Ansiedad y Técnicas de Seducción.

¡Hola Queridos Héroes de la Seducción!

Cada vez que mis pacientes y mis clientes me preguntan sobre el manejo de las emociones me hablan de emociones negativas como la tristeza, la ira y, claro, la ansiedad. El día de hoy traigo un tema sobre manejo de esa emoción específica: La Ansiedad.

Te preguntarás porqué repentinamente estoy hablando de la ansiedad y el control de la misma y por qué el título de este post está relacionado con las tan afamadas técnicas de seducción. Pues bien, esto es porque varios de mis clientes llegan a mí con un monto bastante grande de ansiedad en sus mentes como producto de una sobredosis de información acerca de técnicas y estrategias para aproximarse a las mujeres y se sienten presionados acerca de los resultados. Esto tiene como resultado que si intentan aplicar técnicas encaminadas a que la persona sea divertida, terminan viéndose ridículos, o que si la técnica quiere proyectar seguridad en sí mismo, resulta proyectado fingimiento… El objetivo de este post es que entiendas el objetivo real de las técnicas y elimines la ansiedad de la ecuación al momento de aplicarlas.

Te preguntarás también, ¿Cómo controlar la ansiedad en estos casos? Hay una frase que ha pasado por una gran cantidad de mentes, páginas y conferencias y es: no puedes controlar lo que no conoces, así las cosas, cuando tienes información tienes poder y control. Así que, lo primero que tenemos que entender es qué es la ansiedad y cuál es su utilidad.

La ansiedad es, básicamente, y hablando en términos no patológicos, un estado emocional normal que se experimenta en situaciones en las que el sujeto se siente amenazado por un peligro externo o interno. Es un sentimiento de aprehensión persistente. La función psicológica de la ansiedad es la de alertar todos los sentidos para encontrar la causa y el camino del miedo o aprehensión. Así las cosas, es importante que aprendas a usarla a tu favor.

Una vez que sabes con qué estás trabajando, lo que tienes que hacer es saber cómo controlarla y eliminarla totalmente de la ecuación en el momento de la aplicación de las técnicas. Para ello, lo que tienes que hacer es instalar en ti una creencia que a mí me cambió la vida al momento de hacer las cosas que necesito hacer para lograr un resultado importante. Esta creencia tiene como objetivo concentrarse en la utilidad de la técnica de seducción que vayas a aplicar, sea cuál sea.

Desde el punto de vista de todo el trabajo que he realizado en mi experiencia clínica y de coaching, las técnicas no son para seducir, son para generar un aprendizaje en ti mismo. Así es, las técnicas no son para seducir, son para generar un aprendizaje en ti mismo. Pongamos un ejemplo: aplicación de negas. Nega es una técnica implementada por Mystery, Maestro de la Seducción anglosajona, que consiste en que uses frases que deterioren medianamente el valor de la persona a quién estás seduciendo: “esa falda que estás usando se la vi a tres personas esta mañana, aunque, se te ve muy bien”. El objetivo de esta técnica es que la persona sienta que tiene atención sobre ella, pero no de la forma en que la suele recibir, es decir, halagos, regalos, y otras cosas que suelen hacer los hombres por las mujeres; te da un halo de excepcionalidad (tienes que tener en cuenta que la mayoría de las técnicas de Mystery están diseñadas para atraer mujeres despampanantes y que están acostumbradas a recibir mucha atención masculina). Ahora bien, la aplicación constante de esta técnica tendrá como resultado en ti generación de autoconfianza y creatividad para generar un Nega. Si aplicas esta técnica (o cualquier otra) preocupado por el resultado que vas a tener en la persona sobre quién la aplicas, proyectarás mayor inseguridad, podrás incluso ofender a la chica y otra gran cantidad de desenlaces desastrosos.

La creencia que instalaré hoy en ti es la siguiente: concéntrate en la actividad y no en los resultados, los resultados llegarán por sí solos. Está creencia la aprendí en mi época como vendedor, pasaba bastante trabajo cuando visitaba a mis clientes enfocado en los resultados pues ¡yo quería que me compraran el producto que estaba ofreciendo! Pero muy pocas veces me enfoque en realizar la cantidad de visitas promedio que se necesitan para generar una venta. Mi ansiedad provenía de mi ignorancia acerca de la reacción de mis prospectos y me frustraba cuando las cosas no salían bien y esto generaba desmotivación y yo dejaba de realizar las visitas y claro las ventas no se generaban. Es decir, dejaba de aplicar la técnica.

¡Recuerda! Concéntrate en la actividad y no en los resultados. Concéntrate en realizar la actividad y no en cómo la otra persona va a responder y, con el tiempo, serás una persona creativa y excepcional en las conversaciones. Y más adelante, ¡No-necesitarás-más-la-técnica!

Existe otro camino para eliminar la ansiedad mucho más seguro y que personalmente prefiero que apliques. Es que, cuando identificas el objetivo de la técnica en tu personalidad, fortalezcas esos aspectos en ti para no necesitar la técnica propiamente dicha. En el caso de la técnica que nos ha servido como ejemplo yo te recomendaría que te preocuparas por ser divertido en TODAS tus conversaciones y que aprendas cómo ser más creativo. Aprende a conversar en lugar de aprender negas y así, no necesitarás los negas y eliminarás la ansiedad de tu sistema, pues ser buen conversador será algo implícito en ti.

Para terminar te recomiendo que complementes esta lectura con uno de mis post preferidos llamado Seducción y Crecimiento Personal.

Nos veremos pronto queridos Héroes.

¡En búsqueda del Héroe Interior!

El Poder de la Persuasión (III). La polaridad entre la evitación del dolor y la consecución del placer.

¡Hola Queridos Héroes!

Continuamos con esta exitosa serie llama EL PODER DE LA PERSUASIÓN, en la que seguiremos aprendiendo las Reglas, Técnicas y Principios para influenciar en las personas. Pero antes, hagamos un pequeño repaso de lo trabajado en la serie hasta el momento:

En la primera entrega tuvimos oportunidad de trabajar el Valor Social y aprendimos que las personas le dan más valor a las cosas que muchas otras personas valoran y dicha tendencia casi automática en las mentes humanas puede ser usada para influir en ellas y para persuadirlas de hacer ciertas cosas, comprar ciertos productos, etc. Si varios lo hacen, es más probable que tú lo hagas.

En la segunda entrega entendimos cómo usar el Sentimiento de Retribución que existe en las personas para lograr convencimiento o influencia en ellas. Es más fácil que hagas algo por alguien que ha hecho algo por ti y viceversa.

El día de hoy estudiaremos dos tipos de estrategias por medio de las cuales las personas toman decisiones, aprenderás cómo identificarlas y cómo influenciar en cada una de estas estrategias. Las personas deciden sobre sus acciones inmediatas dependiendo de la orientación que tengan: hacia ellos mismos, hacia los demás, hacia el logro, hacia la evitación, hacia el mantenimiento del estado de cosas actual, etc. Hoy estudiaremos una pareja de orientaciones que son contrarias la una de la otra y que han sido estudiadas por años: La polaridad entre la evitación del dolor y la consecución del placer.

El primero en hablar de esto fue Aristóteles, en su Ética a Nicómaco, el descubrió que las personas toman sus decisiones morales por dos razones, para evitar el dolor y para conseguir el placer y luego entendió que unos se rigen más por una tendencia que por la otra. En nuestros días, la Programación Neurolingüística (PNL) llama a estas dos tendencias metaprogramas, es decir, una especie de Software Mental que corre para sortear la vida diaria. Entremos en materia:

Evitación del Dolor

Muchas veces nos hemos encontrado a nosotros mismos rechazamos situaciones, personas u objetos para disminuir las probabilidades de salir dañados. Así mismo, también gastamos energía pensando en qué cosas hacer para evitar el dolor. Así es, las personas rechazan o aceptan situaciones, personas u objetos con el fin de evitar el dolor.

¿Cómo identificar si esta tendencia está presente? Sencillo, pregunta por las cosas que las personas hacen en su vida cotidiana: “¿Por qué compraste esa máquina para hacer ejercicio?” o “¿Por qué sigues saliendo con esta persona que no te atrae físicamente?”… Las respuestas de estas personas pueden ser: “compré la máquina para hacer ejercicio porque estaba cansado de que mi pareja me dijera que soy un perezoso barrigón” o “Sigo con esta persona porque no quiero estar sola”.

¿Cómo influenciar en ellos? Si quieres convencer a una persona que evita el dolor de hacer algo, o de comprar un producto ten en cuenta cómo tu propuesta le puede ayudar a la persona a evitar el dolor. Miremos algunos ejemplos:

“Te invitó a comer el viernes en la noche para que te distancies un poco del estrés producido por la semana”

“Este producto le garantizará la prevención de futuras enfermedades

“Sí aprendes estas técnicas y principios de persuasión dejarás de sentir que la gente no te comprende o que rechazan tus ideas y propuestas

Consecución del Placer

La búsqueda del placer es uno de los principios básicos del comportamiento humano (así como la evitación del dolor) y, como es normal, muchas veces hacemos las cosas para garantizarnos placer. Lo poderoso del placer es que hay muchas cosas que son placenteras y muchos estados emocionales que producen placer: la tranquilidad, la felicidad, la aceptación social, etc.

Lastimosamente, algunos estados emocionales negativos también producen placer y se necesita de intervención terapéutica para ayudar a las personas que encuentran placer en dichos estados. Incluso existen personas que sienten placer con el dolor; aunque este es un tema que exploraremos más adelante en Proyecto Héroes.

¿Cómo identificar a los buscadores de placer? También pregunta por la vida cotidiana, sigamos con el mismo ejemplo: “¿Por qué compraste esa máquina de hacer ejercicios?” o “¿Por qué sigues saliendo con esta persona que no te atrae físicamente?”… Las respuestas de estas personas pueden ser: “compré la máquina para hacer ejercicio porque me siento muy bien cuando tengo actividad física” o “Sigo con esta persona porque me hace sentir importante”.

¿Cómo influenciar en los buscadores de placer? Si quieres convencer a una persona que busca placer de hacer algo, o de comprar un producto ten en cuenta cómo tu propuesta le puede ayudar a la persona a conseguir placer. Miremos algunos ejemplos:

“Te invitó a comer el viernes en la noche para que te relajes y te diviertas un rato

“Este producto le garantizará alcanzar un excelente estado de salud

“Sí aprendes estas técnicas y principios de persuasión empezarás a sentir que las personas te escuchan, que tus propuestas son importantes y que tu punto de vista es valioso

Seguramente te has dado cuenta de que en los dos casos, la acción es la misma y el resultado de la acción también. Simplemente el enfoque que se le da a la situación es distinto. Ten en cuenta que la información de tu propuesta es siempre la misma y el resultado también lo único que cambia es la forma en que la presentas cuando has identificado la tendencia del otro.

Este post te ayudará mejorar tus relaciones interpersonales y a evitar frustraciones en tus intentos de relacionarte.

¡En busca del Héroe Interior!

Salud y Seducción.

¿Cada cuánto tienes actividad física? ¿Con qué frecuencia te preocupas por los hábitos qué tienes? ¿Te molesta cuando te dicen que estás pasado de peso? ¿Te incómoda cuando las personas te hacen comentarios acerca de tu aliento, tus dientes, de pronto de tu olor? Estas preguntas están totalmente enfocadas a que pienses en tu Campo de Acción de Salud.

En las conversaciones cotidianas siempre escuchamos las siguientes frases: “tengo que perder peso”, “últimamente me ha dolido mi cabeza”, “mi digestión cada vez más está comprometida: tengo gastritis, estreñimiento, etc.” Junto con las conversaciones acerca de dinero y relaciones de pareja, el tema de la salud es uno de los más tocados en la mayoría de las interacciones sociales.

Este post parte de tres reglas fundamentales frente a tu Campo de Acción Salud:

Tu salud es lo único que es absolutamente necesario para hacer el resto de las cosas que quieres hacer. Este hecho es in-dis-cu-ti-ble. No puedes negar que sin salud, el resto de las cosas no funcionan. Si tienes planeado tener una familia y tener hijos de acá a diez años, y no cuidas tu salud, seguramente no podrás disfrutar a tus hijos de la misma manera. Si tienes planeado ver a tus hijos o nietos formar sus familias y no cuidas de tu salud: tus posibilidades se reducen. Si quieres mejorar tu apariencia física y no cuidas tu salud, de nada servirá el maquillaje, la ropa costosa o los accesorios lujosos: si no te ves saludable no atraerás a nadie.

Tu salud actual o futura es altamente influenciada por tus hábitos. Esta regla no es más que un complemento de la anterior. Si actualmente tienes un problema respiratorio y eres fumador: no le eches la culpa a la mala suerte, si tienes fuertes dolores de cabeza y vienes durmiendo de 3 a 4 horas diarias desde hace varios años, no es casualidad. Si comes en exceso, ganaste bastante peso y tu doctor te ha advertido que estás en riesgo de un infarto, no te molestes con tu doctor, moléstate contigo. Si no tienes hábitos saludables, no atraerás a nadie.

Tu salud está directamente relacionada con tus emociones y tu actitud hacia ti mismo. Así como una enfermedad muy fuerte tiene un peso fuerte en el estado de ánimo de una persona, el estado de ánimo de la persona tiene un impacto supremamente importante sobre la enfermedad. He tenido oportunidad de conocer personas que han estado expuestas a enfermedades bastante dolorosas y a través de ellas aprendí cómo su estado de ánimo influyó bastante en el tratamiento y su recuperación. También he conocido personas que, por algunas circunstancias entraron en fuertes depresiones y, automáticamente, su salud empezó a sufrir como consecuencia del bajo estado de ánimo. Esta regla tiene la intención de advertirte que si tienes un mejor manejo de tu Campo de Acción Emocional, tu salud se verá menos afectada, independiente mente de si estás sano o no en estos instantes.

Teniendo en cuenta estas tres reglas, te daré algunos tips para que actuando sobre tu Campo de Acción Salud te conviertas en una persona más atractiva.

Controla tus hábitos. Recuerda que tu salud actual o futura está altamente influenciada por tus hábitos. A través de mi trabajo con mis clientes, con mis pacientes, más que todo, con las parejas, me he dado cuenta de cuán importante son los hábitos para atraer a una persona y para mantener una relación de pareja. En mi caso, mi relación de pareja mejoró muchísimo en el momento en que dejé de fumar y, actualmente, que me encuentro en un proceso de alcancé de mi peso normal, la relación adquiere mejoras: ella me ve mejor, me siente menos pesado y me puede abrazar con más facilidad. La recomendación es: si detectas algún hábito que va en contra de tu salud, deséchalo o modifícalo.

Realiza actividades que incluyan ejercicio o actividad física. El ejercicio libera una hormona llamada dopamina, que tiene la cualidad de excitar y crea una sensación de relajación, tranquilidad e incluso de felicidad. Las actividades físicas o deportivas generan atracción por sí solas, siempre sentimos un sentimiento de admiración por aquellos que dentro de su rutina está el ejercicio diario o más frecuente del promedio.

Preocúpate por tu presentación personal. Así como tener hábitos saludables te hace ver saludable, verte saludable te programa para tener hábitos saludables. Es un círculo vicioso. Cuida tus uñas, tus dientes, tu olor. Cuida que los sentidos de la persona que te vea sean bien estimulados.

Cuida tu salud mental. Existen tres elementos para mantener tus emociones y tu vida mental estable: diversión, risa y relajación. Usa esas tres cada vez que puedas (mejor diariamente) y notarás cómo tu mente se mantiene estable y sana. Aléjate del estrés y si te encuentras en frente de él, recuerda que el estrés es tu decisión. Revisa todo lo que tiene que ver con tu Campo de Acción Emocional.

Cambia tus hábitos y notarás cómo cambia tu futuro y cómo cambian tus relaciones con los demás.

¡En Busca del Héroe Interior!

EL PODER DE LA PERSUACIÓN (II) Cuatro vías para aprovechar el Principio de la Retribución.

Hola Queridos Héroes. Hoy seguiremos con los principios y reglas que existen para influenciar en las personas a través del poder de la persuasión.

La semana pasada estudiamos el principio de persuasión del Valor Social. En el que aprendiste que los seres humanos nos inclinamos más por las cosas que la mayoría de las personas han hecho que por aquellas de las que pocos tenemos noticia, repasemos: como ejemplo está la famosa comunidad Facebook, en la que todos entramos porque alguien nos invitó y nos dijo que muchos estaban en ella.

Esta semana aprenderás a cobrar favores. ¡Sí, así es! A cobrar favores y también a devolverlos, pues el segundo principio de persuasión que quiero trasmitirles hoy es el principio de Retribución: Es más fácil que hagas algo por alguien que ha hecho algo por ti y viceversa.

¿Cómo aprovechar este principio?

La vía más vieja es la fórmula de cobrar favores a aquellos por quienes has hecho algo. Por ejemplo:

oye, acompáñame a ver la película, pues yo te acompañe al médico hace unos días”

O también puedes hacer uso de tratos y acuerdos:

“Si vas conmigo esta noche a la fiesta te acompañaré a esa visita aburrida que me contaste que tienes que hacer”

La otra vía, que es un poco menos agresiva y más efectiva, es crear ilusión de culpa en el otro, es decir, hacerle sentir que te debe algo y, por ello, te lo debe retribuir. Es una pequeña modificación del Principio de Retribución al que llamaremos: Retribución por culpa o por deuda. Algunos ejemplos:

“El año pasado no me llamaste para mi cumpleaños (dato curioso: rara vez las personas recuerdan que te han llamado cuando ha pasado mucho tiempo), así que me debes una invitación a comer”.

“Hace mucho rato que no me visitas, así que te invito hoy a mi casa para que te reivindiques conmigo”

Existe una tercera vía, que es muy usada en ventas, en la que aprovechas el sentimiento de retribución que todos los seres humanos tenemos para instalar un motivo de compra en tus clientes para tu servicio o producto. Está vía consiste en capitalizar el sentimiento de deuda hacia terceros, por ejemplo:

“Señora, con este producto usted podrá demostrarle a su señor esposo cuán agradecida está con él”

“Recomiéndale este blog a aquellas personas que en algún momento te ayudaron y ahora, tu podrás ayudarle a ellos con estos contenidos”

Hay que saber en qué momento usas este tipo de frases en las ventas; trata de no usarlas en frío a menos que sea una frase muy general (como en el caso de la segunda frase), es mejor usarlas haciendo uso de información que ya te ha dado el cliente (esto para la segunda frase).

La cuarta vía, es en la que te propones a ti mismo como el que debe retribuir, al ser el deudor o el de la culpa podrás persuadir al otro de aceptar tu propuesta al hacerle saber que hace parte de la retribución que harás. Algunos ejemplos:

“Quiero invitarte a comer para agradecerte todo lo que has hecho por mí”

“Me encantaría mostrarte un servicio que estoy ofreciendo ya que tu muy amablemente me has enseñado lo que tú haces por las demás personas”

O bien puedes inventar la deuda: “Oye, me siento en deuda contigo así que quiero llevarte a conocer un excelente lugar que me han recomendado (En esta frase están combinados dos principios de persuasión; el principio de Retribución y el principio del Valor Social)

Existen muchas más variaciones de este principio, por lo que la clave para su aplicación está en la detección de situaciones que disparen el sentimiento de retribución, ya sea para recibirla o para efectuarla.

Bueno, si te gustó este post, aplícalo y recomiéndalo a otros así dejaré de sentirme en deuda contigo por no trascender más allá de tus ojos.

Un Saludo Queridos Héroes.

¡En busca del Héroe Interior!

EL PODER DE LA PERSUACIÓN (I). Si varios lo hacen, es más probable que tú lo hagas.

Hola Queridos Héroes, es un placer para mí estar de vuelta en PROYECTO HÉROES para compartir con ustedes más contenidos que tienen que ver con su crecimiento personal. En esta segunda etapa tendremos más experiencias clínicas, más aprendizajes generados a través del trabajo con la gente y con los grupos, más contenidos provenientes del constante estudio de las ciencias del crecimiento personal.

Hoy empezaremos una serie en la que encontrarás los distintos principios y técnicas que existen para persuadir a las personas. Esta serie responde a las diferentes dinámicas sociales que hacen que las personas se dejen llevar por otras, y a aquellas habilidades que tienen algunos para poder influir en otros. Entiende cómo funcionan y luego aplícalas. Esta serie será llamada: EL PODER DE LA PERSUACIÓN.

Hoy, en EL PODER DE LA PERSUACIÓN (I), hablaremos sobre el principio que usa la mayoría de las empresas en sus publicidades: el poder del valor social. Algo tiene valor social cuando es parte de la mayoría de las mentes humanas, por ejemplo es de valor social la caridad, pues la mayoría de las personas sienten admiración y alabanza por los caritativos; muchos productos que han logrado consolidar su marca lo han hecho a través de publicitar en cuántos países están, cuantos clientes han consumido dicho producto o servicio, etc.

¿Cómo puedes aprovechar este principio a tu favor? Cuando quieres persuadir a alguien de hacer cualquier cosa sólo basta con que le digas que otras personas lo han hecho con excelentes resultados. También puedes agregarle un elemento emocional y decirle que tus seres queridos lo han hecho y han sido beneficiados… Las posibilidades son muchas.

Cierto día uno de mis clientes me preguntó cómo hacer para invitar a una amiga suya a jugar golfito, pues había escuchado que las actividades físicas y divertidas podrían proporcionar atracción. Sin embargo, no sabía cómo invitarla aumentando las probabilidades de que le dijera que sí. Mi consejo fue que aprovechara el principio del valor social y le dijese: “Hace unos días estuve con cinco de mis amigos jugando golfito en el centro comercial y pasamos un excelente rato, así que quiero juguemos para pasar otro buen rato”.

En cada país las palabras son distintas, así que acomoda la frase tu discurso a como hablas normalmente: si usas exactamente las mismas palabras que yo acabo de proponer, a pesar de que el principio está aplicado, disminuirás tus probabilidades, pues te escucharás postizo y poco natural. Acomoda el principio a tu estilo. Para hacer mayor claridad, expondré la estructura de la frase para aplicar el este primer principio de persuasión

Algunos tips para agregar a la estructura:

Incluye nexos emocionales con el producto o con la actividad, por ejemplo:

En mi familia todos han visto la película y salen felices, deberíamos ir.

Aprovecha el poder de la recomendación que es una de las modalidades del principio del Valor Social, por ejemplo:

Ya como tres personas me han dicho que ese restaurante es delicioso, y el servicio es bastante agradable, ¿Por qué no comemos allá?

Este principio es aplicado sin querer infinidad de veces todos los días, con más frecuencia de lo que tú te das cuenta. Ahora que lo conoces puedes aprovecharlo y detectarlo con más facilidad para usarlo y, por qué no, para evitar ser persuadido de cosas que no quieres.

Cabe anotar que este principio, como todos los demás, debe ser usado de manera adecuada. Recuerda que todas las habilidades especiales son para ayudarte a ti a y a las demás personas.

Gracias a todos por darme la bienvenida, gracias a aquellos que aprovecharon mi ausencia para leer aquello que aún no habían leído y me esperaron pacientemente. Y a los lectores nuevos que llegan al proyecto: BIENVENIDOS.

¡En busca del Héroe Interior!

Aprendiendo de los Rastros de las Relaciones Pasadas

Una de las preguntas más frecuentes acerca de las relaciones de pareja es lo que tiene que ver con las relaciones pasadas. ¿Qué hago con las relaciones pasadas? ¿Cómo puedo deshacerme de los malos recuerdos y aprovechar los buenos? ¿Por qué terminaron esas relaciones?

En el día de hoy, quiero explicar una forma muy sencilla por medio de la cual puede aprovecharse la experiencia de las relaciones pasadas, aprender de ellas y entender cosas de nuestra propia personalidad y pautas de relación; me refiero al examen de los rastros de las relaciones pasadas.

Raquel es una mujer que acaba de terminar una relación de poco más de dos años de duración. La relación terminó porque su ex pareja conoció a otra persona y decidió terminar. Estábamos trabajando en la sesión para elaborar el duelo que estaba conflictualizado, ya que Raquel llevaba más de seis meses sin poder dormir bien, llorando más de la cuenta, estaba perdiendo peso, etc. Cuando le estaba enseñando uno de los ejercicios empezamos a explorar los rastros de la esa relación y le pregunté por las cartas, regalos y detalles que las personas suelen guardar de sus relaciones pasadas y que ella tenía guardada de esa relación. Ella se sorprendió mucho al notar que, en dos años y medio que había estado con este sujeto, sólo había recibido un par de pequeños detalles: uno por su cumpleaños y otro por el día de amor y amistad. Ella no se había dado cuenta que él no era una persona detallista hasta que examinó ese rastro de esa relación. En ese momento entendió la razón por la que ella no se sentía querida, que él no estaba tan cerca como ella creía. Su expresión facial cambió; su semblante, como por arte de magia, mejoró muchísimo, pues entendió una de las razones por las que esa relación estaba condenada al fracaso: él era un hombre que no le dedicaba tiempo y afecto, mientras ella era eso lo que estaba esperando. Esta diferencia entre las dos personalidades que ellos no conocían, hizo que poco a poco el vínculo muriera.

Seguimos examinando los rastros de la relación a lo largo de la sesión y Raquel entendió que su relación se venía deteriorando desde hace tiempo. Esto le dio muchas pistas sobre sus errores y sobre los errores de su ex – pareja y ahora tiene más herramientas para seguir su vida emocional, solo que ahora está cargada de aprendizajes al respecto.

Este caso, y muchos otros que me he encontrado, me han enseñado que cada relación que has tenido a lo largo de tu vida (tanto buena como mala, de pareja o no) tiene algo que enseñarte sobre ti y la forma en que generas vínculos.

Seguramente al leer esto te preguntas cómo examinar los rastros de las relaciones pasadas. Sigue estos pasos:

Busca primero todos los recuerdos físicos que existan de esa relación: regalos, cartas, correos electrónicos, fotos, etc. Trata de encontrar en esos recuerdos los indicios de cómo iba la relación en esos momentos.

Haz una lista de recuerdos emocionales (formas de ser, eventos, canciones, lo que se te ocurra). Para este ejercicio toma una hoja de papel, sepárala en dos lados. En el lado izquierdo escribe los recuerdos emocionales negativos, es decir, esas cosas de tu pareja anterior que quieres olvidar. En el lado derecho, escribe los recuerdos positivos que tienes de tu relación. En estos recuerdos también trata de encontrar esas cosas que daban indicios de cómo iba la relación.
El fin de esto es que identifiques en los rastros de la relación cómo era en realidad tu relación pasada. Verás cómo en tu próxima relación o en tu relación actual (si ya empezaste una nueva) empezarás a tener más claridad y detectarás a tiempo las cosas que pueden afectar tu relación, así como aquellas cosas que también te gustan y disfrutas de las relaciones de pareja.

Es un placer estar de vuelta. En esta segunda etapa de Héroes de la seducción, usaré más ejemplos de este estilo, traeré nuevos ejercicios y nuevas técnicas para ir mejorando nuestro campo de acción emocional.

Agradezco a aquellos que me han seguido leyendo a pesar de mi ausencia y a los lectores nuevos: bienvenidos HEROES DE LA SEDUCCIÓN.

¡Buscando el Héroe Interior!