndolos en las sesiones sexuales con tu pareja. He escuchado de parejas que han incluido en sus encuentros sexuales algunos alimentos: dulces, frutas, etc. Tengo un amigo personal que le encantan las manzanas verdes desde que, en alguna ocasión, el y su pareja comieron manzana verde sobre sus respectivos cuerpos. La manzana se convirtió en uno de los símbolos sexuales de la pareja.

Para terminar, te dejaré con algunos tips para erotizar situaciones u objetos.

1.Ten encuentros sexuales con tu pareja en escenarios poco convencionales, la cocina, el escritorio del estudio, las escaleras… ¡Dónde sea! Verás cómo en los días próximos el sólo ver el sitio te recordará los estados que se experimentaron durante la sesión.

2.Escoge algún objeto, cualquiera, y escríbele una nota: “este objeto está diseñado para el placer sexual, sólo tienes que descubrir cómo usarlo” y se lo entregas a tu pareja y que ella decida como usarlo. Recuerda: ¡Puede ser cualquier objeto!

3. Ten una relación sexual dejándote una prenda de ropa, pero evita que sean las medias pues, no las verán mucho: si usas gafas, déjatelas o ¡intenta con los zapatos! Deja que la prenda tenga algo de protagonismo durante el encuentro, eso erotizará la prenda, así, cada vez que la uses ella y tu, recordarán la sesión y los estados que experimentaron.

4. ¡SE CREATIVO! Entre menos tenga que ver el objeto con la sexualidad en general, más efectiva será la asociación y más duradera.

Recuerda, el cerebro es el órgano sexual más importante, y tiene la capacidad para cargar de energía sexual lo que tu quieras. No desaproveches esa herramienta. Tan poderosa es que, probablemente, la próxima vez que escuches “Elevation” recordarás este post, a Ana y hasta sentirás algunas cosquillitas extrañasy reirás, te lo garantizo.

UN SALUDO QUERIDOS HÉROES.

El Poder de la Persuasión (IV). Cercanía Social y Familiar. Usando el Instinto de Vecindad

¡Hola Queridos Héroes! Es siempre para mí un placer estar de nuevo por acá escribiendo para ustedes.

Hoy, la cuarta entrega de la serie EL PODER DE LA PERSUASIÓN; aprenderás uno de los principios que hacen que las personas tomen decisiones a favor de otras con bastante facilidad. Hablamos del Principio de Cercanía Social y Familiar. Es más fácil que hagamos cosas por nuestros familiares y nuestros amigos.

¿De dónde proviene este principio? Bien, hay una tendencia que tiene todo ser humano y es lo que yo llamo instinto de vecindad; lo vivimos todos los días en todas y cada una de nuestras actividades, en las que sentimos más confianza y más tranquilidad por estar rodeados de personas conocidas. El instinto de vecindad tiene una escala: la escala de proximidad, básica en todos los mamíferos, que consiste en la ubicación de los individuos según la cercanía a familiar y social. Mirémoslo detenidamente:

Imagina que has decidido empezar un nuevo negocio ¿En quiénes piensas primero para hablar de ese negocio? Naturalmente, en tu familia nuclear (pareja, hijos, padres y hermanos); luego piensas en tu familia extensa (tíos, primos, abuelos…), luego piensas en tus amigos, luego en tus vecinos y luego, en el resto. Así es, la escala de proximidad tiene 5 estadios (lo verás más claro en la imagen de este post).

Profundicemos un poco cada uno de los estadios de la escala:

Estadio 1. Familia Nuclear: En este estadio se encuentran las personas de tu familia con quien te relacionas todos los días, en otras palabras, aquellos con quienes vives. Estas son las primeras personas que, normalmente, se enteran de las cosas importantes que pasan en tu vida. ¿Cuántas veces tu pareja no te ha acompañado a los partidos de futbol sin gustarle? ¿O cuántas veces las personas de tu familia han leído algo que escribiste? ¿O asistido a algún evento sólo porque tu formarías parte del mismo?

Estadio 2. Familia Extensa: Primos, tíos, abuelos, cuñados… todos aquellos derivados de tu familia nuclear son el siguiente estadio. Aún recuerdo la primera vez que aparecí en la radio, toda mi familia extensa estuvo en sus sillas pendientes de mi triunfal aparición, sin importar el tema, la hora y la emisora.

Estadio 3. Amigos. “¿Para qué son los amigos?” es una frase que resume muy bien cómo existe un principio bajo el cual uno siempre estará ahí para sus amigos. Mis amigos también estuvieron pendientes en la radio y muchos de ellos fueron mis primeros lectores.

Estadio 4. Vecinos. La gente de tu barrio, cuidad y país son tu vecindad. ¿Has tenido alguna sensación agradable cuando te encuentras a algún compatriota cuando estás fuera de tu país? ¡Seguro que sí! Incluso hasta le saludas efusivamente sin conocerlo. Hace unos días tuve la oportunidad de observar como dos chilenos que se encontraron en la fila de un banco se abrazaron efusivamente al saber que eran chilenos… y luego si empezaron a conocerse.

Estadio 5. El resto del mundo. No necesito explicarlo, pero si quiero enseñarte que, la idea es que cuando interacciones con gente nueva intenta que se reduzca la distancia entre tú y esa persona en la escala de proximidad.

Estadios intermedios. Hay otros elementos que llamo estadios intermedio de la escala de proximidad. Estas son las personas de las instituciones: de los sitios de trabajo, de las universidades, de las religiones; también están aquellos que pertenecen a ciertos grupos según raza, según profesión, según preferencia musical etc. Son intermedios porque casi siempre, están entre mezclados entre los estadios 1 al 4.

Seguramente estás preguntándote ¿Y para qué me sirve esta información, cómo puedo persuadir con ella a aquellas personas que hacen parte del estadio 5, del resto del mundo? Bien, para usar esta información ten en cuenta lo siguiente: LAS PERSONAS GUSTAN DE LO QUE ES FAMILIAR O CONOCIDO. Aunque hay otro principio de persuasión que luego estudiaremos que dice que la novedad es atractiva, esa novedad debe pertenecer a un rango familiar, es decir, no es igual que un familiar te venda una idea de un negocio novedoso a que te la venda alguien totalmente extraño que no está dentro de los estadios 1 al 4. La novedad atrae, pero sólo cuando hace sentir seguros a los demás: si eres fanático del rock, no vas a comprar la última novedad en hip hop, a menos que, sea una nueva fusión entre rock y hip hop.

Teniendo en cuenta que LAS PERSONAS GUSTAN DE LO FAMILIAR O LO CONOCIDO tu tarea con aquellos que están en el estadio 5 es: ENCONTRAR SIMILITUDES. Acércalos en la escala a los niveles intermedios o a los niveles 3 y 4. Difícilmente lo lograrás con los niveles 1 y 2, a menos que estés buscando esposa o le estés haciendo las veces de celestino con alguien de tu familia. Los pasos para acercar a alguien a tu escala de proximidad son los siguientes:

Paso 1. Encuentra un punto de vecindad o cercanía social. Este paso tiene dos momentos, en un primer momento te presentas con tu nombre completo, eso genera familiaridad porque el otro ya sabe tu apellido, así no alcance a recordarlo. En el siguiente momento, en el que preguntas una que otra cosa de su vida cotidiana, encontrarás cercanías al instante: la ciudad donde nació, la universidad o colegio en la que estudia o estudió, la actividad que realiza, la música que escucha, personas que conozcan en común por casualidad, etc. Hace unos días, una persona que no conocía fue a visitar mi sitio de trabajo y la conversación al comienzo fue algo seca y fría, pero luego, cuando me enteré de que esta persona también era profesional en psicología y, además de la misma universidad que yo, la conversación fluyó rápidamente de los profesional a lo personal, terminamos intercambiando números, correos electrónicos y ahora tenemos contacto frecuente. ENCUENTRA UN PUNTO EN COMÚN.

Paso 2. Aprovecha el punto en común para persuadir. Para los Héroes de la Seducción, es importante que tengan en cuenta esto, pues es una de las mejores técnicas para generar una nueva cita, simplemente con la frase: “Oye, sería interesante que pudiéramos seguir hablando del tema… dame tu correo electrónico o tu teléfono y nos encontramos de nuevo” ¡Créeme las probabilidades suben sustancialmente!

Paso 3. No contamines el punto en común. Si acaso te dedicas a ofrecer un producto o servicio, genera otra cita con tu nuevo amigo o amiga para ofrecérselo, no lo ofrezcas ahí mismo para no contaminar el punto en común que hizo que esa persona llegara a los niveles intermedios de tu escala, puedes correr el riesgo de alejarla.

Espero que entender esto te funcione a la perfección así como me ha funcionado a mí. La clave está en generar conversaciones amenas, tranquilas y divertidas, los puntos en común aparecen por sí solos, no te conviertas en un preguntón detestable, una cosa es detectar y otra esculcar. Y, como siempre, la mejor forma de detectar es ESCUCHAR.

¡Un saludo queridos amigos! Así es, Hace rato que haces parte de mi tercer estadio de proximidad y, si estás acá por primera vez, bienvenido.

Valora lo que tu pareja hace por ti. “Huevos Tibios”.

¡Hola queridos héroes!

¿Qué mejor que empezar el mes del Amor y la Amistad que con un post sobre Seducción Después de la Seducción (SDS)? Bueno, posiblemente sí habrá muchas cosas mejores, pero me pareció interesante hoy escribir sobre parejas y su cotidianidad. La intención del post de hoy es disminuir la existencia de discusiones al interior de la pareja. ¿Es eso posible? ¡Claro que sí! Y es precisamente eso lo que vas a aprender hoy.

¿De dónde proviene este post? Bueno, a pesar de que, dentro de mi trabajo, me dedico a asesorar a parejas no me las sé todas, pero sí sé cómo aprovechar la experiencia para generar nuevos aprendizajes. El post de hoy proviene de una historia personal en la que aprendí que, muchas veces, las discusiones entre parejas empiezan por la preocupación del uno por el otro. ¿Curioso, no? ¿Cómo es posible que las parejas discutan porque uno de ellos se preocupó por el otro? Bueno, es más frecuente de lo que crees y seguramente lo notarás cuando leas mi historia. Bueno, ahí va mi historia, compartiré una de mis tardes en pareja con ustedes:

El escenario: una tarde lluviosa en la capital colombiana, la hermosa Bogotá; los actores: mi pareja y yo. La situación: íbamos de regreso a casa comentando las diferentes actividades del día que se estaba acabando, una sana costumbre que ha hecho que nuestra relación esté siempre reinventándose. Dentro de las cosas que yo le estaba contando a mí pareja le dije: “hoy después de entrenar comí unos deliciosos huevos tibios” ella, que es una excelente escucha, se percató de que, en varias ocasiones, ya le había comentado en la misma semana que mi desayuno habían sido huevos y ahí mismo me dijo: “Amor, estás consumiendo muchos huevos, eso es malo para el colesterol y tu salud”. Bueno, resulta que yo en lugar de darme cuenta de la preocupación de mi pareja, me molesté, pues no escuché más que una crítica: SE ESTABA METIENDO CON UNA DE MIS COMIDAS PREFERIDAS Y ME LA ESTABA PROHIBIENDO.

Bueno, en realidad, eso no era lo que pasaba, mirémoslo más despacio: en el momento que mi pareja me dijo que estaba comiendo más huevos de la cuenta, su mensaje era: “amor, me preocupo por ti, y me gustaría que comieras menos huevo, no lo tienes que dejar de comer, simplemente disminuye la cantidad”. Mi error fue que no apliqué la escucha y lo que mi cabeza entendió fue lo siguiente: “De ahora en adelante deja de comer huevos, porque no quiero que lo hagas”. Resultado, una discusión idiota que, afortunadamente no duró más de 20 minutos, pero que sí hizo que nuestras emociones fuesen negativas en dicho momento.

Ahora te preguntarás ¿De qué me servirá esta historia? ¿Cómo hago entonces para no dejarme llevar por mis emociones y descubrir en qué momento mi pareja está haciendo algo por mí? Pues bien, como he dicho en varias ocasiones: HAY QUE APAGAR EL DETECTOR DE FALLAS. Desinstala de tu software mental, aquella aplicación que sirve para detectar las fallas de los otros: no te sirve de nada, únicamente usas recursos innecesariamente. Prepárate, porque ahora te enseñaré los pasos para valorar lo que tu pareja hace por ti.

1. Escucha. quiero que vayas al post de la escucha y repases los pasos que debes seguir para escuchar a tu pareja.

2. Desactiva la sub-vocalización. Casi siempre que estamos hablando con otra persona, tendemos a hablar en nuestro interior sobre las cosas que nos están contando o sobre aquellas cosas que vemos en el otro, quizá el bolso, quizá el olor. Esto genera un diálogo interno, ése mismo que en este instante estás emitiendo al leer, esa pequeña voz que pareciera estar repitiendo las letras que estás leyendo, es la misma que usamos en el momento de hablar con otros. ELIMÍNALO para no distraerte de lo que tu pareja dice. Usa una excelente técnica que mejorará tu escucha y eliminará el diálogo interno: imagina visualmente lo que tu pareja te está contando.

3. Piensa como tu pareja está pensando, suspende los prejuicios. Si tu pareja te dice que no comas tanto huevo, cuando lo has escuchado en infinidad de partes, lo has leído en otra gran cantidad de partes, has escuchado que a algún pariente o familiar se lo prohibieron ¿Entonces por qué fregados te molestas? Bueno, te molestas (o me molesto el caso de mi historia) por no suspender los prejuicios. Cuando suspendes las creencias al escuchar al otro, eres un escucha más libre.

Ahora bien, también tienes que enseñarle a tu pareja a que valore lo que haces por ella. Resulta que no todos leen a Dr. Phyloel u otros autores que trabajan el tema de parejas, o quizá tampoco son muy buenos en eso de escuchar o simplemente no les importa.

Digamos que este tip que ahora te voy a enseñar es para los dos géneros, pero lo tendrán que aplicar más las mujeres ya que ¡Newsflash! Los hombres no somos buenos escuchas, necesitamos ser entrenados; cosa que es menos frecuente en las mujeres y, por otro lado, los hombres somos malísimos recibiendo recomendaciones de otras personas. ¡Lo sé, lo sé! mujeres es un gran trabajo el que tienen por delante y, hombres, si se sienten identificados, lean de nuevo los pasos para valorar lo que sus parejas hacen por ustedes. Claro, eso no exonera a los demás, son contenidos que nos sirven a todos.

La técnica para que el otro valore lo que haces por ti es tan sencilla como difícil: ¡comunícalo! Usa una frase de entrada positiva, algo así como “Me doy cuenta que te fascinan los huevos y me encanta verte disfrutarlos, por eso odiaría que dejaras de comerlos, ¿Qué tal si comes un día sí y un día no?, quiero disfrutarte más tiempo y más sano”

¡Wow, Qué frase tan elaborada y complicada! Seguramente estarán pensando que frases como estas son difíciles de pensar o de decir. CLARO QUE SÍ, SON COMPLICADÍSIMAS SEÑORES Y SEÑORAS, JÓVENES HOMBRES Y MUJERES… SON COMPLICADÍSIMAS PORQUE NO ESTAMOS ACOSTUMBRADOS A DECIRLAS.

Tomate el tiempo de diseñar frases como éstas o de detectar lo que tu pareja hace por ti, tu pareja lo merece.

TÓMENSE EL TIEMPO DE HABLAR Y ESCUCHAR VALORANDO LO QUE EL UNO HACE POR EL OTRO Y LOS RESULTADOS SERÁN INMEDIATOS

¡SE LOS GARANTIZO!